lunes, 20 de julio de 2026

Ayuela heróica DOC

Evolución geográfica y geológica del norte de Palencia (entorno de Ayuela de Valdavia): desde la formación de la Tierra hasta la actualidad

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Introducción

El paisaje que hoy observamos en torno a Ayuela de Valdavia, en el norte de Palencia, es el resultado de una historia de unos 4.540 millones de años. En ese tiempo han desaparecido océanos, se han levantado cordilleras de miles de metros, la Península Ibérica ha formado parte de distintos supercontinentes y el relieve actual ha sido modelado por la erosión, los ríos y las glaciaciones.

Aunque Ayuela se encuentra hoy a unos 950 m de altitud, los materiales sobre los que se asienta han estado sucesivamente bajo un océano tropical, en el interior de una gigantesca cordillera comparable al Himalaya, cubiertos por desiertos, cerca del mar Cantábrico y finalmente formando parte de la Meseta.


1. Formación de la Tierra (4.540–600 millones de años)

Durante el Hádico y el Arcaico la Tierra era un planeta extremadamente activo:

  • intenso vulcanismo;
  • impactos de meteoritos;
  • formación de la corteza continental;
  • aparición de los primeros océanos.

No existe ninguna roca de esta edad en Palencia. Las rocas visibles actualmente son mucho más recientes.

Los materiales más antiguos que constituyen el basamento profundo del norte peninsular comenzaron a consolidarse durante el Precámbrico.


2. El norte de Palencia antes de Pangea (600–350 millones de años)

Durante el Paleozoico inferior, la futura Península Ibérica formaba parte del gran continente Gondwana, situado en el hemisferio sur.

El territorio de Ayuela estaba entonces:

  • sumergido bajo mares poco profundos;
  • próximo al borde continental;
  • acumulando enormes espesores de sedimentos.

Se depositaron:

  • arenas;
  • limos;
  • arcillas;
  • calizas marinas.

Con el paso del tiempo estos sedimentos dieron lugar a:

  • cuarcitas;
  • pizarras;
  • areniscas;
  • calizas.

Muchas de las rocas de la Montaña Palentina proceden precisamente de este largo periodo de sedimentación marina.


3. La formación de Pangea (350–300 millones de años)

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La colisión continental

Hace aproximadamente 330 millones de años, Gondwana chocó con Laurussia (Laurentia + Báltica).

Como consecuencia:

  • desapareció el océano Rheico;
  • nació el supercontinente Pangea;
  • se produjo la orogenia Varisca o Hercínica.

Para el territorio del norte palentino fue probablemente el acontecimiento geológico más importante de toda su historia. La colisión entre Gondwana y Laurussia originó el Macizo Ibérico, deformando intensamente los sedimentos paleozoicos mediante pliegues, cabalgamientos y metamorfismo.

¿Cómo era Ayuela?

No existía el valle del Valdavia.

En su lugar había una inmensa cordillera, comparable en altura al actual Himalaya.

Sus montañas probablemente superaban:

  • 5.000 metros
  • incluso 6.000 metros

La región estaba sometida a:

  • enormes presiones;
  • metamorfismo;
  • fracturación;
  • intrusión de magmas graníticos.

4. Pangea: una inmensa cordillera (300–250 millones de años)

Una vez formada Pangea, el norte de Palencia quedó situado en el interior del supercontinente.

El clima se volvió mucho más seco.

La gran cordillera hercínica comenzó a erosionarse.

Durante decenas de millones de años:

  • desaparecieron miles de metros de roca;
  • los ríos transportaron sedimentos;
  • se formaron extensas llanuras.

Gran parte de la montaña desapareció únicamente por erosión.


5. La ruptura de Pangea (250–150 millones de años)

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Hace unos 200 millones de años comenzaron enormes fracturas.

Pangea empezó a romperse.

Primero aparecieron:

  • Laurasia
  • Gondwana

Posteriormente se abrió el océano Atlántico.

La placa Ibérica empezó a separarse del resto de Europa mediante un movimiento antihorario que favoreció la apertura del golfo de Vizcaya y modificó profundamente el margen norte peninsular.

En el norte de Palencia:

  • aparecieron cuencas sedimentarias;
  • se depositaron nuevas calizas;
  • se desarrollaron ambientes costeros y marinos.

La región alternó:

  • mares cálidos;
  • lagunas;
  • llanuras costeras.

6. La época de los dinosaurios (200–66 millones de años)

Durante el Jurásico y el Cretácico:

el norte de Palencia se encontraba cerca de un mar tropical.

El paisaje recordaría a:

  • Bahamas
  • Caribe
  • Golfo Pérsico

Se depositaron enormes espesores de:

  • calizas;
  • margas;
  • arenas.

Estas rocas son hoy muy abundantes en la Cordillera Cantábrica.


7. La orogenia Alpina (65–20 millones de años)

Éste fue el segundo gran acontecimiento que definió el paisaje actual.

La placa Africana comenzó a empujar hacia el norte.

La placa Ibérica quedó comprimida entre África y Eurasia.

Como consecuencia:

  • nacieron los Pirineos;
  • se elevó la Cordillera Cantábrica;
  • se levantó la Meseta.

La orogenia Alpina reactivó antiguas fallas variscas, elevó la Cordillera Cantábrica y originó la cuenca sedimentaria del Duero, cuyos depósitos rellenaron amplias zonas interiores de la Meseta.

Formación del relieve actual

En esta época aparecen:

  • Sierra del Brezo;
  • Montaña Palentina;
  • Alto Carrión;
  • valles del Valdavia y del Carrión.

El relieve comienza a parecerse al actual.


8. Formación de la cuenca del Duero (30–5 millones de años)

Mientras las montañas se elevaban:

la Meseta se hundía lentamente.

El resultado fue una enorme cuenca interior.

Miles de metros de sedimentos rellenaron:

  • arenas;
  • arcillas;
  • conglomerados;
  • limos.

Ayuela quedó precisamente situada en la transición entre:

  • la montaña emergente;
  • la cuenca sedimentaria.

Esta posición explica la extraordinaria variedad geológica de la zona.


9. El Cuaternario: el paisaje moderno (2,6 millones de años–actualidad)

Durante las glaciaciones:

las cumbres cercanas de la Montaña Palentina desarrollaron pequeños glaciares.

Aunque Ayuela nunca estuvo cubierta por hielo:

sí sufrió:

  • clima periglaciar;
  • fuertes heladas;
  • procesos de gelifracción;
  • intensa erosión.

El río Valdavia comenzó entonces a excavar definitivamente su valle.


10. Formación del valle del Valdavia

El río Valdavia no siempre tuvo el recorrido actual.

Durante millones de años fue adaptándose al levantamiento progresivo de la Cordillera Cantábrica.

Los procesos principales fueron:

  • erosión remontante;
  • encajamiento del cauce;
  • formación de terrazas fluviales;
  • depósito de gravas.

Los valles actuales son, geológicamente, muy recientes.

Gran parte tienen menos de dos millones de años.


11. El paisaje actual de Ayuela

Hoy confluyen cuatro grandes unidades geológicas:

  1. La Montaña Cantábrica al norte.
  2. Las loras y páramos calizos.
  3. La cuenca terciaria del Duero.
  4. Los valles fluviales del Valdavia.

Esto explica la diversidad de:

  • suelos;
  • vegetación;
  • recursos hídricos;
  • asentamientos humanos.

Evolución resumida

TiempoSituación del territorio
4540 MaFormación de la Tierra
600–350 MaMares sobre Gondwana
330 MaColisión continental y orogenia Varisca
300 MaFormación de Pangea
250–200 MaErosión de la cordillera hercínica
200–150 MaRuptura de Pangea
150–66 MaMares tropicales y sedimentación
65–20 MaOrogenia Alpina y elevación de la Cordillera Cantábrica
30–5 MaFormación de la cuenca del Duero
2,6 Ma–actualidadModelado fluvial y paisaje moderno

La topografía de Ayuela como "archivo geológico"

El relieve actual de Ayuela de Valdavia puede interpretarse como la superposición de tres grandes herencias geológicas:

  • La herencia varisca (Carbonífero): el basamento plegado y fracturado, fruto de la colisión que dio lugar a Pangea.
  • La herencia alpina (Cenozoico): el rejuvenecimiento del relieve por la elevación de la Cordillera Cantábrica y el hundimiento relativo de la cuenca del Duero.
  • La herencia cuaternaria: la acción de los ríos, la meteorización por hielo y deshielo y los procesos erosivos recientes, responsables del modelado del valle del Valdavia y de las terrazas fluviales.

En conjunto, el entorno de Ayuela constituye un ejemplo excepcional de paisaje de transición entre el Macizo Ibérico y la cuenca del Duero, donde es posible leer, en apenas unas decenas de kilómetros, una historia geológica que abarca más de 500 millones de años y que refleja algunos de los principales acontecimientos tectónicos del planeta.





jueves, 16 de julio de 2026

La Junta de Mozos de Ayuela

Las juntas o Cofradías de Mozos eran una institución tradicional en Castilla y León (y buena parte de España rural) que agrupaba a los jóvenes solteros del pueblo en una especie de "segundo Ayuntamiento", regido por un alcalde de los mozos o por el mozo más viejo. Tenían funciones sociales, festivas y hasta de protección del pueblo y las cosechas. Entre sus actividades típicas: 
  • Organizar las fiestas patronales y el Carnaval
  • Cobrar "derechos" (contribuciones en especie o dinero) en bodas, cuando un forastero cortejaba a una moza del pueblo, etc.
  • Rituales de protección de cosechas (como el toque de campanas en la fiesta de Santa Brígida, el 31 de enero, para ahuyentar el granizo)
  • La "cencerrada" como sanción social a quien no pagaba los derechos acostumbrados


Específicamente en la Valdavia, existen reseñas (que yo sepa) de dos Juntas de Mozos bien explicadas:

"La Junta de Mozos en Ayuela de Valdavia", de Faustiniano Gutiérrez, publicado en El Diario Palentino - El Día de Palencia, el 2 de abril de 1943


(transcripción) 

COSTUMBRES PALENTINAS
LA JUNTA DE MOZOS EN AYUELA DE VALDAVIA.

La "Junta de Mozos" de Ayuela se compone de todos los solteros a partir de los 16 años. Para ingresar en la asociación se requiere consentimiento paterno y, previo el pago de una peseta, entra el mozo a formar parte de la Junta. Es también condición indispensable que el recipiendario demuestre fuerza suficiente para levantar media carga de trigo u otro cereal de igual o semejante peso. Los seis mozos últimamente admitidos se denominan "los chavales". De entre estos es elegido el tamborilero, enramadores y alguacil.

LAS SESIONES DE LA JUNTA.
La Junta se reúne varias veces durante el año. La víspera de las principales festividades religiosas, víspera de la marcha de algún mozo al servicio militar para despedirle y convidarle, y en otras fechas que tengan significado especial dentro de la localidad. Casi todas las sesiones son nocturnas y en ellas tienen voz y voto todos los componentes, adoptándose los acuerdos por mayoría absoluta. Dentro de la sesión se observa rigurosa disciplina y obediencia al "Alcalde". Nadie puede exponer su opinión sin permiso del presidente. Están prohibidas las palabras malsonantes o poco conformes con la moral cristiana, sancionándose a los infractores con multas que oscilan entre una y cinco pesetas.

EL DOMINGO GORDO.
Las principales reuniones tienen lugar en día de "Domingo Gordo", es decir, el domingo anterior al día de Carnaval, que se denomina también "día de la torreznada". En esa fecha comen los torreznos que los vecinos les regalan en atención a los servicios prestados al pueblo.

EL DÍA DE LAS ENAMORADAS
Otra de las reuniones extraordinarias tiene lugar en el día de Pascua de Pentecostés, llamado el "Día de las enamoradas", para comer lo ofrecido por cada mozo con motivo de la "subasta, por el sistema de pujas a la llana, de las mozas del pueblo". Como digo, la noche anterior, "subastan las mozas", por las que ofrecen cierta cantidad de comestibles. A los mozos que no ofrecen o que no han sido agraciados en la subasta, se les da el nombre de "burreros" y son los encargados de echar paja a la puerta de las mozas, debajo de la enramada que esmeradamente ha colocado el rematante de la subasta.

EL DÍA DEL CARNERO
También tiene lugar otra reunión extraordinaria en el día de Todos los Santos, llamado "Día del Carnero", para comer un carnero que adquieren con los fondos de la Junta.

RENOVACIÓN DE CARGOS
El último día del año tiene lugar la renovación de la directiva con poder solamente para el año siguiente. Se prohíbe, en los estatutos por que se rigen, que recaiga la elección de cargo alguno en mozos que hayan desempeñado funciones en el año que termina. Se eligen, pues, el alcalde, teniente, alguacil, tamborilero, enramadores para enramar la iglesia en días señalados y otros cargos de menor importancia.
El "tamborilero" es el mozo que con el tambor recorre las calles del pueblo con típicos pasacalles, media hora antes de la reunión de la Junta. Suele ir acompañado de "los chavales". El alguacil tiene facultades y obligaciones muy semejantes al alguacil del Ayuntamiento, concediéndosele una remuneración igual a la mitad del gasto habido durante el año por cada uno de los mozos.

LOS DERECHOS DE BODAS
La directiva rinde cuentas varias veces al año, recibiendo el nombre de "escote". Los ingresos se nutren de "derechos de bodas", cierta cantidad que han entregado, no solo el novio y la novia, sino los padrinos y hasta los invitados. Esta costumbre daba a veces lugar a la "cencerrada" que por fortuna va desapareciendo.
La víspera de las bodas, todos los mozos pasan la noche cantando a la ventana de la novia y esta queda obligada a obsequiarles con una botella de licor. Enel día de la segunda amonestación, a la salida del rosario, al toque de tambor se reúnen los mozos y, presididos por el "alcalde", se dirigen al domicilio de la novia para cobrar los derechos al novio. Este les entrega la cantidad prefijada y la novia un pan invitando a la seguida los novios a la pareja con un pequeño aperitivo que varía, según los derechos. A los novios forasteros les cobran mayores derechos. En las bodas, después de la comida, obsequian a todos los convidados varones con limonada.

AL SERVICIO DEL PUEBLO
La Junta también tiene otros ingresos llamados "del pueblo". Por ellos se obligan a llevar las imágenes y estandartes en las procesiones. Cumplimentan los servicios que el pueblo les confían y les prestan especiales en caso de inundaciones, incendios, epidemias y otras necesidades.

El día de Año Nuevo es costumbre inveterada acompañar a la iglesia al alcalde y Ayuntamiento en pleno, percibiendo por esta distinción la propina tradicional. El día de Reyes hacen lo mismo con el señor juez municipal con idénticos derechos y deberes. En el día del Patrono del pueblo acompañan a las autoridades eclesiásticas a los actos religiosos. Siempre que se realizan acompañamientos es necesario concurrir con la clásica música de la Junta, sancionándose la falta de asistencia no justificada.
Por desgracia van cayendo en desuso y perdiendo mucho de sus antiguas normas la que en tiempos no remotos fue ejemplo de asociaciones o juntas de mozos. Pedimos al que tan dignamente regenta hoy la junta no eche al olvido los sabios consejos y lecciones que sobre el particular le han dado sus antecesores.

E. C. (Faustiniano Gutiérrez)

 NOTA IMPORTANTE: Otros testimonios corroboran y completan el contenido de este artículo. Los tienes recogidos en una página especial en este mismo blog. 


"Los derechos de los mozos en Buenavista de Valdavia (Palencia)", de Germán Diez Barrio, publicado en 1993 y accesible en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.


NOTA: Germán Díez Barrio (nacido en Buenavista de Valdavia, 1952 y hondas raíces también en Tabanera de Valdavia) es etnógrafo y escritor y es una de las referencias clave para esta zona. Ha escrito específicamente sobre "los derechos de los mozos" en Buenavista —pueblo vecino de Ayuela, en el mismo valle— y describe una institución prácticamente calcada a la descrita por Faustiniano Gutiérrez cincuenta años antes: un "segundo Ayuntamiento" de mozos con alcalde propio, derechos cobrados en bodas (incluida la cencerrada como sanción), y el vale de vino en la víspera de Santa Brígida...
Tiene otro artículo relacionado sobre costumbres agrícolas/festivas: "La época de la matanza en el refranero" https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/la-epoca-de-la-matanza-en-el-refranero/html/
Ha publicado más de 50 libros, muchos de ellos de "lenguaje popular" (refranes, coplas, cantares, apodos) centrados justo en esta comarca, y colabora habitualmente con el Diario Palentino — el mismo periódico donde Faustiniano Gutiérrez publicó el texto de Ayuela.


ALGUNAS FOTOS

Muy  pocas fotos hay de aquella época. Pero los mozos de aquellas juntas son estos que aquí veis. 










Otras Juntas de Mozos cercanas (más o menos) https://funjdiaz.net/folklore/07ficha.php?ID=2932

domingo, 12 de julio de 2026

La tormenta

Las tormentas, ese espectáculo catastrófico que a veces ofrecen los pueblos y que la gente vive entre admirada y sobrecogida, son un buen motivo para hacer una canción. Forman parte de la épica de estas pequeñas localidades y rara es aquella que  no guarda recuerdo de alguno de estos dramáticos  fenómenos de la naturaleza: lluvias torrenciales, riadas devastadoras o un pedriscos catastróficos. 

He recopilado algunas que cuentan por la zona de la Valdavia. Esta de Donato Vargas, de Arenillas de San Pelayo, es especialmente simpática y está conada con gracia. 

LEGUACHERO INTELIGENTE

 

Sucedió por los años cincuenta, en Arenillas de San Pelayo. Y creo que habrá sucedido en otros lugares más, pero como no tengo noticia de ello, quiero contarlo como caso único. Por lo menos eso me pareció a mí. 

Era un día de Mayo, con el sol picarte como sarna. Por el lado de “conventos”, las nubes engordaban más que deprisa. Hasta el menos avispado pronosticaba que el aguacero estaba cocinándose. Ya faltaba menos de un puño de sol, cuando se largó sin previo aviso, uno de esos zurriagazos de agua que llegan sin avisar y calan todo y no benefician a nadie.

Los pastores de ovejas, vacas y yeguas los temen sobre manera. Pues es el caso, de que por el “puerco” (que ese año estaba de barbecho), andaba el Sr. Gabino pastoreando la yeguada del pueblo y le pilló de lleno, sin darle tiempo de bajar a la cañada a resguardarse bajo las chopas.

Como sucede siempre al rato del aguacero, los caracoleros ya estaban preparando el “carburo” para salir a la noche en busca los tempranos y exquisitos caracoles.

Pero los chiguitos, (era el caso mío) nos adelantábamos por aquello de que por la noche andaban los “Sancamantecas”.

Andaba yo por los arroyos de la vega mirando los caracoles y también pensando cómo habría capeado la lluvia el Sr. Gabino. Seguramente estará calado hasta la corita. Pero cual fue mi sorpresa, al acercarme y ver que tenía la ropa seca como nido de golondrina. 

Al preguntarle cómo había hecho para no mojarse me respondió que se había metido debajo de una yegua. No me la creí, e insistí, porque para mí era como un milagro. 

Y me dijo: –pues muy fácil. Me quité la ropa, la metí en el zurrón de cuero con zapatos, boina y todo, me senté encima de ella, esperé que pasara el nublado y aquí me tienes seco y salvo.

Donato Vargas marcos. 


En nuestro pueblo de Ayuela, tenemos una muy bien contada por Conrado. Se aprecia que conocía bien el pueblo y vivió con intensidad aquellos acontecimientos. Hay que agradecerle que plasmara sus recuerdos en este relato magnífico por lo preciso y lo breve. Como diría Donato Vargas en esa tormenta se juntaron los tres vientos con su carga de nubes a cuestas y la emprendieron a puñetazos: "los del Norte, al cual dan los nativos el nombre de “cierzo”, frío siempre aún en varano. El que sopla del Oeste lo llaman “gallego” y es más cálido que el anterior. Y el que a veces sopla del Sur lo llaman de “abajo”, el cual da con frecuencia lluvias provechosas para los sembrados."  Veamos como lo cuenta Conrado: 


Amigos: un día se me ocurrió escribir algo que vivimos en Ayuela cuando eramos pequeños y estabamos en la escuela, un recuerdo casi imborrable en la mente de un niño de entonces. Varias veces lo he comentado con los mayores del lugar y muchos lo recordaban (los hay que ya no están entre nosotros ) más o menos como lo he descrito. Me agradaría que alguien que recuerde algo más o quiera corregir algo lo haga. Saludos.
Conrado.

LA TORMENTA DEL SEÑOR OBISPO

Era el mes de junio de 1956. Hacia el 13 de junio. Los chicos y las chicas de entonces estábamos en la escuela. Ya no era unitaria, había una clase por cada sexo, y en ese mes solo teníamos clase intensiva, es decir, por la mañana nada más. Por las tardes ayudábamos en tareas agrícolas: sembrar patatas, ayudar a recoger o a segar algún saco de hierba para el burro o para las vacas, etc. Preparábamos con banderas y banderines de trapo y papel la presencia airosa del señor Obispo (creo que era el gallego D. José Souto Vizoso). Visitaba la parroquia de Ayuela y había que agasajarle como se hacía en todos los pueblos de la católica España de entonces. Era importante tenerle contento para que desde su posición de poder ayudara al pueblo. Necesitábamos obras en la iglesia y la torre estaba sin terminar.
Los mozos y mozas construían arcos cuasitriunfales para el acogimiento del Prelado. Los hombres, en trabajo comunitario de “huebra” limpiaban de moñigas las calles, así no corría peligro de que manchara sus zapatos y el pueblo quedaba orgulloso de haber recibido al señor Obispo como él se merecía. Era la cultura de entonces y nadie ponía ninguna objeción ni se dudaba de que hubiera que hacerlo de otra manera.
A media mañana (el Obispo vendría a las 6 ó a las 7 de la tarde aproximadamente) recibíamos en la escuela de amarga noticia de la muerte del Señor Pedro (padre de Desusa y María). Aún así, a mediodía los preparativos estaban ya acabados. Las calles pulcras mostrando sus encantos naturales con cantos rodados rejunteados con la tierra de la naturaleza. El arroyo (la arroyo se decía en Ayuela) seco en esos días discurría por medio de todo el pueblo y servía para regar los huertos del pueblo con el agua del río Valcuende con su presa en los Zalcillos.
Y negros nubarrones se acercaban por doquier, de la Majadilla (dirección Valderrábano.) Una nube con fuego y truenos se acercaba. Otra venía de Tabanera, llevaba dirección este rozando todo el campo de Ayuela (se ve que los de Tabanera la alejaban de su terreno asustándola con cohetes y toques de campana). Pero la más potente y temida aparecía por Bajispillo. El encuentro entre las tres era de lo más temido por los viejos del lugar. Y a eso de las 3 de la tarde se armó un cisco que a todo el pueblo atemorizó y amedrentó… Y no piensen, no, que es mentira, que lo cuenta quien lo vio. El nubarrón de Bajispillo chocó con el que venía de Valderrábano juntándose al de Tabanera y en Ayuela se armó la gran HECATOMBE; descargaron tal cantidad de rayos y truenos que hasta los más incrédulos y ateos ese día invocaban a Dios.
Donde hoy está el caño (en la plaza del pueblo) existía por entonces el “palón” de la luz: era el poste de madera desde donde se distribuía la pobrísima luz de Tablares para las distintas casas del pueblo (por cierto, solo permitían una bombilla por vivienda); hasta que al año siguiente llegó ya la “Industrial leonesa”. Allí, en el palón de la luz vimos caer un rayo como un sol que se derritió al instante y un estruendo portentoso que hizo estremecer hasta los muros y paredes de adobes.
Teófila Díez, que fue a recoger ropa tendida en los alambres sintió una gran sacudida eléctrica que casi le quedan las manos pagadas al alambre. Abilio Diez, que venía con su yunta mixta (vaca-buey) el rayo tiró al suelo a uno de los animales. Esperanza y María Luisa, que por entonces tenían 12 ó 13 años (no entendían todavía ni de rimel ni maquillajes pero estaban hechas un primor), salían llorando a moco tendido porque al apagar o encender la luz les había pegado un enorme latigazo eléctrico. Andrea Fontecha y su hija Dolores venían de sacar cardos de las tierras. Al caer el rayo, como traían la azada al hombro, sintieron una gran sacudida eléctrica en todo el cuerpo. Un caballo que estaba atado en el corral de Teófilo, en el momento del estruendo del trueno dio un enorme relincho y un brinco que tocó con su lomo las vigas del corral. Los mozos y mozas estaban preparando el arco para recibir al Sr. Obispo en las afueras de la iglesia de arriba. Las mozas daban y aproximaban los ramos a los mozos para que estos, subidos a una banqueta, los colocaran en susodicho arco. Al caer el rayo, fue tal el susto del mozo que estaba colocándolos, que exclamó: “Antes no creía en Dios pero ahora sí…”
Los sustos y espantos fueron tremendos para mayores y pequeños. Y a eso de las 4 de la tarde la tormenta ya pasaba. Los truenos se escuchaban ya más lejanos y los relámpagos no deslumbraban.
Inocencio, que era el electricista del pueblo, fue a cortar la luz del transformador sito por aquel entonces en los praos de los cercaos. Entretanto, las más beatas del lugar, al toque de la campanilla, acudían a la ermita junto a sus hijos a rezar para que aquello finalizara.
Mucho, muchísimo fuego y ruido trajo aquella tormenta o conjunto de tormentas; nunca se había vivido en Ayuela otra igual.
Y llegaba el Sr. Obispo, no sin antes comentar los labradores que no había hecho mucho daño ni en los trigos ni en los praos ni en los linares de patatas y fréjoles. Por cerciorarse, alguno ya se había dado una vuelta por los campos. Cuando llegó el obispo, como si fuera una muestra de dolor y susto, todavía sin valor y atemorizados, los niños y niñas solo éramos capaces de ondear nuestras banderitas y moverlas a media asta.




Pero yo no conocía estos episodios cuando inicié mi canción. Lo que sí tenía entre manos es un artículo del periódico El Diario Palentino del día 21 de agosto de 1914 escrito por el secretario de entonces, Benito Díez, y fechado el 19 de ese mes. En él daba cuenta también de forma emotiva y colorista a una tormenta descomunal que provocó el desbordamiento del arroyo Valcuende y el río Avión. Siguiendo ese relato construyo esta canción y edito el video. 

El poema que constituye la letra lo forman 23 quintillas con rima generalmente consonante y de factura no muy refinada a veces (por las prisas y por las dificultades de la rima). Son muchas y podrían haberse resumido; pero cada  una tiene algo interesante y me niego a abortar esos seres imperfectos. Siguen bastante fielmente la narración de Benito aunque añado algún detalle para adaptarlo al estilo poético.

La música está compuesta con ayuda del programa SUNO. Esta IA maneja una completísima base de datos musical categorizada por estilos, tonos, sentimientos, instrumentos, ritmos, etc; que hacen que pueda construir un puezle musical muy coherente y adaptado a tus deseos.  Normalmente elijo personalmente el estilo mediante instrucciones (promps). Esto es laborioso y te obliga a conocer los centenares de estilos que maneja el programa. Para esta ocasió le pedí a otra IA (Claude) que me propusiera los proms de estilo. Lo hizo bastante bien. Me indicó el, según ella, más apropiado: Concretamente "
 "Balada romántica tradicional española, folk acústico, gaita castellana y pandereta, voz grave de narrador masculino, tono dramático narrativo, ritmo que se desarrolla lentamente y se acelera en el clímax, guitarra minimalista, folk cinematográfico, ambiente rural español de principios del siglo XX."
(En realidad lo proporciona en inglés, que funciona mejor en instrucciones a la IA; pero lo traduzco para entendernos. También se puede pedir así; pero en inglés responde algo mejor el programa)

Sobre la edición del video, adjunto una página completa en este blog. Le dedico un espacio aparte pues resulta muy curioso como funciona la IA para la creación de imágenes y tgengo alguna experiencia curiosa a propósito de "los trillos".


TRANSCRIPCIÓN DEL ARTÍCULO

DESBORDAMIENTO DE RÍOS EN AYUELA DE VALDAVIA

El catastrófico desbordamiento del Avión de 1914
 (Diario Palentino 21 de agosto de 1914)


"Como a las trece del día de hoy cuando con el afán propio de la estación estaban los labradores de esta villa trillando y de repente se dejaron sentir cuatro o cinco truenos de una nube que se formó al norte, al parecer, no de muy mal aspecto, que dio por resultado el desprendimiento de unas gotas de agua que, por su cantidad, pudieron haber sido hasta contadas, acompañadas de unos cuantos granizos de regular tamaño dando lugar a que se suspendieran las labores de trilla, retirándose los labradores a comer con la mayor tranquilidad. Pero es el caso y, cuán grande sería la sorpresa, que en menos de diez minutos y sin que en el casco de la población lloviera; una niña de cinco años llamada Aurelia Campo, da la señal de alarma con gritos y llorando, de que un riachuelo llamado Valcuende que desemboca en el Avión se había desbordado llevándose la corriente las mieses de la era del vecino Baudilio Campo que es la primera que encontraba a su paso el despiadado cauce. Al grito de los niños se aumentó el de las mujeres, dando lugar con esto a que el vecindario en masa, abandonara sus albergues para ir a hacer frente al enemigo que llevaba por delante todo lo que a su paso encontraba; fue tal su desbordamiento que los nacidos jamás han visto ni podrían prever que las aguas del riachuelo expresado alcanzarían tal altura (un metro sobre la mayor crecida).

Como he dicho antes, la voz de la niña, fue la que avisó al vecindario que para en casos análogos es muy humanitario acudiendo en masa sin distinción de clases, sexo y edades a prestar cada uno el auxilio que podía allí donde más peligro corría el médico titular don Pompeyo Aparicio recorría a caballo las eras animando las turbas y dando cuenta del punto donde preveía podían ocurrir mayores desgracias. El personal se dedicó a entornar carros, colocar trillos... Los niños llevar brazadas de mieses y ponerse en pie encima de los montones trillados para que no les arrastrase llegando el agua a cubrirles hasta el medio de su cuerpecito. Triste espectáculo y cuadro horroroso presentaba aquella escena, al ver que las aguas se llevaban mieses, trigo, enseres trillos, etc., sin que hubiera medio alguno de poderlo remediar, hasta que transcurridos unos cinco cuartos de hora se observaba descendía.

Ya en calma el vecindario, aunque como es consiguiente, con lágrimas y llantos de mujeres y niños; se ve de repente por la parte del Poniente que el rio Avión también se desbordaba, pero éste no daba el cuadro desgarrador que el anterior por no encontrar a su paso las eras, limitándose solamente a llevar algunas morenas de las fincas y a perjudicar los sembrados y el labrantío. Temiendo el triste suceso, el señor alcalde acompañado del cura párroco don Mariano Diez, del señor juez municipal, del señor médico y del secretario se limitaron a recorrer las eras no habiendo que lamentar por fortuna desgracia personal alguna, acordando la prestación personal para recoger los enseres y dividir las mieses que habían sido envueltas las de unos con las de otros. A la hora que escribo estas líneas mal trazadas se desconoce dónde tuvo lugar el descargue -de la tromba - así como los daños ocasionados, pero se cree haya podido ser a dos kilómetros del casco de esta villa donde . descargó la maligna e inadvertida nube su tromba de agua; los daños no pueden precisarse al presente pero se supone son enormes."

Benito Diez

Ayuela de Valdavia l9 de agosto 1914