martes, 26 de mayo de 2026

La Mata de los Carlistas

LA LEYENDA:

 “La Mata de los carlistas” 


      Se trata de una mata cerrada de leña de roble, antes mucho más que ahora. Transcurría el año 1837, y era ya el cuarto año de la Primera Guerra Carlista que enfrentaba a los partidarios de Isabel II (menor de edad) y a los partidarios de D. Carlos (hermano de Fernando VII). Un destacamento de soldados carlistas encontraron acomodo y refugio durante un tiempo en la ladera sur de La Manguilla. Pronto las tropas isabelinas supieron de su situación. Una noche desgraciada para ellos, los centinelas no se percataron de su llegada y fueron hechos presos y muertos. Dos de ellos logran escapar. A la mañana siguiente, uno de ellos encuentra a un labrador de Ayuela. Le pide sus bragos que le servirán para simular su aspecto y lograr escapar definitivamente de las tropas isabelinas. El otro resultó ser uno de los capitanes del destacamento, Capitán Portillo, que sería descubierto malherido un poco más allá del río. Diéronle caza y muerte en el paraje que hoy se denomina “Mataportillo” o “Portillas”. Desde entonces ha existido una gran cruz de piedra en el lugar llamado “Mata de los carlistas”, realizada sobre el suelo. Muchas veces el paso del tiempo o el ganado deterioró la cruz, pero otras tantas fue reconstruida. Nadie sabe quién lo hace ni por qué.


NOTAS: 

La historia está tomada del libro "Ayuela, un recuerdo nostálgico" escrito  por Teodoro Fontecha que lo recogió directamente de la tradición oral en el pueblo. 

Existen otran versiones libremente adaptadas de la leyenda, basada en este mismo relato, que pueden encontrarse en: 

"Leyendas y Relatos Palentinos" de F. Roberto Gordaliza Aparicio

Reposición de la Cruz de la «Mata de los Carlistas» en Ayuela de Valdavia,  publicada en el blog "Tradición Viva" de la Asociación Editorial Tradicionalista. 



ANÁLISIS DEL TEXTO DE LA LEYENDA: 

Las leyendas, aún con un componente histórico real, pueden deformarse considerablemente, ya sea por intereses históricos ("La Historia la cuentan los vencedores") o por la repetida manipulación personal que se establece en la transmisión reiterada por tradición oral ("Teoría de los rumores", de G. Allport y L. Postman). Realizaremos un análisis de determinados aspectos de la historia, intentando aclarar las dudas que se plantean.

a) La fecha en que ocurrieron los hechos: 1837, durante la Primera guerra Carlista.  Efectivamente durante 1837 (en general en toda la I Guerra Carlista) en el norte de Palencia (especialmente la Montaña Palentina y aledaños) los carlistas se mostraron muy activos; pero generalmente,  por la orografía y por estar alejados de los principales focos del conflicto, en la zona de baja montaña (más abajo de Guardo, Cervera y Aguilar) no eran partidas numerosas ni permanecían mucho tiempo en el mismo sitio. Era más bien lugar de paso u ocasional para realizar acciones de recaudación y aprovisionamiento (de hombres, dinero o armas). 


Actividad bélica en la I Guerra Carlista (1833-1839) 


b) El nombre de "Capitán Portillo". No hemos podido encontrar referencia documental alguna referida a un tal Capitán Portillo. Es más, el apellido (o nombre) Portillo es muy infrecuente en los textos que detallan acciones bélicas por la zona. "Portillo" no aparece en los registros de Ayuela (no he encontrado a nadie con ese nombre o apellido en mis búsquedas o entre conocidos). 


Planimetrías manuscritas de municipios españoles realizadas entre 1870 y 1950 de España

El topónimo Portillo (Portilla, o Mata Portillo) es extraño como descripción de una persona; parece más indicar "puerta de un cercado". De hecho, en los antiguos mapas aparece así. Si se comprobara que describe una persona, entonces sí avalaría el origen foráneo de un posible "Capitán Portillo". Tampoco en todo en la historia de estas guerras  existen referencias a un carlista así llamado (tan solo un tal "Capitán Portillo" aparece en las crónicas operando en la zona de Alicante y Albacete y, además, es isabelino).

Es posible que en los libros parroquiales de la época (que incluyen todos las defunciones en el municipio y que también suelen recoger muertes accidentales en su jurisdición) sí se recoja la muerte de aquellos que murieran en alguna refriega en la localidad. Hemos consultado on line el archivo digital de la Diócesis de Palencia donde están custodiados los libros parroquiales de la parroquia de San Esteban de Ayuela de aquella época; el libro nº 2082, recoge en 186 fichas las defunciones entre 1763 y 1852 y el nº 777, las ocurridas entre 1852 y 1880 con entre 80-139 fichas. Ambos se encuentran en proceso de idexación y no han registrado todas las entradas; por lo que sería necesaria una consulta presencial. 

Mata es una denominación para lugar arbolado (en este caso de robles, el árbol más común en la zona). En el diccionario de la RAE, en su sexta acepción, define mata como "Porción de terreno poblado de árboles de una misma especie." Así que es una denominación lógica para el sitio (actualmente, aún conserva notable densidad de ejemplares de ese árbol). Portillo bien podría ser una atribución a la persona dueña de dicho paraje o que significó el lugar por algún motivo (tener un corral o colmenar por allí, por ejemplo). El que, como dice la trascripción de la leyenda también se denomine Portilla abunda en esa idea: "Portilla", según la RAE se refiere a "un paso, en los cerramientos de las fincas rústicas, para carros, ganados o peatones, que tiene a veces barrera o palos con que interceptar el tránsito". Lo que puede ser muy lógico en el sitio y modificaría algunos aspectos de la leyenda. Existen más parajes en la toponimia peninsular conocidos como "Mataportillo". Tenemos uno en Magaz de Cepeda (Cerca del Alto Manzarnoso). Igualmente hay una "Mata de los Carlistas" en Astudillo (Próxima a la carretera P-405. Km 18).

Vista actual de Mataportillo
 (el  triángulo formado por el camino a Valderrábano y el río Avión)


Una manera de cercionarse sería la consulta de los archivos municipales o vecinales en busca de topónimos ya establecidos en esa época. Si "Portillo" o "Portilla" aparecen en algún escrito anterior a 1837, habría que concluír que el nombre de "Mataportillo" no está referido a un capitán Carlista, sino que era anterior y por asociación en el múltiple tránsito oral de la leyenda acaba asociado al capitán que mandaba el destacamento citado.

Otro aspecto a considerar es el grado de capitán atribuido al jefe del destacamente.  Un capitán manda una compañía, la cual puede oscilar entre 70-250 hombres. Es un grado militar notable que tendría que estar reseñado en listas, boletines y partes oficiales. No lo hemos encontrado.  Tampoco parece lógico que se ponga en peligro un capitán al frente de un destacamento (frupo bastante más reducido). Para eso hay otros grados de menor importancia militar (teniente, sargento o cabo). Podemos asumir que era una "jefe" o "cabecilla" de cierta relevancia. También puede considerarse que las partidas carlistas (gavillas) no siguen una estructura militar rígida. Capitán podría ser cualquier jefe de una partida mediana, incluso pequeña pues se dispersaban y dividían con frecuencia. 

La leyenda alude a que nuestro personaje era "uno de los capitanes", luego habría más... Eso parece exagerado para un destacamento. Se adapta mejor a uno de los "jefes" de una "partida" ejecutado tras huir y eso sí se acomoda a lo que sabemos por la prensa que ocurrió (pero 45 años más tarde, en la III Guerra Carlista con la facción del Pastor de la Puebla. 

c) La duración de la estancia: "durante un tiempo". La Valdavia, es ya una zona de baja montaña y Ayuela está al borde de la amplia y despejada vega del Valdavia. Los carlistas son minoría y no pueden establecerse por mucho tiempo en la misma posición. Es un lugar ciertamente expuesto. Las noticias, por otro lado, corren rápidas de boca en boca entre la población. Es extraño que una partida se acomode durente cierto tiempo en el mismo sitio si no está en entornos más protegidos.

c) Los bragos de un labrador. El término bragos no aparece en el diccionario de la RAE. "bragas" sí y en 2º acepción puede aplicarse a calzón "prenda de vestir con dos perneras" y en 6ª como "un tipo de calzones anchos, ceñidos en las rodillas". En Asturias (según el DGLA) se constata la oposición "bragas" frente a "bragos",  refiriendose a estos como "perneras de cuero de los pastores que van sobre el pantalón hasta más abajo de la rodilla y se sujetan a la cintura". El uso asturiano del término (recuérdese que Asturias, justo al norte de Palencia, ejerce gran influencia en tradiciones, incluso en vocabulario) lo refiere a prenda de pastores. Este hecho es importante pues, como detallaremos después, hubo un "Pastor" en Ayuela operando en el tercer periodo de la guerra y de este hecho sí hay claras referencias documentadas. El "Pastor de la Puebla", como jefe de una partida guerrillera carlista estuvo en el pueblo y su partida protagonizó, al menos, dos enfrenteamientos con resultados de muertes con los isabelinos en notables coincidencias con la leyenda.

d) La mata de los carlistas. Esta referencia es mucho más verosímil. No puede ser un nombre anterior apropiado (no existía el carlismo antes de D. Carlos María Isidro de Borbón, con quién se inició la contienda). Por otro lado la existencia (contrastada por los habitantes de Ayuela) de "trincheras" carlistas en la zona, abundan en la certeza de que allí acamparon tropas de cierta entidad y no solamente las "gavillas" (así llamaban a los pequeños grupos guerrilleros carlistas en la zona. A doscientos años vista, y con un terreno  deleznable, tan propenso a cárcavas y barrancas, apenas quedan restos. Su posición, en lo alto del Cutral tenía por objetivo 
, al  parecer, dominar los accesos y, llegado el caso y disponiendo de artillería -cosa muy extraña en las guerrillas carlistas-, cañonear el vecino pueblo de Valderrábano. Aún se podríaatribuir, de manera algo forzada, a la guerra de la Independencia dichas escavaciones (la artillería en la guerra carlista en la zona fue muy escasa).

De lo que no hay ninguna duda es de la excelente posición de dicha mata: en lo alto, con un amplio dominio de la carretera que une Cervera con Saldaña, no muy lejos de la carretera de Herrera y teniendo al alcance un buen tramo de la ruta e incluso el pueblo de Valderrábano. Además, por la ladera, un lugar cercano y escondido a la misma y una buena ruta de escape por el Avión o el Valcuende o, incluso, a Buenavista y Barriosuso por el alto). El agua está  accesible a un paso en el cercano río Avión y los robles ocultan una acampada...

Panorámica de la Vega del Valdavia y del Avión desde el Alto
del Cutral (1028 m.)



Vista del vecino pueblo de Valderrábano desde lo alto del Cutral, en la posición de las trincheras carlistas. 


e) El acomodo de un destacamento (grupo de tropa destacado para una acción, equiparable a avanzadilla o avanzada) plantea algunas dudas. La misión de proteger las líneas de las comunicaciones, de observar, bloquear o sitiar las plazas fuertes, de perseguir partidas y guerrillas, y otras muchas que suelen aumentar a medida que se prolonga la lucha, son otros tantos objetivos propios de este género de operaciones. Es pues posible la existencia de un destacamento en Ayuela. Lo que resulta extraño es que se los posibles centinelas se dejaran sorprender y más en su situación. Las espaldas las tendría cubiertas por las intrincadas laderas de La Manguilla y el acceso por el valle está a la vista. Tendría que ser una fuerza asaltante numerosa como para acabar con todo el destacamento (a excepción de los dos escapados) sin haber sido avisada con antelación.  Por otra parte los carlistas tenían simpatías en la zona y muchos campesinos les eran afectos (el detalle de los bragos lo confirma). Raro es que no les advirtieran. Con todo, dos sorpresas similares (y esas sí están documentada) ocurrieron en 1982 y 1873 (durante la III Guerra Carlista). Sólo que aquí el número de muertos se reduce a una persona en cada caso (el resto acaba prisionero o huído). Es bastente posible que la leyenda se alimente más bien de estos últimos hechos. Más adelante lo detallamos. 

Recreación de la partida carlista (guerrilla) acampada en la Mata de los Carlistas.

 f) La huída del capitán Portillo, cruzando el río Avión (no el Valdavia, como le atribuye erróneamente Gordaliza en su libro). Desde La Mata de los Carlistas tendría poco más de un kilómetro hasta Mataportillo. Es una distancia cercana aunque, por ser de noche y estar desorientado y perseguido, puede hacerse mucho mayor y dificultosa. La mata, buen lugar para esconderse, es bastante espesa y aparece a nuestra izquierda en el primer repecho desde la Fuente Gatuñal. En las cercanías, la humedad que produce la proximidad del río hace que crezcan incluso ejemplares forestales poco comunes en la zona. 

Mataportillo estaría justo a nuestra espalda, a continuación de este espeso bosque de ribera junto al Avión.
Mataportillo se separa del curso del estableciendo  un triángulo donde crecen abundantes robles.


VIDEO (Recreación virtual de la leyenda)


LETRA


Buen lugar: controla el paso
de Cervera hasta Carrión
Valderrábano, si acaso,
está a tiro de cañón.
Haz trincheras, bate el raso
de Mazuelas al Avión.

Dormid abajo, en la mata.
Guardia doble, empiezo yo.
que nadie meta la pata,
que nadie brinde ocasión:
¡Si se ponen a la vista
les demos una lección!

Así, el capitán Portillo,
hablaba con decisión;
pero la luna, sin brillo,
la noche se oscureció.
En la mata los carlistas
dormían sin precaución.

Al capitán en lo alto
le dio un vuelco el corazón
y sintió en la media noche
el peligro, la traición...
Llegaba por Matamoros
en silencio un escuadrón...

Dejaron a los caballos
al llegar al río Avión
y despacio, agazapados
cercaron la posición.
Pero aunque noche cerrada
Portillo les presintió.

Bajó corriendo a avisarlos
pero a tiempo no llegó:
los mosquetes dispararon
sembrando la confusión:
a ninguno perdonaron
y solo escaparon dos.

Uno se escapó hacia Ayuela,
y allí se encontró a un pastor.
Le pidió poner sus bragos
y el buen hombre le dejó.
Sabemos que se ha salvado
pero no su nombre, no.

El capitán iba herido
cuando cruzaba el Avión.
Se refugió en una mata
y se arrastró hasta un rincón.
Fue encontrado y fusilado
sin juicio ni confesión.

Ahora la mata se llama
Mataportillo en honor
de aquel capitán carlista
que murió en la operación.
Del otro nada se supo
su pista, allí, se perdió...

Al año, tras la matanza,
llegó a la Mata un pastor;
recoge un montón de cantos
y, sin llamar la atención,
hace una cruz en el suelo
y allí rezó una oración.



AYUELA DE VALDAVIA Y LAS GUERRAS CARLISTAS: EVIDENCIAS HISTÓRICAS

Hemos realizado una extensa recopilación a partir de estudios bibliográficos y prensa histórica de los incidentes conocidos en las zona donde está situada Ayuela (mayormente la Montaña y la Baja Montaña Palentina, aunque a veces la hemos extendido a Saldaña y la propia capital). El grueso de la información se refiera al polígono formado por Guardo - Cervera - Aguilar - Herrera -Saldaña. La posición de la Montaña Palentina al lado sur de la Cordillera Cantábrica sitúan la zona como puerta de entrada (y salida) de partidas carlistas desde (y hacia) sus zonas seguras en Santander y Asturias. Desde Ayuela a cualquiera de esos puntos puede accederse a pie en una jornada forzando la marcha y bastante más allá a caballo. Son frecuentes acciones encadenadas en varisas poblaciones en el mismo día, lo que da idea de la movilidad de las "gavillas" carlistas en el área. Cerca de Ayuela pasaron expediciones a (o desde) Saldaña, Guardo, Cervera o Aguilar. Existía, por otra parte, un trasvase continuo en ambos sentidos entre las zonas norte de Burgos y Palencia. 

Una relación completa de los incidentes en las guerras carlistas la tienes en el documento que  hemos elaborado: Episodios carlistas en las cercanías de Ayuela.

NOTA: Si no tienes acceso a este pdf, lo hemos desglosado en tres páginas del blog referidas a las respectivos periodos de las Guerra Carlistas. 

Primera Guerra Carlista (1833-1840) en las proximidades de Ayuela 

Segunda Guerra Carlista (1846-1849) en las proximidades de Ayuela

Tercera Guerra Carlista (1972-1876) en las proximidades de Ayuela


Vamos a entresacar aquí varios recortes de prensa en su imagen original que recogen incidentes directamente relacionados con el pueblo: 


Primera Guerra Carlista

Dejamos constancia de este suceso que sitúa a Ayuela a medio camino en los curiosos hechos acaecidos en el asalto a Saldaña por los coroneles Villalobos, Arroyo y el Pasiego. Estos, concentrando 500 hombres, partieron de Báscones de Ojeda y se presentaron el 18 de febrero en la importante villa de Saldaña (Palencia), entrando en la misma y apoderándose de los fusiles de los urbanos, que ascendían a 170, un cañón pedrero, 10.000 cartuchos y una arroba de pólvora suelta. El golpe era serio para los cristinos, porque desmentían las afirmaciones liberales que constantemente anunciaban la dispersión de las fuerzas carlistas mandadas por ambos jefes, hasta el extremo de considerar que había llegado a extinguirse la de Villalobos.

Se movilizaron entonces contra los carlistas todas las fuerzas que estaban en la posibilidad de converger contra los carlistas, tales como las columnas de Morán, Tello, con 190 hombres, que entregó su mando al coronel Losada y a Barrionuevo. Este último brigadier, enterado en Buenavista de la noticia de la ocupación de Saldaña y sabedor de que se dirigían hacia Guardo,  marchó contra los carlistas en retirada, consiguiendo entablar combate con los mismos en el pueblo de Guardo (Palencia) a las tres de la tarde, acción que terminó el mismo día 19 de febrero por la noche, con la retirada de los carlistas, que dejaron abandonado el cañón pedrero cogido por ellos en Saldaña y que, dada la clase de guerra que se hacía, no les servía para nada.


BOP Palencia 26/10/1835


 

Segunda Guerra Carlista (1846-1849)

 Durante este periodo, el norte de la Provincia de Palencia permaneció tranquila, sin embargo sí consta una denuncia de los alcaldes de Tabanera y Ayuela sobre la presencia con intención recaudadora de una partida carlista (o, directamente, delincuentes qeu así se presentaban)


Recreación de una gavilla carlista recaudando dinero y requisando caballos en Ayuela en 1849. 


BOP de Burgos, 27/03/1849



Tercera Guerra Carlista


Recreación del asalto de la Guardia Civil a la facción de "El Pastor" en Ayuela en 1972.

LA ESPERANZA (27/08/1872)




LA ESPERANZA (4/9/1872)






Recreación del asalato y robo de contribuciones en Renedo en 1872.


LA ESPERANZA (30/11/1872)



Recreación de la noticia aparecida en la prensa sobre la batida del tenienete Piñena Mijares a una partida carlista en el pueblo de Ayuela de Valdavia. 


El Bien Público; 4 de junio de 1873



NOTA: De este mismo boletín se hacen eco múltiples periódicos;
algunos añaden comentarios por su cuenta:   

LA EPOCA. Jueves, 29 de mayo de 1873

Por un despacho que ha recibido el gobierno, procedente de Palencia, ha llegado a su noticia, que el teniente de la Guardia civil Mijares con 16 (sic) (46, en otras fuentes) hombres, ha batido y puesto en dispersión en Ayuela a una partida carlista compuesta de 30 individuos, habiéndoles causado un muerto y varios heridos, ocho prisioneros, tres de ellos jefes, nueve caballos con sus monturas, varias armas, municiones, provisiones de boca, herrajes y otros efectos. Se conoce que la partida iba bien abastecida y pertrechada, a juzgar por la relación de la presa.
 Otro recorte (Fuente desconocida)

En Ayuela, provincia de Palencia, la guardia civil ha batido una partida carlista de 30 individuos, haciéndoles un muerto y ocho prisioneros. De estos prisioneros tres son jefes; de suerte que, o los jefes carlistas se dejan coger con mucha facilidad, en cuyo caso valen más que ellos sus soldados, ó están con estos en la proporción de tres a cinco, en cuyo caso, con ser tan pocos, tiene más jefes que el ejército ruso, y aún que el nuestro, lo cual es tener.

Dada la indicada proporción, sería curioso averiguar a cuanto ascendería el presupuesto de la Guerra en el imposible caso de que llegaran a triunfar los carlistas, y, como es natural, reconociesen los grados a tanto sacristán como por esos mundos se titula capitán y coronel.


 LA NACIÓN (tomada de "otros periódicos")

La columna Piñena Mijares de la guardia civil ha batido en Ayuela (Palencia) una partida de 30 carlistas, haciéndoles un muerto y cogiéndoles ocho prisioneros, entre ellos tres jefes, nueve caballos, armas y otros efectos.


 [FUENTE DESCONOCIDA]

Como por entonces Hierro y los nuevos jefes carlistas Gravajal y Robledo organizaron facciones en la zona Norte de Palencia... al ser avistados en las cercanías de Ayuela por 15 guardias, que se hallaban auxiliando el cobro de contribuciones, los cuales les causaron un muerto, algunos heridos y ocho prisioneros y ...


(NOTA: EL BIEN PÚBLICO (2-6-1873), LA GACETA, LA NACIÓN y otros se hacen también eco de la noticia. 
 



CONCLUSIONES (Referencias concretas a incidentes en Ayuela de valdavia)

I Guerra Carlista: Incidente de 1835
Ayuela no aparece referenciada en las crónicas como foco de combates; pero sí ocasionalmente como lugar proximo a ellos o de paso de partidas que operaban en la zona. Por ejemplo, en octubre de 1835, el Comandante general de esta Provincia y Jefe de la columna en persecucion de facciosos Don Francisco Velarde, con fecha 22 sale de Renedo de Valdavia con sesenta caballos la mayor parte de la compañía de Lanceros de Salamanca con su Capitan y dos Subalternos y el Capitan Don Pedro Rodriguez con su partida del Escuadron de Seguridad de esta Provincia. Llega a Polvorosa y divide los sesenta caballos en dos mitades, con una se dirige por la derecha para caer sobre Guardo y con la otra marcha por Ayuela á Mantinos: en este pueblo ya supe que ol rebelde Modesto con diez y siete hombres se hallaba en la Ermita del Amparo.

II Guerra Carlista: incidente de 1849
El 27 de abril  de 1849, una partida de 6 hombres armados (4 a caballo) buscando armas , monturas y caballos. Fueron denunciados y se dictó orden de busca y captura.

III Guerra Carlista: dos incidentes destacados.
Por la zona operaban partidas carlistas, normalmente poco numerosas, algunas incluso formadas en la zona (Buenavista) y con objetivos centrados en guerrillas de acoso y hostigamiento mezcladas con incursiones para provisionarse o conseguir dinero (robo de contribuciones, recaudación o aprovisionamiento de víveres). Dos partidas en particular son citadas frecuentemente: La del Pastor (facción “Penagos”, otras veces denominada “del Vierzo”) cuyo nombre real era Pedro Santiago (pastor de La Puebla); y la de Hierro (Francisco Hierro).

El teniente coronel Piñena Mijares de la Guardia Civil, al frente de la columna de su nombre, comandaba las fuerzas liberales (números de la guardia civil) y batió a ambos: a Hierro en Prádanos de Ojeda; y a Pastor en Ayuela y Tablares. Ambas acciones por sorpresa.

 Sobre los incidente en Ayuela (según el boletín oficial, recogido después por otros periódicos que publicaban resúmenes de prensa) parece que los hechos fueron así:

 Incidente de 1872 

En agosto de ese año se habla de que la pequeña partida de Pastor campeaba desde hacía tres meses en la zona perseguida por la Guardia Civil. Pastor se incorporó en mayo a la guerrilla reuniendo 13 jinetes y entrando en poblaciones importantes como Saldaña y Cervera (con objeto de arrebatar fondos de las administraciones, pero -se afirma- sin causar daño a la población que, en general, le era favorable). En un exceso de confianza los amadeistas, en el pueblo de Ayuela jurisdicción de Saldaña fueron sorprendidos; parece que en dicho pueblo fueron delatados haciendo que los carlistas perdiesen un voluntario que en una descarga a quemarropa, fue muerto por los de Amadeo dentro de un corral. Dos carlistas fueron hechos prisioneros y se requisaron cinco caballos, que hubieron de abandonar en su precipitada salida.

En agosto de 1872 se cita que tres prisioneros cogidos en Ayuela, fueron conducidos atados a Herrera de Pisuerga, y desde allí á Saldaña con sólo cinco ó seis Guardias, pasando por Sotobañado un día de mercado, estando Hierro y Pastor en las cercanías. El corresponsal se pregunta por qué no intervinieron para liberarlos.

Hacia noviembre de 1872 un corresponsal en la zona afirma que los carlistas habrían dado una paliza a “tres o cuatro pilletes” que delataron al Pastor en Ayuela (resaltan que podrían habérselo hecho pagar con la vida, pero que fueron magnánimos con ellos).

 Incidente de 1873

Un acontecimiento más determinante tuvo lugar a finales de mayo de 1873. Una partida de carlistas al mando de Pedro Santiago (El Pastor de la Puebla) de unos 30 guerrilleros se aposentó en un lugar indeterminado de Ayuela. La partida fue sorprendida por una columna de la Guardia Civil de 46 miembros al mando del teniente coronel Piñena Mijares que perseguía en la zona los carlistas que operaban por allí.  En la confrontación hubo un muerto y varios heridos, se capturaron ocho prisioneros (tres de ellos jefes) nueve caballos con sus monturas, varias armas, municiones, provisiones de boca, herrajes y otros efectos. El resto de la partida fue disperso.

Con respecto a nuestra leyenda nos, los incidentes de 1872 y 1873 nos parecen los más sugerentes como origen de la misma. 



"La Leyenda de la Mata de los Carlistas"

Tras recopilar y analizar la leyenda llego a la conclusión personal de que, pese a haber hechos reales de fondo en la historia, se ha magnificado y manipulado el suceso por la prensa (cada bando contaba las cosas como le convenía) y el trasiego de la tradición de boca en boca. 
Contaré mi personal experiencia en cuanto a la teoría del rumor (similar a los que ocurre con la transmisión de leyendas; pero aplicado a un contexto histórico).. De niño jugando (y después como ejercicio experimental en estudios de psicología) realizamos actividades prácticas sobre el "rumor". Recuerdo una muy interesante que yo mismo he aplicado después con mis alumos: 

"Sentados en corro varias decenas de alumnos el profesor contaba al oído al  primero de ellos un breve relato. Este lo transmitía, también al oído, al siguiente y así sucesivamente hasta el final del corro. Entonces, el último, en recibir el mensaje que había circulado a través de 20-30 individuos decía en alto el contenido del mismo..." Nuestra sorpresa era mayúscula cuando al compararlo con lo que cada cual había oído o, más aún, con lo que el profesor reveló que dijo al primer oyente encontrábamos alteraciones muy significativas. A veces el mensaje se hacía irreconocible. Cada cual había modificado, según su percepción y su parecer, lo que había oído y los errores se multiplicaban. Lo más llamativo, o lo más significativo para el grupo, era lo más consistente en la historia final;  pero los detalles se desdibujaban en el recorrido."

Algo parecido pasa con las leyendas.  Por eso decidí componer otro tema más, este más crítico e irónico sobre nuestra leyenda y también, con una sorpesa en su conclusión. 



La Mata de los Carlistas en Ayuela (del hecho a la leyenda)



LETRA

Lo que pasó en ese monte
lo han publicado en la prensa:

"Los de Piñena Mijares,
guardias civiles de presa,
han batido una gavilla
de carlistas en Ayuela.
Cuarenta guardia civiles
contra treinta por sorpresa:
Al final tras la batida
la partida fue deshecha:
ocho presos, tres son jefes,
nueve monturas completas,
varias armas, municiones,
provisiones, se las dejan...
veintiuno en desbandada
y un hombre muerto en la tierra."


Y es que la historia, señores,
la cuentan los vencedores,
la cuentan los vencedores...

***

En el pueblo lo contaba
cada cual a su manera:
Lo he visto, doña María:
¡una sangría tremenda!

"En la mata, en la Manguilla,
un ataque por sorpresa:
Doscientos guardias civiles
contra cien carlistas eran:
muchos tiros, varios muertos,
y un fusilado en la cerca
uno que llegó al Portillo,
huyendo de la pelea"

Que la verdad se trastoca
contada de boca en boca,
contada de boca en boca...

***

Tras varias generaciones
ahora lo cuenta una abuela:
le relata, emocionada,
aquella historia a su nieta:

"En la Mata los Carlistas,
donde los robles se espesan
les pillaron los soldados,
mientras hacían la cena:
muchos muertos les hicieron;
del resto, nadie da cuenta.
Uno le pidió a un pastor
unos bragos, de manera
que así disfrazado huyó
marchando campo a traviesa.
Y a otro, que estaba herido:
¡lo mataron en la cuesta!"


Y es que la historia, señores,
la cuentan los vencedores...
Y la verdad se trastoca
contada de boca en boca.

***


Habrá ya pasado un siglo
cuando la nieta es abuela,
y a su biznieto contaba:
la historia cual la recuerda:

"En La Mata Los Carlistas
atacaron por sorpresa
trescientos guardias civiles
contra unos ciento cincuenta:
quisieron matar a todos;
pero dos huyen por piernas:
Uno va a Mataportillo,
es capitán y le apresan,
y enseguida le fusilan
sin esperar la sentencia.
El otro escapa, por suerte,
con los bragos que le prestan"

Y es que la historia, señores,
la cuentan los vencedores...
Y la verdad se trastoca
contada de boca en boca.

***

El biznieto, con noventa,
cuenta a su vez la leyenda:

"Eran doscientos carlistas,
y estaba la luna llena,
vinieron los de Amadeo,
una brigada completa.
De aquella carnicería
solo dos con vida quedan.
Mataportillo se llama
la matá donde le encuentran,
le fusilan y le matan
sin confesión, sin clemencia.
Y el otro, al final se salva,
por los bragos que se ajencia.

Y es que la historia, señores,
la cuentan los vencedores...
Y la verdad se trastoca
contada de boca en boca.

***

Siguen pasando los años
y alguien oye la leyenda.
Unos carlistas entonces
descubrieron la epopeya:

"¡Unos mártires carlistas
fueron muertos en Ayuela!
¡Hay que darles homenaje,
hay que honrar a la leyenda
Ponen placa y su corona
dicen misa, cantan, rezan..."

Algunos no se lo creen:
les dicen ¡solo es leyenda!
Ese Portillo no existe;
no es verdad: que se lo inventan...


Y es que otra historia, señores,
la cuentan los perdedores...
Y la verdad se trastoca
contada de boca en boca.

***

Pero un día, en una carta,
les informan con sorpersa:

"Del Museo de Navarra
a todo el pueblo de Ayuela:
En nuestros fondos carlistas,
al purgar la biblioteca:
Se ha encontrado hoy un diario:
el de Pórtillo en la guerra.
Lo cuenta todo muy claro:
¡Y sí que estuvo en Ayuela!"

Lo cuentan los ganadores,
lo cuentan los perdedores;
pero al final se coloca
a cuada cual donde toca. 

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