domingo, 9 de febrero de 2025

Exatación del yo

Exaltación del yo

 

(Oda a mi Yo, Panegírico de mí mismo, Poesía encomiástica sobre Jesús Grande, Laudatorio de un gran poeta, Alabanzas al Fénix de los Ingenios)


Heme aquí: yo, mí mismo.
Voy a cantar la canción del yo solo.
He aquí al mejor de mis amigos
y aquí también al peor de todos.

Me abrazo a mi único enemigo.
Soy el Autoyo del Universo,
soy el ególatra perverso
que adora solo lo que va consigo.

Soy península sin istmo,
soy perdida isla lejana,
morada de robinsones sin playas:
celoso de la mar es mi egoísmo.

No pesa sobre mí la gravedad
y siento envidia de la sola estrella,
es mi casa una mansión pequeña
por la menor contingencia del lugar.

No nací, me creé con el deseo
rebelde de no haber sido creado,
así que al mundo no le he dado
nada ni dada de él espero.

Soy egómano y la palabra es mía,
siento rabia por el aire que regalo.
Egocéntrico soy y no es halago
pues halagos y críticas son míos.

Sólo una palabra: el “no” rotundo:
ni pido ni doy, lo tengo todo,
me tengo a mí para mí solo
y si me tengo a mí, le tengo al mundo.

No tiro nada, yo recojo:
me hincho con el aire respirado.
Nada he devuelto ni he prestado.
Si yo muero moriréis todos.

Sobre todo siento que el destino
mis versos me arrebate descuidado
y los ponga en un papel y tú, malvado,
los encuentre y leas, pues son míos.


CANCIÓN 


La sirenita

La sirenita (A una niña poeta)




No sé qué extraños tesoros
tiene escondidos tu mar:

digo si serán las olas,
o si los peces serán,

o quizás los marineros,
o las islas de coral,

o las algas submarinas,
o simplemente la sal,

o será la sirenita
cuando se pone a cantar.


CANCIÓN


sábado, 8 de febrero de 2025

Amor y sueño

 Amor y sueño



El quinqué su brillo desparrama
inundando los libros, los papeles,
las cartas sin amor… ¡Cuánto duele
estar solo esta noche con su llama!

¿No vendrás por ventura a mi ventana?
Yo te espero en las noches en que suele
el corazón hacer que la mente vele,
yo te espero como espera la mañana.

De verdad que me extraña tu tardanza
¿Será posible que te estés burlando?
Yo no concibo del amor venganza.

Los sueños del amor estoy juntando
en versos de poesía y esperanza.
Se va perdiendo el amor: sueño tanto…


CANCIÓN 


viernes, 7 de febrero de 2025

Poema a Palomares del Campo

 

Poema a Palomares del Campo




¡Ay , Palomares del Campo,
yo sueño Campos de Mares!

Cercado de campos rojos,
salpicado de olivares,
adonde alcanzan mis ojos:
sólo almendros y encinares.


Girasoles y trigales,
pedernales, espejuelo,
duro y seco está tu suelo
con tan pocos manantiales.

¡Los campos de Palomares, 
siendo tierra son altares!

Ara en el campo un tractor,
rastrilla la cosechadora,
a lo lejos un pastor
va a la tenada a esta hora.

En tu campo, tan sencillo, 
se pintan las estaciones: 
en  verano de amarillo
y en invierno con marrones.

¡Ay, campos de Palomares, 
campos blancos y lunares! 

A espaldas del Montecillo
encinares y quejigos,
campos llanos, sin abrigos,
tirando a Torrejoncillo.

Carretera de la Torre,
camino de las mañanas,
ni se para ni se corre
que se camina con ganas.

¡Ay, mi pueblo, Palomares, 
el mejor de los lugares! 

Agua salobre en el pozo
agua corriente el Cigüela;
la del trasvase, que vuela,
agua buena que es mi gozo.

El reino del espejuelo,
del agua dura y la cal;
el mar estuvo en tu suelo
dejando sólo la sal.

¡Ay Palomares del Campo:
todo son campos sin mares!

Si te visito en agosto
la violenta luz del cielo
se estrella dura en mi rostro;
bajo los ojos al suelo.

Y en diciembre los cristales,
agudas lanzas de hielo,
los miro con el consuelo
de estar tras los ventanales.

¡Palomares, Palomares, 
tus inviernos son glaciares!

Iglesia que es catedral
con museo y sacristía
casa de Dios Señorial,
hogar de la Cofradía.

La Virgen de la Cabeza
Santo Cristo de la Paz:
siempre hay gente que les reza
esa es la pura verdad.

¡La Virgen en procesión 
 es fiesta y es devoción! 

Palpartas al desayuno,
en la comida unas gachas
que no haya dieta ni ayuno: 
¡Deja que coma, muchacha! 

Borrachos y caldereta,
zarajos, chorizo frito, 
Todo sabe a Dios bendito
y de novicia a la teta. 

¡Come y bebe en Palomares;
entra sin miedo en sus bares!

Las gentes de Palomares
en la calle que es de todos
saludan a familiares
los paran de cualquier modo.

Alegría desmedida
para ocultar los pesares,
las penas, las despedidas,
los crueles despertares.

¡Las gentes de Palomares, 
todas gentes familiares!

Gente en la plaza, en los bares,
en la iglesia atiborrada,
en la ofrenda alborotada,
en tus bailes populares.

Danzantes y gitanillas
galopeos en las calles
Las peñas y las vaquillas...
¡no te cortes ni te calles!

¡Las fiestas de Palomares
son fiestas muy  populares!

En la larga pasarela
de la calle los paisanos
se llaman, se dan la mano,
se besa a la parentela.

Trayectos interminables:
que no puedes dar dos pasos
sin que te paren, te hablen,
o te estrechen en sus brazos.

Que ofrendas y procesiones
¡terminan en los mesones!

Danzantes y gitanillas,
galopeos y verbenas;
alajú, pastas, rosquillas,
y vino contra las penas.

Con el vino y la cerveza
se llenan todos los bares;
si se pierde la cabeza
desafinan los cantares:

¡Lo dicen en Palomares: 
cuatro huevos son dos pares!

Así se despide la gente,
amigos y familiares:
¡Que para el año siguiente
nos vemos en Palomares!


CANCIÓN


Crisálida



Duerme, no te inquietes crisálida,
tu alma despertará en un cuerpo nuevo
ya dejaste las hojas del jardín, ahora crecerás.
No intentes salir, relaja tu cuerpo encarcelado.
No intentes gritar, tu garganta no responde.

ya no cantas la canción plebeya de la oruga,
tu canción es de luz y de color, de arte puro.
Duerme, unas rejas de plata te protegen,
te impiden volar con débiles alas.
es una cárcel monacal: no apresa el alma.

Duerme, la red es tu refugio:
deja que el capullo te oprima, te proteja.
No dejes que la luz te destruya. No sabes ver,
necesitas que la noche te modele, te construya.

Luego brillarán tus alas bajo el sol,
serás la envidia de los gusanos que se arrastran,
tus alas te llevarán muy lejos,
gozarás los secretos del aire y de la luz:
serás, seremos, mariposas.


CANCIÓN

jueves, 6 de febrero de 2025

¡Qué locura!

¡Qué locura|

 


 
Con orgullo en mi torre me refugio
y con mil razones me defiendo
y allí en soledad te estoy perdiendo
rodeado de mis tristes artilugios.

Con tristeza me nutro, me alimento;
y  con quejas me crezco en el despecho:
resentido yo me siento en el derecho
de ganar una batalla que no enfrento. 

Con cinismo desbarato la ternura
y con versos oculto mi inocencia
¿Qué pierdo con decirte que te quiero?
Libertades, soledades…¡qué locura!


CANCIÓN


El tiraversos (A un niño poeta)

 El tiraversos (A un niño poeta)




Con la Y griega
de su abecedario infantil
aquel niño poeta
construyó su tiraversos.

El primer disparo cariñoso
sorprendió a su madre en la cocina
Fue un verso blando, muy hermoso,
hecho de besos y caricias.

Luego se apostó a la espera
del padre que llegó cansado.
Disparó su munición entera
de versos risueños y de abrazos.

Después acechó a su hermana
que volvía del colegio desolada
eligió la munición de la ternura
hecha de silencios y dulzuras

Feliz acopió más munición,
salió a la calle disparando
verso tras verso contra el sol.
Mil corazones estaban esperando.

* Poesía premiada en el concurso internacional de poesía
 "Corazones Lateversos". Guadalajara 2011.


CANCIÓN