La partida de El Pastor
D. Pedro Santiago, el Pastor de La Puebla, aparece como un personaje fascinante al investigar los incidentes documentados sobre actividad carlista en Ayuela. No sólo por la cercanía de su lugar de nacimiento (La Puebla está a unos 10 km de Ayuela por carretera y algo menos por los caminos) sino también por su profesión (pastor) y por el tipo de acciones que desarrolló en esta guerra (guerrillas). Es muy posible que tuviera por referente al Cura Merino, famoso guerrillero de la Guerra de la Independencia y que continuó su acividad en el bando carlista siendo uno de los más destacasdos y carismáticos líderes carlistas en Castilla La Vieja (sobre todo en la zona de Burgos y, ocasionalmente, Palencia). A la espera de descubrir más datos sobre este personaje mostramos el breve perfil que nos proporcina un suscriptor del periódico monárquico carlisa "La Esperanza", referente del movimiento realista en la época.
LA ESPERANZA (27/08/1872)
LA ESPERANZA (4/9/1872)
Lo que parece desprenderse de las fuentes encontradas es que El Pastor fue uno de los cabecillas de partidas carlistas que actuaron en la zona de la Montaña Palentina, especialmente en las comarcas de La Valdavia y La Ojeda durante la Primera Guerra Carlista (1833-1840). El historiador Javier de la Cruz, en su estudio sobre las guerras carlistas en Palencia, lo cita entre los principales jefes de partidas que operaron en el norte palentino entre 1835 y 1838, junto a Modesto de Celis y otros cabecillas. Estas partidas eran relativamente pequeñas, normalmente entre 10 y 200 hombres, y realizaban ataques rápidos, emboscadas y acciones de guerrilla contra las fuerzas isabelinas. El apodo «El Pastor» probablemente procede de su oficio o condición social anterior a la guerra, algo muy habitual entre los jefes guerrilleros de la época. La denominación «de La Puebla» apunta casi con total seguridad a La Puebla de Valdavia, localidad situada en el corazón de la comarca donde desarrolló buena parte de su actividad. La comarca de La Valdavia fue un territorio especialmente favorable para las partidas carlistas debido a su relieve, la cercanía de la montaña y el apoyo que recibían de parte de la población rural. Existen incluso topónimos y recuerdos históricos relacionados con aquellos combates, como la «Mata de los Carlistas» en Ayuela de Valdavia o, incluso coplas en la zona de La Puebla que recuerdan la despedida de nuestro personaje al incorporarse a las tropas carlistas como jefe de gavilla autónoma actuando al margen y por cuenta propia en la comarca:
"Adios ovejas papadas,
adión chorro de madera (*1)
que me voy con los carlistas
que me lo m anda Escalera"
(*1) Tengo mis dudas de que el término "chorro" bien pudiera ser en el original "concho" (típico cerramiento de un manantial con un tronco hueco de madera, habitual en Ayuela y otros pueblos en medio del campo)
Algunas fuente han mencionado a este personaje en sus libros sobre el conflicto en esta zona.
III Guerra Carlista: dos incidentes destacados.
Por la zona operaban partidas carlistas, normalmente poco numerosas, algunas incluso formadas en la zona (Buenavista) y con objetivos centrados en guerrillas de acoso y hostigamiento mezcladas con incursiones para provisionarse o conseguir dinero (robo de contribuciones, recaudación o aprovisionamiento de víveres). Dos partidas en particular son citadas frecuentemente: La del Pastor (facción “Penagos”, otras veces denominada “del Vierzo”) cuyo nombre real era Pedro Santiago (pastor de La Puebla); y la de Hierro (Francisco Hierro).El teniente coronel Piñena Mijares de la Guardia Civil, al frente de la columna de su nombre, comandaba las fuerzas liberales (números de la guardia civil) y batió a ambos: a Hierro en Prádanos de Ojeda; y a Pastor en Ayuela y Tablares. Ambas acciones por sorpresa.
Sobre los incidente en Ayuela (según el boletín oficial, recogido después por otros periódicos que publicaban resúmenes de prensa) parece que los hechos fueron así:
Incidente de 1872
En agosto de ese año se habla de que la pequeña partida de Pastor campeaba desde hacía tres meses en la zona perseguida por la Guardia Civil. Pastor se incorporó en mayo a la guerrilla reuniendo 13 jinetes y entrando en poblaciones importantes como Saldaña y Cervera (con objeto de arrebatar fondos de las administraciones, pero -se afirma- sin causar daño a la población que, en general, le era favorable). En un exceso de confianza los amadeistas, en el pueblo de Ayuela jurisdicción de Saldaña fueron sorprendidos; parece que en dicho pueblo fueron delatados haciendo que los carlistas perdiesen un voluntario que en una descarga a quemarropa, fue muerto por los de Amadeo dentro de un corral. Dos carlistas fueron hechos prisioneros y se requisaron cinco caballos, que hubieron de abandonar en su precipitada salida.
En agosto de 1872 se cita que tres prisioneros cogidos en Ayuela, fueron conducidos atados a Herrera de Pisuerga, y desde allí á Saldaña con sólo cinco ó seis Guardias, pasando por Sotobañado un día de mercado, estando Hierro y Pastor en las cercanías. El corresponsal se pregunta por qué no intervinieron para liberarlos.
Hacia noviembre de 1872 un corresponsal en la zona afirma que los carlistas habrían dado una paliza a “tres o cuatro pilletes” que delataron al Pastor en Ayuela (resaltan que podrían habérselo hecho pagar con la vida, pero que fueron magnánimos con ellos).
Incidente de 1873
Un acontecimiento más determinante tuvo lugar a finales de mayo de 1873. Una partida de carlistas al mando de Pedro Santiago (El Pastor de la Puebla) de unos 30 guerrilleros se aposentó en un lugar indeterminado de Ayuela. La partida fue sorprendida por una columna de la Guardia Civil de 46 miembros al mando del teniente coronel Piñena Mijares que perseguía en la zona los carlistas que operaban por allí. En la confrontación hubo un muerto y varios heridos, se capturaron ocho prisioneros (tres de ellos jefes) nueve caballos con sus monturas, varias armas, municiones, provisiones de boca, herrajes y otros efectos. El resto de la partida fue disperso.
Con respecto a nuestra leyenda nos, los incidentes de 1872 y 1873 nos parecen los más sugerentes como origen de la misma.
INTERPRETACIÓN PERSONAL DE LA LEYENDA Y RECREACIÓN VIRTUAL:
"La gavilla de El Pastor"Este personaje, tan sugerente, es el que más me llama la atención. Su existencia está probada y descrita por la prensa. La Esperanza (periódico oficial carlista) por medio de su corresponsal en la zona describe en agosto de 1872 a Pedro Santiago (ese era su nombre) como un jefe carismático, de origen humilde, ya mayor (61 años) y romántico. Había nacido en La Puebla e incluso existen algunas coplas dedicadas a él en la zona. Su foco de actividad estaba situado en la zona de La Valdavia, la Peña y La Ojeda; habiendo constancia también de estancias en Potes. Parece que fue herido y detenido en la zona de la Dehesa de Tablares (Palencia) el 22 de septiembre; sin embargo vuelven a aparecer noticias suyas en 1973 (aspecto a confirmar; pues es confundido a veces con Penagos).
Pero el personaje tiene entidad como para componer una tonada con aire guerrillero y romántico. Hay una cierta semejanza con el Curro Jiménez que veía en mi niñez por televisión... La canción se torna dramática y emotiva al final.
La partida de El Pastor
La partida de El Pastor
(Versión libre de la Leyenda de la mata de los Carlistas de Ayuela)
Se publicó en La Esperanza
un periódico de época:
"Vino a acampar El Pastor
en una mata de Ayuela.
Tenía sesenta y pico
y en su vida solo penas.
Era un jefe guerrillero
que fue pastor en la Puebla.
Así cantaba el carlista
cuando trotaba en su yegua;
conduciendo su gavilla
por la Valdavia y La Peña:
“Adiós, ovejas papadas;
adiós, chorro de madera,
que me voy con los carlistas
pues me lo manda Escalera”
En la mata, los carlistas,
descansan de su faena:
el asalto oportunista
y la lucha guerrillera
recaudar contribuciones
requisar en las aldeas
y reclutar a los mozos
de los pueblos donde llegan.
No están solos les ayudan
mucha gente en las aldeas.
¿Acaso no les defienden
contra las nuevas ideas?
Ellos solos se financian,
y combaten por su cuenta.
hostigan desde los montes
y duermen sobre la tierra.
Se conocen los senderos
y se esconden en las sierras
de las brigadas de Guardo
o los guardias de Palencia.
Apoyado contra un roble
llora un mozo con su pena:
deja a sus padres muy solos:
pobres, rotos en Ayuela.
Le obligaron a alistarse,
a luchar en esta guerra;
él no quería marcharse;
pero cualquiera se niega...
No es de extrañar que esa noche
salga su padre de Ayuela
y cabalgue hasta Saldaña
a dar parte de la leva.
Se siente Judas, el hombre,
pero sin treinta monedas...
Solo es un padre que quiere
salvar a su hijo: que vuelva.
Ya pasó la media noche
y en la mata nadie vela
cuarenta guardias civiles
en silencio les rodean:
Los mosquetes resonaron
y los carlistas se alertan
algunos quedan heridos,
otros huyen por la cuesta...
Un mozo, casi un chiquillo
queda tendido en la tierra:
Tiene un balazo en el pecho,
y siente la muerte cerca.
Han pasado ya dos meses
y un aldeano se acerca.
Con cantos hace una cruz
llora cansado y reza.



