miércoles, 2 de abril de 2025

Pesadilla

 Pesadilla



La angustia de mil sueños terribles
ha venido a buscarme en esta noche.
Viven los fantasmas que creía muertos
y sus nuevos herederos cortejan mi espíritu.

¿Porqué me esperan alojados en la noche?
No sé qué batalla estoy librando,
la noche insomne se torna insoportable,
duermevela de sueños terribles
y de lucidez impotente.

¿Qué pelito ha perdido mi conciencia?
Pesa una condena de locura sobre mí,
en la negra noche me esperan los verdugos.
Tengo la sangre en el corazón rezando
¿dónde está la espada que rasgará el silencio?


Empuñé la cruz y me faltó la fe,
el pánico atravesó el escudo de la lógica.
Llega el día y amanezco acosado,
traspasa las tinieblas y el sol se acerca:
y yo recojo mis guerreros muertos.


CANCIÓN

martes, 1 de abril de 2025

El terrorista

 El terrorista



Ha salido a matar y vuelve tarde.
Oculta en la maleta la máquina asesina.
El calor de la tarde está húmedo de sangre:
muchos cadáveres expiran a tus espaldas,
es tu cosecha de segador de vidas.

Tu corazón aún se espanta del suceso.
riega tu cuerpo la emoción del miedo.
bailan tus ojos al ritmo de los estampidos:
una lenta escena de una mala película,
caen los muertos mojando de sangre el asfalto.

Huyes, la policía te persigue;
pero hay refugios impermeables
a las tormentas de sangre.
Gotas de sangre resbalan
por las hojas de los periódicos,
algún animal ferozmente humano
las sorbe poco a poco, las saborea.


CANCIÓN

lunes, 31 de marzo de 2025

En el día

En el día...




Del universo centrípeto,
del tiempo menguante,
de la luz quebrada;

se incumplieron las leyes de los astros:

el sol giró sobre la tierra,
la luna dejó de mentir,
las estrellas se apagaron;

y en la Tierra

los rios subieron las montañas,
el cielo se desparramó por el suelo,
lava helada se precipitó cráter adentro;

enloquecieron los seres animados:

manadas de ovejas acorralaron al lobo,
las flores exhalaron su hedor,
los nidos volaron hacia los pájaros;

en la aldea

las campanas tañeros sus silencios,
las farolas engulleron la luz,
las paredes se desplegaron;

Entre los hombres

el ladrón dio su limosna,
el sacerdote blasfemó,
el asesino se puso a rezar;

Y entonces

las fotografías me miraron a los ojos,
mis palabras aprendieron a escuchar,
y mi llanto lloró su carcajada.


CANCIÓN

domingo, 30 de marzo de 2025

Romance de los siete bandidos y la doncella vengadora.

Romance de los siete bandidos y la doncella vengadora.




 No cazaba el caballero
aquella tarde otoñal,
no cazaba el caballero,
nada quería cazar.
El caballo puso al trote
al llegar al robledal
y la mano fue a la espada
al llegar la oscuridad.
Siete bandidos le esperan,
eran siete o tal vez más,
no les delata la luna
cuando le van a matar.
Ya le bajan del caballo,
ya le clavan un puñal,
ya le maltratan a golpes
para poderle robar.
En la nocturna arboleda
por muerto le dejan ya.
Ellos se fueron corriendo,
él se quiere levantar.

En la lejana posada
siete bandidos o más,
todos ellos beben vino
y todos quisieron pagar.

Llegaba herido a la cita
que era cita para amar
y aunque llegaba herido
iba muriéndose ya.
- Amada mía no puedo
amarte ya nunca más:
por los bandidos me muero
y tú me vas a vengar.

En la nocturna posada
los bandidos ven llegar
a medianoche una dama
nadie sabe qué querrá.
Pide comida y un lecho
donde poder descansar:
siete bandidos la miran,
siete la quieren robar,
no el dinero, ni sus joyas,
quieren otra propiedad.
La dama se les acerca
para poderles hablar
los bandidos se estremecen
y se aprestan a escuchar:
-Perdonadme, caballeros,
si les digo la verdad,
tengo miedo y estoy sola,
no tengo seguridad.
Vuestras mercedes parecen
hombres de muy bien guardar,
pido que guarden mi alcoba
que sin llave me la dan.

Los siete por ser primeros
casi van a pelear:
por defender esa puerta
o por vencerla quizás.
Llegada la media noche
ya se cansan de esperar,
echan a suerte los turnos
y se disponen a entrar.

Pasó el primero y no sale.
El segundo fue a pasar.
No salía y el tercero
no pudo aguantarse más.
Pasó el tercero y el cuarto
y nadie salió detrás.
El quinto pasó y el sexto
pasó después sin llamar.
El séptimo de la banda
no sabía qué pensar:
¿Acaso de aquel botín
no le tocó en igualdad?
Abrió la puerta y oyó
un femenino quejar
y un sollozar en el lecho
y un muy fuerte respirar.
-Señora, la mi señora,
¿Yo le puedo consolar?
- Pase usted, buen caballero,
tal vez pueda usted, quizás.
Sus amigos se han dormido
que muy contentos están
de beber de aquella copa
y de mi boca besar.

Huele a rosas en la alcoba
y a muerto. En la oscuridad
siete cuerpos de varones
yacen muertos y uno más
que es más hermoso y
más triste que los demás,
tiene una copa en los labios
y la bebe al clarear.


CANCIÓN 

sábado, 29 de marzo de 2025

Un niño (receta 6 de cocina)

 


Un niño 
(receta 6 de cocina)

En recipiente adecuado
 póngase al baño maría:
 Un dulce melón rosado,
 cabellos de calabaza,
 un par de rizos dorados,
ojos azules y dientes,
(no se olvide los pendientes
 si se prefiere sea niña),
 cinco granos de ternura
 una pizca de diablura
 Eche brazos, manos, dedos
 ¡Cuéntelos! ¡Que salga entero!
 ponga pies, piernas, trasero,
 la colilla para adelante,
 que es una cosa importante;
 si es niña la pesetilla.
 No olvide la naricilla
 y a los lados de la cara
 ponga bien las dos orejas
 y piel fina, no arrugada,
 o saldrá como una vieja.
 Póngalo todo a cocer
y verá un niño nacer.


CANCIÓN

viernes, 28 de marzo de 2025

HAIKUS: "El paso del tiempo"

El paso del tiempo
(Haikus)


Ya las cigüeñas
no recuerdan San Blas
ni sus señas.




Contradicción:
infancia en blanco y negro
vejez en color.




Porque me duele
el cuerpo reposado
sé que soy viejo.




Ayer recuerdos
hoy viviré los hechos
mañana sueños.




Camino viejo
quise andarte de nuevo
y ya no estás.




¿Dónde planté?
se pregunta confuso
el campesino




Amanecer
caótico trajín
atardecer.




Alfil de luz,
el caballo se esconde
y el sol pasa.



Canción


jueves, 27 de marzo de 2025

Oro y cruz

 


Oro y cruz, conquistadores.
  
Oro y cruz, conquistadores,
y por la selva sudores.
 
 ¡A mi rey! ¡Para mi rey
los reinos que yo conquiste!
Al que con hierro nos viste
y nos ordena por ley:
al rey,
la selva no se resiste.

Barcos quemados y ardores
de sol los conquistadores.
¡A Dios y para mi Dios
los templos de estas naciones,
a mi Dios las oraciones;
a mi Dios, que Dios no hay dos:
a Dios
almas que no corazones!

El sol estalla en clamores:
sobre el acero tambores.

La armadura ¡Dios, que dura
y áspera es esta guerra!
En dureza nos encierra,
como aquella Extremadura
tan pura,
luchando por otra tierra.

Tantos oros y esplendores
ofuscan, conquistadores.

Ciega el oro y resplandece
contra el doblón, casi cobre,
¡y a estos indios que les sobre!
Con tanto brillo parece...
¡Apetece
no volver a España pobre!

Tan lejanos sus amores
¿dónde aliviar sus dolores?
El calor que las desnuda
las ha violado en abstracto
(no hay calor que viole al tacto)
pues causa fue, que la muda
¿quién duda?
evitaría el contacto.

Sangra la selva verdores,
marchan los conquistadores.

Hambres, serpientes, ríos,
pantanos, valles, montañas;
que pasar es más hazaña
que las guerras de Darío.
¡Me río
de los caminos de España!

Riegan el suelo las flores
rojas de los luchadores.

Las espadas toledanas,
los cañones y arcabuces,
indios cayendo de bruces…
¡La victoria es castellana!
Mañana
se plantarán treinta cruces.

Españoles tan señores:
tan santos y pecadores.

Como la fiera dormida
tus conquistas poderosas
tras de dormir la comida,
tras de comer, la reposas.
Grandiosa
la pasión luego la olvidas.


CANCIÓN