jueves, 9 de julio de 2026

A los jóvenes amantes de la velocidad

La anilla (Medita con humildad...)



(Dedicado a los jóvenes amantes de la velocidad)

"La anilla" 


A Ayuela acabas de entrar

y lo haces con mal criterio

muy mal vas a terminar

si no nos tomas en serio


Medita con humildad

cuando aquí aparques el coche:

Si en destreza haces derroche

y alarde en velocidad,

modera tu vanidad

y sírvate de consuelo


que sobre este mismo suelo,

cuando llegaba a esta villa,

con  el cordel a esta anilla

ataba el burro tu abuelo. 


Reduce tu actividad,

tu trajín de día y noche

abandona ese derroche

que te permite la edad.

Correr tanto es necedad

mitiga un poco tu anhelo


que, aunque sé que estás en celo:

con ir a toda pastilla

llegarás a la otra orilla:

sea al infierno o al cielo...


Y, los que sois de ciudad,

y al llegar a medianoche

aparcáis el carricoche

en la acera, en la mitad:

tened mejor voluntad,

dejadme un poco de suelo


o, como hacía, mi abuelo

sin poner la otra mejilla:

como a un burro, por la anilla,

¡os ato a un poste, so lelos!





Poema en cerámica colocado al lado de una argolla en la pared de una calle de
Buenavista de Valdavia (Palencia), lugar donde se ataba a los burros
a la entrada de la villa. Seguro, seguro... que mi abuelo (que vivía en el vecino
 pueblo de Ayuela) ató a la burra alguna vez aquí.


Un día, paseando por la calle Mayor de Buenavista me llamó la atención este breve poema que encontré en el número 32 de dicha calle escrito sobre una baldosa adosada a la pared, pintado en un azulejo en azul de Talavera cerca de una sencilla anilla de hierro anclada a la pared. Se trata de un poema completo pero de una sola estrofa: un décima popular muy bien compuesta y mejor traída.



Resulta que en casa de mi madre Margarita había también una en el viejo y polvoriento cajón de hierros, más o menos como esta de la foto que muestro abajo. Le pregunté a mi madre sobre la anilla y parece que la quitaron cuando tiraron el pajar y construyeron la tapia nueva. He querido guardarla para reponerla junto a este poema que me parece magnífico. 

Por curiosidad he investigado sobre su origen. Hoy en día aparecen decenas de placas e inscripciones con esta décima en muchos lugares de nuestra geografía, especialmente en Castilla León; pero también en otros lugares como Alcalá de Henares. En a imagen algunas que aún se conservan en la popular Plaza de Cervantes. También he leído esta estrofa en uno de los tampantojos del pueblo de Moranches en Guadalajara. En el video adjunto aparece pintado sobre una de las paredes del pueblo. 

Parece que el lugar original donce se colocó (o dónde más antiguamente aparece) está en la localidad burgalesa de Villadiego, en una de las columnas de los soportales de la Plaza Mayor, justo encima de la anilla donde se ataban las caballerías. Se trata de una placa antigua y original que vela por la prudencia del conductor situada en uno de los laterales de la plaza porticada. La propia placa aparece firmada por "E. Fer.", sin que quede claro si corresponden al autor del texto o al cantero/artesano que las grabó.



No aparece en ningún cancionero, antología de poesía popular ni recopilación de "poesía urbana" o "letreros ingeniosos" de cuantos pude consultar. Tampoco se encuentran variantes o ampliaciones. 

Por todo ello me propuse realizar una adaptación/ampliación dedicada al pueblo de Ayuela de Valdavia e incluirla en el libro de poemas sobre la localidad que pretendo publicar en breve. 

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