sábado, 11 de julio de 2026

Esto es Ayuela


Muchas veces hemos hablado entre mis familiares sobre las virtudes y defectos de nuestro querido pue blo. Leemos con cierta envidia y nostalgia sobre aquellas juntas de mozos, las sesiones de huebra aceptadas con espíritu ejemplar, las relaciones cordiales entre la mayoría de los vecinos... Casi todos esos recuerdos procedían de nuestros mayores (padres, tíos...). Sólo más adelante, al entrar en la historia viva y la escrita sobre el pueblo (principalmente periódicos, informaciones en la web o libros) hemos  encontrado que no es oro todo lo que relucía... 

Por nuestra parte, mis hermanos y yo, hemos compartido experiencias sorpendentes y desagradables que nos han ocurrido ocasionalemente por diversas causas. Ellas han pesado en que disminuyeran nuestras visitas a la población y se resintieran nuestras ganas de participar en las actividades del pueblo. Hay algunas (pecados veniales) que se perdonan fácilmente; al fin y al cabo cada uno tiene su forma de ser y si no se ofende directamente, no hay mayor problema de convivencia. Pero otras son más difíciles de perdonar. No voy a presumir de ser santo, simpático o alma generosa. Todos tenemos lo nuestro. Pero algunas cosas, con algunas personas, no fueron de recibo. 

Hechas estas confesiones comento esta chirigota un tanto sorpendente. Está dedicada al pueblo de Ayuela y en ella se ironiza sobre lo excelente, lo bueno, lo malo y lo peor; sobre lo de hoy y lo de ayer... Irónica, cáustica, "con mala leche" algunas veces.... (Mi hermano me dice que me correrán a gorarzos en el pueblo) Pero yo creo que viene bien, de vez en cuando, pinchar un poco al personal o las instituciones, porque si se anquilosan, estamos condenados al aburrimiento y la decadencia. 

Durante estos carnavales de 2026, en la ciudad de Burgos, se tuvo la oportunidad de escuchar la chirigota "Los Papamoskas" de la que forma parte mi hermano Javier (los de Ayuela le conocen por los muchos veranos que pasó en el pueblo colaborando con las actividades realizadas en vacaciones y fiestas, además de participar en el facebook de la Peña). Hubo una canción que me llamó mucho la atención ("Esto no es Burgos") y que decidí versionear para el pueblo de Ayuela. Se oyen noticias últimamamente un tanto desalentadoreas para las iniciativas como la Peña de los Enebros u otros que trabajaron con ilusión por crear en el pueblo un espacio alegre y participativo donde todos tuvieran cabida... Así que, con el mismo aire que los Papamoskas burgaleses al criticar a su ciudad de forma irreverente y divertida, he decidido recrearla en el contexto de las actividades que, durante décadas, he observado que se realizan con mejor o peor fortuna en el pueblo. Hay que hacer alguna consideraciones: Primero: es una canción; y como tal se permite algunas licencias. No debe tomarse la letra al pie de la letra. 
Segundo: Es un tema de carnaval; una chirigota. En carnaval podemos permitirnos satirizar y caricaturizar instituciones y comportamientos. 
Tercero: Hace algún tiempo que no estoy por allí, así que hablo de mis experiencias en el pasado y su contraste en el presente (de oídas, esto último) por lo que no siempre acierto... 
Cuarto: para la edición he tomado fotos publicadas en la web y algunas animaciones a partir de fotos de carnaval y disfraces en las fiestas. Si a alguien le molestan, las retiro; por supuesto. 
Quinto: "Pues no es Ayuela" y "Esto es Ayuela" más que una apreciación en el espaico, es una diferencia en el tiempo. Pensé en escribir "Ya no es Ayuela" y "Ahora es Ayuela" en la medida de que ciertas actividades, asociaciones, etc; parece que están en crisis. En fin, mis disculpas si alguien se ofende. No es mi intención. Pero, cuidado..."Quien se pica, ajos come".

Esto es Ayuela 


LETRA

(para pará papara
pará papara pará papá)

Si en un pueblo pequeño llegas perdido
y te reciben con gran contento...

Pues no es Ayuela.

Si te bajas del coche,
y na más verte, por ayudarte,
vienen corriendo...

Pues no es Ayuela.

Pero si según entras te sientes raro,
no te saludan, se marchan todos,
te dan las espalda o te miran mal...
No te sorprenderás...

Eso es Ayuela.

(para pará papara
pará papara pará papá)

Si tienen algún bar, lo tienen abierto,
tienen buen rollo y mucha asistencia...

Pues no es Ayuela

Si juntos los vecinos hacen proyectos,
se llevan bien sin indiferencia...

Pues no es Ayuela

Pero si una fiesta solo se arriman haciendo cola
por el vinito, el choricito y la pancetá...
No te sorprenderás...

Sí que es Ayuela.

(para pará papara
pará papara pará papá)

Si en el ayuntamiento ponen piscina,
preparan fiestas o hacen eventos...

Pues no es Ayuela

Si la fraternidad y el compañerismo
se los fomenta en todo momento...

Pues no es Ayuela

Pero si hay una gente que colabora, hace mil cosas;
pero es molesta a la autoridad.
No te has sorprenderás...

Je,Je… Eso es Ayuela.
(¡Eso es la Peña!)

(para pará papara
pará papara pará papá)

Si tienen tradiciones, buenas costumbres,
buenas ideas y las fomentan...

Pues no es Ayuela
Si se saben su historia, no se la guardan,
escriben libros y allí lo cuentan...

pues no es Ayuela
(es Tabanera)

Pero si alguien se esfuerza, las investiga,
escribe cosas y las publica; pero da igual...
No te sorprenderás

Sí que es Ayuela.

(para pará papara
pará papara pará papá)

Si con los jubiláos, con las viudas,
los centenarios tienen detalles...

Pues no es Ayuela.

y si a los visitantes o los vecinos
al ir andando todos saludan en plena calle...

Pues no es Ayuela

Pero, si yendo andando, vas y te cruzas con un paisano
y te parece que es como un duelo en el oeste
y te han disparao...
No te has equivocao...

Sí que es Ayuela.

(para pará papara
pará papara pará papá)

Si palpas buen ambiente en redes sociales
y se disfruta en los veladeros...

Pues no es Ayuela

Y si celebran misas, va mucha gente
y todos rezan a Dios sinceros...

Pues no es Ayuela.

Pero si te critican y te difaman
y te censuran y todo el tiempo dejan de lao...
No te has equivocao...

Sí que es Ayuela.

(para pará papara
pará papara pará papá
¡que hemos llegao!)

jueves, 9 de julio de 2026

A los jóvenes amantes de la velocidad

La anilla (Medita con humildad...)



(Dedicado a los jóvenes amantes de la velocidad)

"La anilla" 


A Ayuela acabas de entrar

y lo haces con mal criterio

muy mal vas a terminar

si no nos tomas en serio


Medita con humildad

cuando aquí aparques el coche:

Si en destreza haces derroche

y alarde en velocidad,

modera tu vanidad

y sírvate de consuelo


que sobre este mismo suelo,

cuando llegaba a esta villa,

con  el cordel a esta anilla

ataba el burro tu abuelo. 


Reduce tu actividad,

tu trajín de día y noche

abandona ese derroche

que te permite la edad.

Correr tanto es necedad

mitiga un poco tu anhelo


que, aunque sé que estás en celo:

con ir a toda pastilla

llegarás a la otra orilla:

sea al infierno o al cielo...


Y, los que sois de ciudad,

y al llegar a medianoche

aparcáis el carricoche

en la acera, en la mitad:

tened mejor voluntad,

dejadme un poco de suelo


o, como hacía, mi abuelo

sin poner la otra mejilla:

como a un burro, por la anilla,

¡os ato a un poste, so lelos!


martes, 7 de julio de 2026

Leyenda de Las Degolladas

 

Leyenda de Las Degolladas


"Desde la ermita de la Virgen de Rabanillo se contempla el monte Bascarrión, también llamado Sahagún, por haber pertenecido a la abadía benedictina de dicho nombre. En sus inmediaciones existe un manantial llamado de "Las Degolladas". La tradición nos cuenta que allí existió un antiguo monasterio y que las monjas que lo habitaban fueron degolladas por los moros.


"Las Degolladas" fue nombre puesto seguramente a posteriori de algún acontecimiento sangriento en el lugar. Hay referencias documentales al Valle y Rabanillo en el s. XII, pero como iglesias o "monasterio propio" y parece raro no conocer ningún documento posterior con tal nombre. Se entiende monasterio propio como abundaban en la iglesia hispana, antes del rito latino. En definitiva no sería un monasterio como hoy entendemos, por muy pequeño que haya sido. No existe base para pensar que haya sido más que una ermita con casa aneja. Aunque la tradición cuenta que las monjas fueron degolladas por los "moros", esto sería imposible en esa época (Hacia 1172, fecha en que algunas fuentes suponen fundado el monasterio, los árabes estaban ya arrinconados al sur de España, más abajo de Toledo y nunca volvieron por esta comarca del norte). Podría haber sido un monasterio visigótico, destruido cuando la invasión de los árabes (no hay ninguna constancia documental) o un monasterio prebenedictino de tantos como se fundaron en el s. X (monasterios insignificantes y de muy pocos monjes), pero tampoco hay documentación alguna en los archivos de las órdenes religiosas de la época).
(1)

(1) De investigar su veracidad histórica se ocupó durante bastante tiempo D. Faustiniano Gutiérrez, hijo del pueblo, realizando consultas y gestiones en numerosos archivos: Monasterio Cisterciense de Osera (Orense), Real Abadía de Samos, Monasterio de S. Pedro de Dueñas, Universidad Pontificia de Comillas... así como varias consultas a historiadores y personas relevantes.


En la "Historia de Sahagún" se lee "En la Valdavia, en el alfoz de Saldaña, hubo otro monasterio llamado Santa María de Kavarrosa, que pudo ser bien antiguo; porque en el año 1093 ya era de los unidos a Nogal, que don Alfonso VI ya unió con él a Sahagún, quien tiene aún algunas haciendas en el término de dicho monasterio", pero no está claro si puede referirse a "Las Degolladas".

A propósito de la zona en que se encuentra, según la leyenda, tenemos una referencia en el "Archivo histórico Nacional" (Sahagún. Carpeta 897, número 19. Copia facsímil del s. XIII, con signo real mal puesto) encontramos estas reseña: "Alfonso VII da al monasterio de Sahagún Valderrabanillo por entero con los términos comprendidos o limitados por la carrera de Pascual que viene de Laguna Herrera y va a la carrera que va de Tabanera a Carrión, y vuelve hasta la carrera de Tabanera que se llama de Tras Otero, y baja al agua que viene de Fuentes Carboneras que va por el medio del valle hasta el arroyo de Hesillas... (siguen los términos) hasta el agua que viene por medio valle de Ayuela."


lunes, 6 de julio de 2026

Fray Antolín Merino de Relea

 Fray Antolín Merino de Relea 

Fray Antolín Merino, 1831. Por Rosa Ruiz de la Prada del Mazo
 (pintura a partir de un grabado anterior)

  1. Estudio biográfico sobre el personaje
  2. Contexto de su trabajo como historiador.
  3. Análisis grafológico de una de sus cartas y firma autógrafa.




VIDEO BIOGRÁFICO
 "Fray Antolín"

Biografía gráfica y cantada de Fray Antolín Merino de Bolea, ilustre agustino que ocupó los más latos cargos de la orden además de ser miembro supernumerario de la Academia de la Historia de España. Investigador y escritor publicó y colaboró en grande obras de la literatura religiosa como la Eapaña Sagrada y ediciones comentadas de Fray Luis de León. A su muerte quedaron sin publicar unas memorias del insigne poeta que se han perdido.




LETRA: 

Un niño nació en  Ayuela  
a orillas del río Avión, 
hijo de Andrés y de Andrea, 
buenos cristianos los dos.

Allá en la Valdavia vieja, 
no muy lejos de Saldaña
notaron que por las letras
mostraba interés y maña.

Notó el padre que el latín 
hablaba cual virtuoso, 
le mandó a Valladolid 
con corazón generoso.

Estudió Filosofía, 
se hizo bachiller en Artes, 
por su saber se le abrían 
las puertas en todas partes. 

Del trato con agustinos 
nació su gran ilusión: 
Cumplir allí su destino: 
con hábito y profesión.

El padre:  "Yo no me creo  
que sea su vocación" 
pero el hijo era sincero, 
y se impuso con razón.

Al cumplir ya la veintena
tomó el hábito con fe
profesó,  y su vida plena
dedicó entera al saber. 

Aprendió griego y hebreo 
en Salamanca estudió, 
saber lenguas, ya lo creo,
Le hizo entenderlo mejor. 

De Toledo hasta Madrid 
y luego en Santa María, 
enseñó ciencia y latín 
y mientras tanto escribía.

Filosofía enseñaba 
y fue rector del colegio;
para la España Sagrada 
su saber fue un privilegio.

Sobre Fray Luis de León
escribió claro y concreto
rescató su producción
Hizo seis tomos completos.

Cuando entraron los franceses 
ardió la nación en fuego, 
le acogió por largos meses 
Esteban, un hombre bueno.

Esteban, que era escultor, 
era también su cuñado,
con su hermana se casó.
y un busto le ha dedicado.

Requisaron ejemplares, 
de obras que ya pagó
Antolín, sin que le callen,
al ministro visitó.

Ni qué decir tiene, claro
que allí los recuperó.
Atrevido era intentarlo,
aún con valor y  razón. 

Le dieron la canonjía
de Palencia, era  un honor
y la paga suponía
mucho dinero, un montón;

pero no quiso venderse
por buen sueldo al invasor.
Renunció, no quiso verse
esclavo del opresor.  

Su tiempo lo consagraba
a escribir una gran obra:
Era la España Sagrada
Era trabajo de sobra.

De San Felipe el Real,
lugar donde trabajó,
se hizo cuartel general
y cuadra del invasor.

El estudio lo arrasaron
el fondo se destruyó
lo valioso lo robaron
y lo demás se vendió.

Cuando el francés se marchaba
Él fue el primero en volver
no quedaba casi nada; 
solo mucho por hacer.

Académico de Historia, 
la obra continuó 
escribiendo la memoria
de la iglesia y la Nación.

Y pasados los ochenta
cuando la vista perdió
Le brindaban su asistencia
los frailes en su labor.

En mil ochocientos treinta
en marzo, en el veintidós,
con cuatro más ya que ochenta
nuestro fraile falleció.

Sus restos se trasladaron
a Puerta de Fuencarral;
pero después, se exhumaron, 
hasta la Sacramental. 

Si hoy les buscas, cristiano,
pues no los vas a encontrar
un día fueron echados 
a la huesa comunal.

En Ayuela recordamos, 
a Antolín, aquel zagal, 
que  jugaba en nuestros campos
antes de ser provincial,

Fue vicario y académico,
y un escritor colosal:
y hoy Ayuela saca pecho
por ser su pueblo natal. 




VIDEO BIOGRÁFICO
 "Niño Antolín"

Video dedicado a la infancia de Fray Antolín Merino De Bolea, un personaje histórico
señero en la historia del pequeño pueblo palentino de Ayuela de Valdavia.

LETRA: 

Bautizo había
allá en Ayuela
de un chiquitín
(el de la Andrea,
la de Bolea).
Era esa día
"San Antolín"
¿Cómo llamarle?
Pues... Antolín.

Niño Antolín, 
hijo de Andrés
(Merino es)
y de la Andrea 
(La de Bolea)
Tú no lo sabes
(Tampoco Ayuela)
que te reserva
San Agustín.

Pierde a su madre
de pequeñín,
y ayuda al padre 
en su trajín.
Cayó del carro
bajo las ruedas:
¿Señor, ruín, 
porqué te llevas
mi querubín?

Llora su madre
rota en dolor,
y brama el padre
frente al horror...
Los ojos abre,
gana color,
y se levanta
¡Ay, Virgen Santa,
Dios le dio un don!

Rizos dorados,
cara infantil:
es educado,
es aplicado
lee sin fin;
y, sin pereza,
trabaja y reza.
Tiene cabeza 
para el latín.

Con sus ojillos
tiernos, risueños,
lee los libros,
mira sus sueños;
los compañeros, 
los de la escuela,
el día entero
juegan y juegan
sobre las eras.


él, en el suelo,
contando estrellas
sueña en un cielo
que es biblioteca...
¿Y cuántos libros
cabrán en ella?
¡Pero; Antolín!
¡Vamos, despierta!
¿Qué haces ahí?

Y los vecinos
tanto se admiran
que con buen tino
a Andrés lo animan:
"Deja a Antolín:
quiere estudiar,
Valladolid, 
si quiere ir
es buen lugar"

- Él es mi hijo:
me ha de ayudar
para él elijo
el trabajar.
Llora Antolín,
se pone a arar...
Vuelve a rezar
porque por fin
pueda marchar.

Adios, Ayuela, 
Adiós, Avión,
Da, San esteban,
tu bendición
Me marcho fuera
por vocación:
Valladolid
allá me espera...
¿Si al final fuera
Fray Antolín?

Niño Antolín,
marchaste al fin.
Y en tu viaje,
muy lejos llegas,
muy alto vuelas
(con sangre y sabia
de la Valdavia:
como árbol y ave
de aquí, de Ayuela)

lunes, 29 de junio de 2026

Las cabras del tío Estanislao

 “Las cabras del Tío Estanislao” 

o “La Casa embrujada” 

 


      "En la casa que durante muchos años fue del médico sucedían por las noches extraños ruidos que empezaron a alarmar y preocupar a esta autoridad. Muchos vecinos fueron a hacerle compañía por turnos en las noches de aquellos sucesos. Dos vecinos de los tachados más valientes aseguraban que aquello era una burda mentira. Ellos mismos comprobaron una noche que tales ruidos extraños no eran explicables para la mente humana. Propusieron quemar todos los libros de la casa que habían pertenecido a algún morador en el pasado de este lugar. Las autoridades religiosas ( dicen algunos que La Santa Inquisición) estuvieron a punto de intervenir. Llegaron a pensar en espíritus fantasmales, en algún alma que no había encontrado el descanso definitivo. Después de muchas noches de insomnio, descubrieron las buenas gentes que se trataba de las cabras del tío Estanislao, cabras de un vecino próximo, que se subían al carro y golpeaban con sus cuernos y patas en el mismo"


viernes, 26 de junio de 2026

Leyenda de la Ermita de Rabanillo

Leyenda de la Virgen de Rabanillo 
(Recogida en el libro "Ayuela, un recuerdo nostálgico", de Teodoro Fontecha)


La ermita de Rabanillo se quiso construir en El Castellar, a mitad de camino entre Ayuela y Valderrábano. Las piedras que se lograban poner durante el día, empezaron a
aparecer en el término de tres pueblos (Ayuela, Tabanera y Valderrábano) donde está hoy día construida. En un principio, creyeron que era cosa de los hombres.
Establecieron una vigilancia en las noches siguientes. La primera llegaron a dormirse y nada anormal advirtieron, pero había vuelto a suceder lo mismo. Procuraron en noches siguientes interceptar los caminos posibles de traslado de los materiales. Nada ni a nadie vieron.
Siguieron levantando la ermita. Las autoridades pagaron las siguientes noches a una cuadrilla de mozos la vigilancia celosa de las obras. Unas noches fueron noches tormentosas y lluviosas, otras, cerradas en extremo y de total oscuridad. Y en las mañanas que siguieron a esas noches, siempre faltaba trabajo hecho y parte de los materiales acumulados por el día. Se encontraban como en otras ocasiones en el lugar que hoy figura la ermita. El pueblo terminó entendiendo el mensaje de La Virgen y accedió a sus deseos.

jueves, 25 de junio de 2026

El pozo de la yegua


Esta historia la contaban nuestros bisabuelos. Ocurrió hace unos 150 años.

"Cierto día un paisano de Ayuela llamado Andrés "El Pipa" llevó una yegua a pacer a la orilla del río, en un lugar entre Bernuyo y La Venta, donde las aguas se ensanchaban y formaban el llamado Pozo del Dujo. La yegua se espantó. Marchó corriendo y cayó a la poza que formaba el río. El Pipa intentó sacarla pero no pudo y cayó él mismo en esa poza.

Esto piensan las gentes de Ayuela que sucedió. Lo suponen porque la yegua llegó sola al pueblo. La mujer del Pipa aún esperó que llegara su marido pero no venía. Fueron a buscarle y no le encontraron.

Hubo alguno que aconsejó ir a por la Vela María, ponerla en una tabla y dejarla en pozo (la vela María era la última que se apagaba cuando había Oficio de Tinieblas y tenía fama de muy milagrosa). Dejaron la tabla en el río y se movió flotando por el agua. Poco después la vela quedó finalmente inmóvil en un determinado lugar. Buscaron allí y encontraron al Pipa ahogado en ese punto.

Desde entonces el Pozo del Dujo se le conoce también por el Pozo de la Yegua. Hasta hace pocos años había allí una gran piedra con una inscripción que daba cuenta del suceso. Tras la concentración parcelaria dicha piedra desapareció.

Pasaron los años y el recuerdo del Pozo del Dujo (o de la Yegua) parecía dormirse en la memoria de las gentes de Ayuela. Sin embargo cuando se acercaban hasta allí aún notaban encogerse el corazón con un sentimiento entre la reverencia y el miedo.

A finales del s. XIX un trágico suceso vino a remover las aguas del pozo y de los recuerdos. Leoncia Martín, vecina de Ayuela y viuda con hijos, se encontraba cierto día en la cuadra de su casa afanada en sus diarios quehaceres. Unos desconocidos -posiblemente vecinos del pueblo que le querían gastar una broma- se apostaron en el lugar para asustarla. Con ruidos extraños y voces de ultratumba le aterrorizaron de tal manera que la pobre Leoncia perdió la razón. Varios años estuvo trastornada sin que ninguno de los remedios que intentaron lograra sanarla. Cuentan que se pasaba los días enteros sola y sentada en unos cercados que había cerca de su casa. Consultaron a médicos y especialistas y ninguno logró que volviera a la cordura. Hasta que un día, un médico amigo de la familia, les sugirió como último recurso una solución tan original como terrible: "Si un susto la volvió loca, sólo un susto tan grande o mayor la curará".

Apenados y, casi desesperados, los hijos decidieron jugar esta última carta con gran dolor de su corazón. Prepararon cuerdas, mantas, reconstituyentes y el crucifijo. Luego fueron a buscar a su madre y la llevaron con engaños hasta el pozo de la Yegua. Cuando estuvieron en la misma orilla la arrojaron dentro. Leoncia -sorprendida y desesperada- reaccionó en ese mismo instante pidiendo socorro y suplicando que le ayudaran. Con grandes voces aseguraba que estaba cuerda y que quería salir. Muy contenta se abrazó a sus hijos que la cubrían con una manta y lloró agradecida. Desde aquel día Leoncia recobró completamente el conocimiento y siguió su vida normalmente. Se volvió a casar y tuvo algunos hijos más."



He dividido esta leyenda en dos partes. En la primera cuento la historia de "El Pipa". La canción sigue bastante fielmente el texto de la leyenda. 


(El pozo de La Yegua)

Leyenda de El Pipa



Andrés, el Pipa, llevó
su yegua a pastar al río.
Hacia Bernullo y La Venta
enfiló al trote con brío.

Allí, en el Pozo del Dujo,
crece fresco un pasto fino;
allí el cauce ¡es profundo
y se forman remolinos.

Algo a la yegua asustó
y se apartó del camino
la yegua se encabrió
hasta caerse en el río.

El Pipa aprisa corrió
para ayudar a su equino
pero no pudo, cayó
y se ahogó en un suspiro.

La yegua, en tanto, salió
y desandando el camino
hasta su casa volvió:
Su mujer que la encontró
intuyó su mal destino.

Le buscaron en la orilla,
batieron cerca del río
solo encontraron la silla
bajo un fresno muy sombrío.

Un vecino aconsejó
traer la vela María
y ponerla en un tablón
sobre el agua, a la deriva.

Era la última vela
la que aclaraba las nieblas
la última centinela
del oficio de Tinieblas...

Tenía fama y honor
de milagro y profecía
de enigmas sin solución:
donde parara estaría...

En un oscuro rincón
paró la santa bujía:
y de pronto se apagó.
Allí encontraron al Pipa.

Sacaron al Pipa yerto,
lo llevaron a enterrar

y el pozo quedó desierto.
Lo fueron a bautizar:
el de "La yegua" por esto.