Un amapolita al ver que cortaban al trigo su amigo se cortó ella sola: ¡Pobre amapolita, mi pobre amapola, han cortado el trigo que te acompañaba, que te consolaba, cuando estabas sola! Yo os entierro juntos en la misma fosa.
Vendrán al entierro muchas mariposas, y abejas del viento de un cerro a otro cerro llevarán al mundo este bello cuento de amistad hermosa.