Letra y música
Blog de poemas musicados
jueves, 9 de julio de 2026
martes, 7 de julio de 2026
Leyenda de Las Degolladas
Leyenda de Las Degolladas
"Las Degolladas" fue nombre puesto seguramente a posteriori de algún acontecimiento sangriento en el lugar. Hay referencias documentales al Valle y Rabanillo en el s. XII, pero como iglesias o "monasterio propio" y parece raro no conocer ningún documento posterior con tal nombre. Se entiende monasterio propio como abundaban en la iglesia hispana, antes del rito latino. En definitiva no sería un monasterio como hoy entendemos, por muy pequeño que haya sido. No existe base para pensar que haya sido más que una ermita con casa aneja. Aunque la tradición cuenta que las monjas fueron degolladas por los "moros", esto sería imposible en esa época (Hacia 1172, fecha en que algunas fuentes suponen fundado el monasterio, los árabes estaban ya arrinconados al sur de España, más abajo de Toledo y nunca volvieron por esta comarca del norte). Podría haber sido un monasterio visigótico, destruido cuando la invasión de los árabes (no hay ninguna constancia documental) o un monasterio prebenedictino de tantos como se fundaron en el s. X (monasterios insignificantes y de muy pocos monjes), pero tampoco hay documentación alguna en los archivos de las órdenes religiosas de la época). (1)
(1) De investigar su veracidad histórica se ocupó durante bastante tiempo D. Faustiniano Gutiérrez, hijo del pueblo, realizando consultas y gestiones en numerosos archivos: Monasterio Cisterciense de Osera (Orense), Real Abadía de Samos, Monasterio de S. Pedro de Dueñas, Universidad Pontificia de Comillas... así como varias consultas a historiadores y personas relevantes.
En la "Historia de Sahagún" se lee "En la Valdavia, en el alfoz de Saldaña, hubo otro monasterio llamado Santa María de Kavarrosa, que pudo ser bien antiguo; porque en el año 1093 ya era de los unidos a Nogal, que don Alfonso VI ya unió con él a Sahagún, quien tiene aún algunas haciendas en el término de dicho monasterio", pero no está claro si puede referirse a "Las Degolladas".
A propósito de la zona en que se encuentra, según la leyenda, tenemos una referencia en el "Archivo histórico Nacional" (Sahagún. Carpeta 897, número 19. Copia facsímil del s. XIII, con signo real mal puesto) encontramos estas reseña: "Alfonso VII da al monasterio de Sahagún Valderrabanillo por entero con los términos comprendidos o limitados por la carrera de Pascual que viene de Laguna Herrera y va a la carrera que va de Tabanera a Carrión, y vuelve hasta la carrera de Tabanera que se llama de Tras Otero, y baja al agua que viene de Fuentes Carboneras que va por el medio del valle hasta el arroyo de Hesillas... (siguen los términos) hasta el agua que viene por medio valle de Ayuela."
lunes, 6 de julio de 2026
Fray Antolín Merino de Relea
Fray Antolín Merino de Relea
Video dedicado a la infancia de Fray Antolín Merino De Bolea, un personaje histórico señero en la historia del pequeño pueblo palentino de Ayuela de Valdavia.
lunes, 29 de junio de 2026
Las cabras del tío Estanislao
“Las cabras del Tío Estanislao”
o “La Casa embrujada”
"
viernes, 26 de junio de 2026
Leyenda de la Ermita de Rabanillo
La ermita de Rabanillo se quiso construir en El Castellar, a mitad de camino entre Ayuela y Valderrábano. Las piedras que se lograban poner durante el día, empezaron a
aparecer en el término de tres pueblos (Ayuela, Tabanera y Valderrábano) donde está hoy día construida. En un principio, creyeron que era cosa de los hombres.
Establecieron una vigilancia en las noches siguientes. La primera llegaron a dormirse y nada anormal advirtieron, pero había vuelto a suceder lo mismo. Procuraron en noches siguientes interceptar los caminos posibles de traslado de los materiales. Nada ni a nadie vieron.
Siguieron levantando la ermita. Las autoridades pagaron las siguientes noches a una cuadrilla de mozos la vigilancia celosa de las obras. Unas noches fueron noches tormentosas y lluviosas, otras, cerradas en extremo y de total oscuridad. Y en las mañanas que siguieron a esas noches, siempre faltaba trabajo hecho y parte de los materiales acumulados por el día. Se encontraban como en otras ocasiones en el lugar que hoy figura la ermita. El pueblo terminó entendiendo el mensaje de La Virgen y accedió a sus deseos.
jueves, 25 de junio de 2026
El pozo de la yegua
Esta historia la contaban nuestros bisabuelos. Ocurrió hace unos 150 años.
"Cierto día un paisano de Ayuela llamado Andrés "El Pipa" llevó una yegua a pacer a la orilla del río, en un lugar entre Bernuyo y La Venta, donde las aguas se ensanchaban y formaban el llamado Pozo del Dujo. La yegua se espantó. Marchó corriendo y cayó a la poza que formaba el río. El Pipa intentó sacarla pero no pudo y cayó él mismo en esa poza.
Esto piensan las gentes de Ayuela que sucedió. Lo suponen porque la yegua llegó sola al pueblo. La mujer del Pipa aún esperó que llegara su marido pero no venía. Fueron a buscarle y no le encontraron.
Hubo alguno que aconsejó ir a por la Vela María, ponerla en una tabla y dejarla en pozo (la vela María era la última que se apagaba cuando había Oficio de Tinieblas y tenía fama de muy milagrosa). Dejaron la tabla en el río y se movió flotando por el agua. Poco después la vela quedó finalmente inmóvil en un determinado lugar. Buscaron allí y encontraron al Pipa ahogado en ese punto.
Desde entonces el Pozo del Dujo se le conoce también por el Pozo de la Yegua. Hasta hace pocos años había allí una gran piedra con una inscripción que daba cuenta del suceso. Tras la concentración parcelaria dicha piedra desapareció.
Pasaron los años y el recuerdo del Pozo del Dujo (o de la Yegua) parecía dormirse en la memoria de las gentes de Ayuela. Sin embargo cuando se acercaban hasta allí aún notaban encogerse el corazón con un sentimiento entre la reverencia y el miedo.
A finales del s. XIX un trágico suceso vino a remover las aguas del pozo y de los recuerdos. Leoncia Martín, vecina de Ayuela y viuda con hijos, se encontraba cierto día en la cuadra de su casa afanada en sus diarios quehaceres. Unos desconocidos -posiblemente vecinos del pueblo que le querían gastar una broma- se apostaron en el lugar para asustarla. Con ruidos extraños y voces de ultratumba le aterrorizaron de tal manera que la pobre Leoncia perdió la razón. Varios años estuvo trastornada sin que ninguno de los remedios que intentaron lograra sanarla. Cuentan que se pasaba los días enteros sola y sentada en unos cercados que había cerca de su casa. Consultaron a médicos y especialistas y ninguno logró que volviera a la cordura. Hasta que un día, un médico amigo de la familia, les sugirió como último recurso una solución tan original como terrible: "Si un susto la volvió loca, sólo un susto tan grande o mayor la curará".
Apenados y, casi desesperados, los hijos decidieron jugar esta última carta con gran dolor de su corazón. Prepararon cuerdas, mantas, reconstituyentes y el crucifijo. Luego fueron a buscar a su madre y la llevaron con engaños hasta el pozo de la Yegua. Cuando estuvieron en la misma orilla la arrojaron dentro. Leoncia -sorprendida y desesperada- reaccionó en ese mismo instante pidiendo socorro y suplicando que le ayudaran. Con grandes voces aseguraba que estaba cuerda y que quería salir. Muy contenta se abrazó a sus hijos que la cubrían con una manta y lloró agradecida. Desde aquel día Leoncia recobró completamente el conocimiento y siguió su vida normalmente. Se volvió a casar y tuvo algunos hijos más."
He dividido esta leyenda en dos partes. En la primera cuento la historia de "El Pipa". La canción sigue bastante fielmente el texto de la leyenda.
jueves, 18 de junio de 2026
La partida de El Pastor
La partida de El Pastor
LA ESPERANZA (27/08/1872)
Lo que parece desprenderse de las fuentes encontradas es que El Pastor fue uno de los cabecillas de partidas carlistas que actuaron en la zona de la Montaña Palentina, especialmente en las comarcas de La Valdavia y La Ojeda durante la Primera Guerra Carlista (1833-1840). El historiador Javier de la Cruz, en su estudio sobre las guerras carlistas en Palencia, lo cita entre los principales jefes de partidas que operaron en el norte palentino entre 1835 y 1838, junto a Modesto de Celis y otros cabecillas. Estas partidas eran relativamente pequeñas, normalmente entre 10 y 200 hombres, y realizaban ataques rápidos, emboscadas y acciones de guerrilla contra las fuerzas isabelinas. El apodo «El Pastor» probablemente procede de su oficio o condición social anterior a la guerra, algo muy habitual entre los jefes guerrilleros de la época. La denominación «de La Puebla» apunta casi con total seguridad a La Puebla de Valdavia, localidad situada en el corazón de la comarca donde desarrolló buena parte de su actividad. La comarca de La Valdavia fue un territorio especialmente favorable para las partidas carlistas debido a su relieve, la cercanía de la montaña y el apoyo que recibían de parte de la población rural. Existen incluso topónimos y recuerdos históricos relacionados con aquellos combates, como la «Mata de los Carlistas» en Ayuela de Valdavia o, incluso coplas en la zona de La Puebla que recuerdan la despedida de nuestro personaje al incorporarse a las tropas carlistas como jefe de gavilla autónoma actuando al margen y por cuenta propia en la comarca:
Algunas fuente han mencionado a este personaje en sus libros sobre el conflicto en esta zona.
El teniente coronel Piñena Mijares de la Guardia Civil, al frente de la columna de su nombre, comandaba las fuerzas liberales (números de la guardia civil) y batió a ambos: a Hierro en Prádanos de Ojeda; y a Pastor en Ayuela y Tablares. Ambas acciones por sorpresa.
Sobre los incidente en Ayuela (según el boletín oficial, recogido después por otros periódicos que publicaban resúmenes de prensa) parece que los hechos fueron así:
Incidente de 1872
En agosto de ese año se habla de que la pequeña partida de Pastor campeaba desde hacía tres meses en la zona perseguida por la Guardia Civil. Pastor se incorporó en mayo a la guerrilla reuniendo 13 jinetes y entrando en poblaciones importantes como Saldaña y Cervera (con objeto de arrebatar fondos de las administraciones, pero -se afirma- sin causar daño a la población que, en general, le era favorable). En un exceso de confianza los amadeistas, en el pueblo de Ayuela jurisdicción de Saldaña fueron sorprendidos; parece que en dicho pueblo fueron delatados haciendo que los carlistas perdiesen un voluntario que en una descarga a quemarropa, fue muerto por los de Amadeo dentro de un corral. Dos carlistas fueron hechos prisioneros y se requisaron cinco caballos, que hubieron de abandonar en su precipitada salida.
En agosto de 1872 se cita que tres prisioneros cogidos en Ayuela, fueron conducidos atados a Herrera de Pisuerga, y desde allí á Saldaña con sólo cinco ó seis Guardias, pasando por Sotobañado un día de mercado, estando Hierro y Pastor en las cercanías. El corresponsal se pregunta por qué no intervinieron para liberarlos.
Hacia noviembre de 1872 un corresponsal en la zona afirma que los carlistas habrían dado una paliza a “tres o cuatro pilletes” que delataron al Pastor en Ayuela (resaltan que podrían habérselo hecho pagar con la vida, pero que fueron magnánimos con ellos).
Incidente de 1873
Un acontecimiento más determinante tuvo lugar a finales de mayo de 1873. Una partida de carlistas al mando de Pedro Santiago (El Pastor de la Puebla) de unos 30 guerrilleros se aposentó en un lugar indeterminado de Ayuela. La partida fue sorprendida por una columna de la Guardia Civil de 46 miembros al mando del teniente coronel Piñena Mijares que perseguía en la zona los carlistas que operaban por allí. En la confrontación hubo un muerto y varios heridos, se capturaron ocho prisioneros (tres de ellos jefes) nueve caballos con sus monturas, varias armas, municiones, provisiones de boca, herrajes y otros efectos. El resto de la partida fue disperso.
Con respecto a nuestra leyenda nos, los incidentes de 1872 y 1873 nos parecen los más sugerentes como origen de la misma.
INTERPRETACIÓN PERSONAL DE LA LEYENDA Y RECREACIÓN VIRTUAL:
"La gavilla de El Pastor"Este personaje, tan sugerente, es el que más me llama la atención. Su existencia está probada y descrita por la prensa. La Esperanza (periódico oficial carlista) por medio de su corresponsal en la zona describe en agosto de 1872 a Pedro Santiago (ese era su nombre) como un jefe carismático, de origen humilde, ya mayor (61 años) y romántico. Había nacido en La Puebla e incluso existen algunas coplas dedicadas a él en la zona. Su foco de actividad estaba situado en la zona de La Valdavia, la Peña y La Ojeda; habiendo constancia también de estancias en Potes. Parece que fue herido y detenido en la zona de la Dehesa de Tablares (Palencia) el 22 de septiembre; sin embargo vuelven a aparecer noticias suyas en 1973 (aspecto a confirmar; pues es confundido a veces con Penagos).
Pero el personaje tiene entidad como para componer una tonada con aire guerrillero y romántico. Hay una cierta semejanza con el Curro Jiménez que veía en mi niñez por televisión... La canción se torna dramática y emotiva al final.
La partida de El Pastor
(Versión libre de la Leyenda de la mata de los Carlistas de Ayuela)
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