Letra y música
Blog de poemas musicados
sábado, 11 de julio de 2026
Esto es Ayuela
jueves, 9 de julio de 2026
A los jóvenes amantes de la velocidad
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(Dedicado a los jóvenes amantes de la velocidad) "La anilla" A Ayuela acabas de entrar y lo haces con mal criterio muy mal vas a terminar si no nos tomas en serio Medita con humildad cuando aquí aparques el coche: Si en destreza haces derroche y alarde en velocidad, modera tu vanidad y sírvate de consuelo que sobre este mismo suelo, cuando llegaba a esta villa, con el cordel a esta anilla ataba el burro tu abuelo. Reduce tu actividad, tu trajín de día y noche abandona ese derroche que te permite la edad. Correr tanto es necedad mitiga un poco tu anhelo que, aunque sé que estás en celo: con ir a toda pastilla llegarás a la otra orilla: sea al infierno o al cielo... Y, los que sois de ciudad, y al llegar a medianoche aparcáis el carricoche en la acera, en la mitad: tened mejor voluntad, dejadme un poco de suelo o, como hacía, mi abuelo sin poner la otra mejilla: como a un burro, por la anilla, ¡os ato a un poste, so lelos! |
martes, 7 de julio de 2026
Leyenda de Las Degolladas
Leyenda de Las Degolladas
"Las Degolladas" fue nombre puesto seguramente a posteriori de algún acontecimiento sangriento en el lugar. Hay referencias documentales al Valle y Rabanillo en el s. XII, pero como iglesias o "monasterio propio" y parece raro no conocer ningún documento posterior con tal nombre. Se entiende monasterio propio como abundaban en la iglesia hispana, antes del rito latino. En definitiva no sería un monasterio como hoy entendemos, por muy pequeño que haya sido. No existe base para pensar que haya sido más que una ermita con casa aneja. Aunque la tradición cuenta que las monjas fueron degolladas por los "moros", esto sería imposible en esa época (Hacia 1172, fecha en que algunas fuentes suponen fundado el monasterio, los árabes estaban ya arrinconados al sur de España, más abajo de Toledo y nunca volvieron por esta comarca del norte). Podría haber sido un monasterio visigótico, destruido cuando la invasión de los árabes (no hay ninguna constancia documental) o un monasterio prebenedictino de tantos como se fundaron en el s. X (monasterios insignificantes y de muy pocos monjes), pero tampoco hay documentación alguna en los archivos de las órdenes religiosas de la época). (1)
(1) De investigar su veracidad histórica se ocupó durante bastante tiempo D. Faustiniano Gutiérrez, hijo del pueblo, realizando consultas y gestiones en numerosos archivos: Monasterio Cisterciense de Osera (Orense), Real Abadía de Samos, Monasterio de S. Pedro de Dueñas, Universidad Pontificia de Comillas... así como varias consultas a historiadores y personas relevantes.
En la "Historia de Sahagún" se lee "En la Valdavia, en el alfoz de Saldaña, hubo otro monasterio llamado Santa María de Kavarrosa, que pudo ser bien antiguo; porque en el año 1093 ya era de los unidos a Nogal, que don Alfonso VI ya unió con él a Sahagún, quien tiene aún algunas haciendas en el término de dicho monasterio", pero no está claro si puede referirse a "Las Degolladas".
A propósito de la zona en que se encuentra, según la leyenda, tenemos una referencia en el "Archivo histórico Nacional" (Sahagún. Carpeta 897, número 19. Copia facsímil del s. XIII, con signo real mal puesto) encontramos estas reseña: "Alfonso VII da al monasterio de Sahagún Valderrabanillo por entero con los términos comprendidos o limitados por la carrera de Pascual que viene de Laguna Herrera y va a la carrera que va de Tabanera a Carrión, y vuelve hasta la carrera de Tabanera que se llama de Tras Otero, y baja al agua que viene de Fuentes Carboneras que va por el medio del valle hasta el arroyo de Hesillas... (siguen los términos) hasta el agua que viene por medio valle de Ayuela."
lunes, 6 de julio de 2026
Fray Antolín Merino de Relea
Fray Antolín Merino de Relea
Video dedicado a la infancia de Fray Antolín Merino De Bolea, un personaje histórico señero en la historia del pequeño pueblo palentino de Ayuela de Valdavia.
lunes, 29 de junio de 2026
Las cabras del tío Estanislao
“Las cabras del Tío Estanislao”
o “La Casa embrujada”
"
viernes, 26 de junio de 2026
Leyenda de la Ermita de Rabanillo
La ermita de Rabanillo se quiso construir en El Castellar, a mitad de camino entre Ayuela y Valderrábano. Las piedras que se lograban poner durante el día, empezaron a
aparecer en el término de tres pueblos (Ayuela, Tabanera y Valderrábano) donde está hoy día construida. En un principio, creyeron que era cosa de los hombres.
Establecieron una vigilancia en las noches siguientes. La primera llegaron a dormirse y nada anormal advirtieron, pero había vuelto a suceder lo mismo. Procuraron en noches siguientes interceptar los caminos posibles de traslado de los materiales. Nada ni a nadie vieron.
Siguieron levantando la ermita. Las autoridades pagaron las siguientes noches a una cuadrilla de mozos la vigilancia celosa de las obras. Unas noches fueron noches tormentosas y lluviosas, otras, cerradas en extremo y de total oscuridad. Y en las mañanas que siguieron a esas noches, siempre faltaba trabajo hecho y parte de los materiales acumulados por el día. Se encontraban como en otras ocasiones en el lugar que hoy figura la ermita. El pueblo terminó entendiendo el mensaje de La Virgen y accedió a sus deseos.
jueves, 25 de junio de 2026
El pozo de la yegua
Esta historia la contaban nuestros bisabuelos. Ocurrió hace unos 150 años.
"Cierto día un paisano de Ayuela llamado Andrés "El Pipa" llevó una yegua a pacer a la orilla del río, en un lugar entre Bernuyo y La Venta, donde las aguas se ensanchaban y formaban el llamado Pozo del Dujo. La yegua se espantó. Marchó corriendo y cayó a la poza que formaba el río. El Pipa intentó sacarla pero no pudo y cayó él mismo en esa poza.
Esto piensan las gentes de Ayuela que sucedió. Lo suponen porque la yegua llegó sola al pueblo. La mujer del Pipa aún esperó que llegara su marido pero no venía. Fueron a buscarle y no le encontraron.
Hubo alguno que aconsejó ir a por la Vela María, ponerla en una tabla y dejarla en pozo (la vela María era la última que se apagaba cuando había Oficio de Tinieblas y tenía fama de muy milagrosa). Dejaron la tabla en el río y se movió flotando por el agua. Poco después la vela quedó finalmente inmóvil en un determinado lugar. Buscaron allí y encontraron al Pipa ahogado en ese punto.
Desde entonces el Pozo del Dujo se le conoce también por el Pozo de la Yegua. Hasta hace pocos años había allí una gran piedra con una inscripción que daba cuenta del suceso. Tras la concentración parcelaria dicha piedra desapareció.
Pasaron los años y el recuerdo del Pozo del Dujo (o de la Yegua) parecía dormirse en la memoria de las gentes de Ayuela. Sin embargo cuando se acercaban hasta allí aún notaban encogerse el corazón con un sentimiento entre la reverencia y el miedo.
A finales del s. XIX un trágico suceso vino a remover las aguas del pozo y de los recuerdos. Leoncia Martín, vecina de Ayuela y viuda con hijos, se encontraba cierto día en la cuadra de su casa afanada en sus diarios quehaceres. Unos desconocidos -posiblemente vecinos del pueblo que le querían gastar una broma- se apostaron en el lugar para asustarla. Con ruidos extraños y voces de ultratumba le aterrorizaron de tal manera que la pobre Leoncia perdió la razón. Varios años estuvo trastornada sin que ninguno de los remedios que intentaron lograra sanarla. Cuentan que se pasaba los días enteros sola y sentada en unos cercados que había cerca de su casa. Consultaron a médicos y especialistas y ninguno logró que volviera a la cordura. Hasta que un día, un médico amigo de la familia, les sugirió como último recurso una solución tan original como terrible: "Si un susto la volvió loca, sólo un susto tan grande o mayor la curará".
Apenados y, casi desesperados, los hijos decidieron jugar esta última carta con gran dolor de su corazón. Prepararon cuerdas, mantas, reconstituyentes y el crucifijo. Luego fueron a buscar a su madre y la llevaron con engaños hasta el pozo de la Yegua. Cuando estuvieron en la misma orilla la arrojaron dentro. Leoncia -sorprendida y desesperada- reaccionó en ese mismo instante pidiendo socorro y suplicando que le ayudaran. Con grandes voces aseguraba que estaba cuerda y que quería salir. Muy contenta se abrazó a sus hijos que la cubrían con una manta y lloró agradecida. Desde aquel día Leoncia recobró completamente el conocimiento y siguió su vida normalmente. Se volvió a casar y tuvo algunos hijos más."
He dividido esta leyenda en dos partes. En la primera cuento la historia de "El Pipa". La canción sigue bastante fielmente el texto de la leyenda.

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