sábado, 22 de marzo de 2025

HAIKUS: "Personajes"

Personajes
(Haikus)



Levanta, sol,
en glorioso amanecer
el pesar de mi noche.




Tú, como el sol
no demasiado cerca
tampoco lejos.




Sembraste soles:
millares; pero todos
a Él miraban.




Río dorado
en el fondo del valle,
rumor de hojas.




Cielo de abril:
carpa de blanco y azul,
criba de luz




El hormigón
te ahoga, pero surges
entre las grietas.




En el desierto
la gota solitaria
obra el milagro.




Sin generales
quiero a toda mi tropa
marineritos.




El nazareno
con los pecados propios
y los ajenos.




Último día:
salió Eva del Edén,
cerró la puerta.



CANCIÓN

viernes, 21 de marzo de 2025

En el día Internacional de la Poesía

En el día Internacional de la Poesía


En tu día
no puedo seguir callado
este blog, casi apagado,
moriría.

El poema
lo tengo tan enterrado, 
tan en el tiempo olvidado
que me apena.

Solo quiero,
pensamiento atormentado,
darte paz, verte aplacado
lo primero.

Y después
con el poema apuntado
declararme enamorado,
ya lo ves.

La poesía
en mi  mundo desterrado
tesoro recuperado:
mi alegría.  

CANCIÓN


jueves, 20 de marzo de 2025

HAIKUS: "La primavera"

La primavera
(HAIKUS)


Nuevos brotes.
Galopando la vida
y un breve haiku.




No ha nevado
febrero estuvo ausente
duda la rosa.




Y la raíz
husmea bajo tierra
con su nariz...




Bellos narcisos
heraldos que me anuncian
la primavera.




Narciso libre,
gualda, pequeño y fiero:
yo te quiero.




Diente vegetal
de la encía terrena
brota el tulipán.




La primavera,
lluvia, sol, trinos y vuelos;
se despereza.




Tan sin pudor
la primavera en celo
lujuria verde.




Ningún poema,
rosa de primavera,
mejor que tú.




A un lado de abril
vendaval, al otro un campo
que reverdece.




Sueño de abril
luz de estaño bruñido,
despertar añil.




Cielo de abril:
carpa de blanco y azul,
criba de luz.





Por fin la lluvia,
agua escapada al cielo,
ya regresó.




Lluvia de mayo
quizás se salve abril
hay esperanza.





Brotes nuevos
del árbol mutilado
en primavera.




Apiñaditos
los brotes del cerezo:
como hermanitos.




Cielo de mayo
aguacero y nublado
tormenta y rayos.





Relampaguea:
un rayo descabalga
de la tormenta.




Los rayos pasan
por la herida del cielo
y se detienen.




La primavera
eyaculando polen
por la pradera.




Olivos asombrados
agitaban sus ramas:
¡Nieve de primavera!


CANCIONES


Versión 1


Versión 2

miércoles, 19 de marzo de 2025

No le puedo consolar

 No le puedo consolar


No  le puedo consolar,
al niño de ojos heridos,
a punto están de llorar. 

Se han empezado a llenar
húmedos ojos heridos
a punto están de  llorar.

Prestos a desembalsar
aguas de estanque abatido
a punto están de llorar

Gritan con su mirar,
miran con mirar perdido,
a punto están de llorar...

Ojos de verde de mar,
cuando los padres se han ido,
a punto están de llorar...

Hoy han vuelto a recordar,
el pasado revivido,
a punto están de llorar.

Hizo a su amigo enojar
y la amistad ya es olvido,
a punto están de llorar.

Él ya no puede jugar
rompió el juguete querido,
a punto están de llorar

No te lo pueden contar
su secreto está escondido
a punto están de llorar

Dos pájaros sin volar
en sus nidos escondidos
a punto están de llorar

Con una estrella polar,
cada iris anochecido,
a punto están de llorar.

Sus lágrimas al cuajar
desbordan con un gemido,
¡al fin se ha echado a llorar!

Me duele su sollozar
no aguanto más sus hipidos:
yo también me echo a llorar.


CANCIÓN


martes, 18 de marzo de 2025

HAIKUS: "Plantas"

Las plantas
(HAIKUS)


En el altar
las infantiles flores
te rezarán.



Marchita flor,
no llores la belleza perdida:
fruto serás.


¿Gotas de sangre,
rojas amapolas?
¡No, corazones!



El gineceo
del harén de amapolas
tras los guardianes.




Rosita de abril
tú flor esplendorosa
yo abejita infantil




La rosa roja
en el balcón de mayo
sin que la coja...




La margarita
sí, no, sí, no, sí no, sí...
lo da y lo quita.




La margarita
oráculo del amor
se desnudó.




Pidió ya harta
los pétalos robados
la margarita.




Nunca el bonsai
a pesar de su empeño
consiguió ser tan bello.




Tallo de hierba
tú solo nada eras
mil sois pradera.




Los estandartes
agitados en lucha
de río y viento.


CANCIONES


lunes, 17 de marzo de 2025

Un grito sangrante y afilado

Un grito sangrante y afilado



Es un grito sangrante y afilado
en la garganta moribunda, hondo
como pozo tardo en decir respondo,
púrpura de cortante y desangrado.

Es grito acuchillante, penetrado
al ronco corazón, llegado al fondo,
traspasándose, tornándose redondo
y entrando circular por el costado.

Es grito que se afila con las crestas
de altos montes, se prueba con los valles
y rebana de un taja la llanura.

Ese grito en mi corazón se gesta:
es grito que no cesa y es detalle
como el rayo, sublime, de locura.

CANCIÓN

domingo, 16 de marzo de 2025

Neptuno

 Una de las cosas buenas que tiene la enseñanza es la posibilidad de refrescar  periódicamnete tus olvidados conocimientos y adquirir otros nuevos. Uno de mis alumnos, Alberto, un niño curioso y trabajador escogió Neptuno como tema para una exposición oral sobre un planteta del Sistema Solar. Esto me obligó a investigar de nuevo sobre este inmenso mundo lejano, el último planeta de nuestro viejo sol y la información es tan sorprendente, tan poética, que merece un artículo en el blog. 

De todos los mundos que nos rodean, de todos los planetas que circundan nuestro sol me quedo con Neptuno como mundo de mi poesía. Los científicos eligieron para represenarle el tridente de Neptuno, el Dios romano del mar. Pero su mar es inmenso y gaseoso. Por casualidad está palabra significa también en chino: "Estrella del Rey del Mar", justicia poética para este planeta que fue descubierto en primer lugar por Galileo que lo consideró inicialmente una estrella.

Es Neptuno un planeta helado, muy frío en su superficie (más gélido que el nitrógeno líquido, pues a -218 ºC este elemento ya estaría congelado)  pero su corazón es caliente. En su interior, a la increíble temperatura de 2700 º centígrados, y con una presión enorme, funciona un horno natural que fabrica diamantes. En su núcleo el carbono se ordena de forma cristalina en cubos extrafuertes generando estas piedras por toneladas y luego son explusadas al exterior en erupciones cristalinas: literalmente llueven diamantes.

Es el planeta de los vientos. Su superficie está recorrida por ráfagas huracanadas heladas. Sus corrientes surcan el planeta a velocidades supersónicas de 2000 k/h. y son los más fuertes de todo el sistema solar. Un huracán allí tienen el tamaño de toda la Tierra. Su atmósfera está formada por nubes heladas de helio y metano. De la lejana luz del sol, el helio toma todos los colores excepto el azul, por eso es una planeta azul; más azul que el nuestro. Si todo su metano estuviera en la Tierra una simple cerilla originaría una explosión casi estelar, pero no puede ser así: no hay casi oxígeno en el planeta, el metano no ardería.

Su interior abrasador, con roca fundida, es áltamente corrosivo con un intenso olor a gas y lejía. El centro de Neptuno es un gigantesco mar de amoniaco y metano con temperaturas altísimas. A 7.000 km de profundidad, un calor abrasador de hata 4700ºC y una presión descomunal descomponen el metano liberando el carbono que se organiza enseguida en cristales de diamante que se precipitan en dirección al núcleo.

Sus días de 16 horas son bastante más cortos que los nuestros, pero sus estaciones son larguísimas. No quiero ni pensar en sus frios inviernos de 41 años terrestres de duración.

Neptuno fue descubierto el año pasado. El 12 de julio de 2011, fue el aniversario de su descubrimiento oficial realizado en el año 1846. Sólo ha pasado un año en el planeta pues Neptuno tarda 165 años terrestres en completar su órbita. Al estar 30 veces más separado del sol que la Tierra su luz llega 26 veces más tenue, como en un lejano crepúsculo. Su diámetro es unas cuatro veces más grande que el de nuestro planeta con lo que la tierra sería algo así como una patata detro de un saco con 58 más.

Sólo una vez una nave humana se acercó a esta enorme esfera. Para ello necesitó la fuerza ciclópea de un gigantesco cohete Titán III y el impulso de tres planetas que actuaron como una honda gravitatoria: Saturno, Júpiter y Urano. Ese tirachinas planetario le dió inercia suficiente para, aprovechándo la fuerza gravitatoria de los tres astros llegar cerca (madre mia, lo lejos que está ese cerca en el espacio) y poder estudiarlo: las fotos que tomaron sorprendieron a los científicos. Cuando la "Segunda Viajera" interestelar (Voyager 2) se aproximó a Neptuno encontró cosas extraordinarias. En contra de lo previsto no era un planteta muerto sino muy vivo, con vientos agitadísimos y un calor interior inesperado. Además aparecieron, como por sorpresa, cuatro anillos completos: dos de ellos delgados y los otros dos anchos. Los anillos delgados serían tan tenues que su fino material desperdigado se deshilacharía en el espacio si no fuera por dos lunas pastoras que se encargan, con su gravedad, de rebañar los pedazos que los forman. Los dos anillos más anchos son profundamente oscuros siendo invisibles desde la tierra. Estos anillos indican que en los alrededores de Neptuno existen infinidad de meteoritos: la mayor concentración de todo el sistema solar.

Tiene otras muchas lunas y satélites (se conocen 13, actualmente) con nombres mitológicos que no voy a detallar, pero la mayor, Tritón, es uno de los objetos más interesantes del sistema solar. Para empezar tiene una órbita retrógrada (algo exepcional) que pudo tener su origen en una manada de meteoritos a contracorriente del planeta que acabaron agrupándose. En su superficie se puede contemplar espectaculares géiseres de nive de nitrógeno.

Este Universo Azul, el más lejano planeta, La Estrella del Rey del Mar; me fascina. Me rindo a la poesía de su sóla existencia.




Mundo ignoto, lejano planeta,
hoy te descubro por boca de un niño;
con un lazo de luz tu órbita ciño
y capturo en el aire tu azul de turquesa.

Me acerco en el halo de un raudo cometa
geiseres de nieve, cabellos de armiño,
en Tritón eruptan. Mientras escudriño
las Lunas Pastoras  me miran coquetas.

Tus vientos helados me salen al paso
aires tan fríos de azul tan brillante
que ciegan los ojos que les hacen caso

Y directo al centro, en un mar llameante,
vi mil prodigios, el mayor acaso,
lluvias de cristales de bellos diamantes.  

CANCIÓN