martes, 10 de marzo de 2026

La cabra de Carbonera

 


" ... Hacía ya mucho tiempo
que La Cabra no berraba,
ya ha vuelto a berrar
en la Fuente de La Majada ".


Grabación original del autor


Estos versos son una mínima parte de las múltiples estrofas que se llegaron a componer sobre este espíritu, animal, ser diabólico, misterio satánico, o lo que fuera. No afectó solamente a Ayuela sino a todos los pueblos de alrededor. Gentes del contorno oían de vez en cuando ciertos ruidos lastimeros, extraños a todo lo conocido, que llegaron a preocupar a todos. Unos creyeron escuchar ruidos fantasmales, otros, gritos satánicos. Todos pensaron en un momento dado que se trataba de un misterio o aviso apocalíptico. Se le achacaban todo tipo de fechorías que sucedían por estos lugares. Alguno aprovechaba esto mismo para hacérselas al vecino. Mucha gente se desplazaba a La Majada para poder verlo. Sólo, y los más afortunados, llegaron a oírlo y escucharlo. La expresión más repetida fue : "Es Una Cosa del Otro Mundo". Con el paso del tiempo, algunos empezaron a decir que no era más que un pájaro, que aliado con el silencio de la noche y con la superstición popular logró producir todo este engaño. Pero para otros sigue siendo un misterio sin desvelar.

Firma esta entrada Teodoro Fontecha, de Ayuela de Valdavia, cuyos padres (al igual que los míos: Margarita Gutiérrez y Cecilio Grande) escucharon e incluso cantaron aquellos versos. 




LA HISTORIA CANTADA EN COPLAS

(Versión editada con la 2º tonada)


COPLAS 

Hacía ya mucho tiempo
que la cabra no berraba;
pero ha vuelto a repetir
en la fuente de Juan Lada.

El veinticinco de mayo,
por ser fiesta señalada,
Villorquite y Villafruel
subieron a oír la cabra.

Una vez todos reunidos
se formaron en cuadrillas;
unos van por la ladera
otros para la Matilla.

Y atravesaron el valle
dos mozas de Carbonera:
una se cayó en un pozo
¡cómo se puso las medias!

Los pastores que bajaban,
era tiempo de encerrar,
se sacaron las chifritas 
y se ponen a tocar. 

Y empezaron a cantar
la tonada de Manolo;
pero la cabra berraba
igual que si fuera un toro.

Unos dicen que es un pájaro
y otros que es un mochuelo;
pero nosotros decimos
que es un cástigo del cielo.

Castigo que Dios les da
a la gente de este pueblo
porque siempre se han llevado
como los gatos y perros.


(Versión sin editar con la 1ª tonada)





Extracto del artículo del blog "DESPUÉS DE LA VIDA", en su entrada de  13 de enero de 2014


Sonidos del más allá, ruidos extraños, lamentos, llantos… El vagar eterno de unas almas que quedaron “en este lado”… Así es como en Carbonera, humilde localidad palentina, unos vecinos vivieron momentos de terror indescriptibles…

Unos decían que era un anima del cielo que venía a recordar algo a una familia, porque en esa casa todas las noches, cuando se escuchaban los misteriosos balidos, se movían las sillas, las mesas, los platos se rompían, las vacas se desataban de sus pesebres.

Las gentes atemorizadas, se organizaron en verdaderos ejércitos para batir a esta aparición enigmática, que nunca fue vista por nadie, y, sin embargo todas las noches, por espacio de mucho tiempo, sembró la alarma en el poblado.

Y como suele suceder cuando no se encuentra una explicación racional a los hechos, es cuando surge la leyenda, así que aquellos atemorizados campesinos comenzaron a contar historias terroríficas.

La primera historia que contaron los mayores de Carbonera, acaeció hace algunos años:

"Cierto día después de muchos de desaparición, encontraron en pleno valle de Valdejuelo el cadáver de un sacerdote asesinado brutalmente, nadie supo adivinar el motivo de tal crimen, pues el cura rural era un hombre de bien. Por más que las autoridades investigaron para hallar al autor del crimen, jamás fue encontrado, ¿será el alma del cura, quien emite los extraños sonidos, reclamando justicia?"

Otros cuentan que los misteriosos sonidos obedecen a un alma que pide perdón:

"Se trataba de una noble dama que se aposento por aquellos lares y que era poseedora de una gran fortuna. Jamás esta mujer dio una limosna, ni una palabra de alivio a los pobres que se acercaron hasta la puerta de su casa. Jamás tuvo piedad de aquellos labriegos acosados por los vencimientos de las hipotecas que no podían cancelar debido a las malas cosechas. Así que cuando la linajuda dama murió nadie rezo por su alma."

Hay más sorprendentes historias como la que aseguraba que la responsable de aquellos lastimeros sonidos era una bruja de San Pedro de Cansoles que fue encontrada ahorcada en su casa ó aquella en la que se aseguraba que misteriosos fenómenos tenían lugar en una de las casas de Carbonera:

«Las portoneras cerradas, que a la mañana siguiente aparecían abiertas sin que nadie se hubiera acercado a ellas. Las mantas arrebatadas fantasmagóricamente de las camas, los platos partidos en cien pedazos al amanecer ».

Y por último otra leyenda que hace referencia a que aquellos balidos amedrentadores eran un anuncio cierto de una próxima guerra. Se fundaban en que las otras dos veces que resonaron a lo largo del valle coincidieron con terribles contiendas. Y que mayor contienda que la Guerra Civil española que comenzó poco después.




RESUMEN DE LA HISTORIA CONTADA EN  "Misterios y leyendas de la provincia de Palencia"  por Francisco Renedo Carrandi (inicio).






En una loma que señorea otras más bajas como la de Valdeseñor, Raposeras o Las Frías, entre interminables mieses que la rodean se encuentra Carboneras. Por el valle el arroyo de  os Hoyos fluye estacionalmente presentando en la mayor parte del año un aspecto húmedo y empantanado. Este fue el escenario de la inquietante historia que muchos dieron en llamar «El alma en pena de Carbonera». 

Una visita a Carboneras en pleno verano nos sitúa en un pueblo desértico con casas de adobe que invita a guarecerse del tórrido calor del sol. 

Don Pilar Gómez, personaje importante de esta historia y de mentalidad empírica y escéptica, llegó al pueblo en  1914. Esta joven maestra se encontró con el pueblo alborotado por unos sucesos misteriosos. Cuando le contaron las inquietantes historias de los vecinos intentó esclarecerlos sin éxito aparente. Al menos no pudo convencer a los vecinos del pueblo con sus conclusiones... Los hechos habían alterado el estado de ánimo de sus docena de alumnos que acudías a la escuela cansados y ojerosos. Cuando les proguntó la causa de su cansancio le respondieron que "¡La cabra no nos deja dormir!". 

Pilar, viendo en todas estas versiones la fantasía o la superstición de sus mentes aldeanas, decidió convertirse en investigadora por su cuenta. En sus ratos libres recorrió las afueras del pueblo adentrándose en los páramos solitarios en busca del origen del misterio. Comprobaba y analizaba la fauna del lugar intentando localizar algún animal que justificara la zozobra que acongojaba al pueblo. Parece ser que ella misma llegó a escucharlos: eran sonidos agudos, tenebrosos, repetitivos... Sus alumnos también le revelaron que aquel misterioso ser que producía semejantes berridos también accedía a las viviendas haciendo ruidos y abriendo puertas y ventanas, soltando las reses de sus establos...
 


RESUMEN DEL PODSCAT de Francisco Renedo 

Esta noche me gustaría que de algún modo esta noche habláramos de un alma en pena, un alma esquiva al mostrarse que acabó aterrorizando a los vecinos de la pequeña localidad de Carbonera. Pero, cómo es el pueblo de Carbonera?

A muchos de nosotros se nos puede esbozar una sonrisa de escepticismo cuando escuchamos estas historias. PLero con tantas ventajas tecnológicas y de todo tipo, aún no se ha podido resolver a ciencia cierta lo que ocurrió en aquel apartado lugar del corazón de Palencia, de la provincia palentina. Pues este caso ocurrió, como bien dices, en una pequeña aldea, una pequeña aldea llamada Carbonera, muy cerca de Saldaña cuando corrían los años de principios del siglo veinte y la escasísima población, (incluso mucho menos hoy en día que antaño) vivía atemorizada, sobre todo al llegar la noche. Por ese miedo a lo desconocido, pues la gente dirigentemente cogía y se ponía a trancar puertas, ventanas, casas, establos y es por lo que escuchaba.

Los vecinos lo describen, los escasos vecinos que aún hoy en día se pueden entrevistar y que son como herederos de aquel caso que atemorizó a todos sus ancestros, como algo sobrecogedor, de alarido espantoso, un grito desgarrador que retumbaba por todo el valle sin conocer la causa o la procedencia de tan siniestro sonido. Está claro que esta gente eran conocedores de su medio, gente que se dedicaba a la agricultura, la ganadería, la caza y no iba a ser sobresaltados de esta manera simplemente por algo que viniera de la madre natura, eso está clarísimo y eso me lo dejaban muy claro los testigos que tuve la oportunidad de entrevistar.

La gente comenzó a especular sobre todo y por supuesto, primero las opiniones pues más lógicas: que si era algún animal desconocido (como te decía, cosa poco plausible, ya que aquellos vecinos estaban de sobra acostumbrados al medio que les había visto crecer y jamás habían escuchado nada parecido). Y entonces fue cuando las fantasías se empezaron a desbocar y se comenzó a hablar entonces pues de almas en pena, de espectros, de brujería. Y curiosamente, Juan Carlos, los más viejos empezaron a relacionar estos hechos con cierto que se produjo no hacía tanto tiempo, por aquella época, y que fue un crimen sin esclarecer, un crimen un tanto tétrico, porque fue el asesinato que tuvo como víctima al cura del pueblo, al párroco, y que nunca, como te digo, llegó a esclarecerse. Un hombre que no tenía enemigos conocidos, que la verdad es que tampoco fue motivo de robo ni nada parecido. Y bueno, la gente se empezaron a creer que era el espíritu del párroco que reclamaba justicia en forma de tan desgarrador grito.

Los escasos vecinos que aún viven en Carbonera, con los que tuve la oportunidad de entrevistarme, sí que dan como verídico aquello, no dudaban de el testimonio de sus propios padres, de sus propios abuelos, de toda la vecindad. Pero el hecho ocurrió y  además fue durante un tiempo prolongado y que incluso que pueblos cercanos, pues también percibían este grito desgarrador, este grito terrorífico en la noche. Y muchos de ellos, investigando después en lo que son hemerotecas y los archivos incluso sonoros, por ejemplo los de la Fundación Joaquín Díaz, que tiene un trabajo etnográfico estupendo; pues puede recopilar incluso viejos romances, viejas coplillas que se hicieron al respecto.

Pero fíjate: los ánimos un tanto alterados y sobre todo el miedo, el miedo que pululaba por las callejuelas de esta pequeña aldea de Carbonera. Entra escena  en ese momento en esta historia la señorita Pilar Gómez, recién llegada al pueblo de maestra;  la cual, al enterarse de lo que ocurría, con su mente empírica, lo primero que decidió fue erigirse como una suerte de detective del caso y para ello comenzó a entrevistarse con la totalidad de los paisanos y vecinos creyendo probablemente que eran simplemente fantasías de mentes calenturientas, de mentes pueblerinas, si me permites, que habían imaginado tan ridículo asunto. Pero después de varias indagaciones, tampoco esta señorita, pudo llegar a ninguna conclusión.

Fíjate hasta qué punto llegó a ser importante este hecho que podría haberse perdido como otros tantos, en lo que era el imaginario, los recuerdos colectivos de un lugar muy determinado, muy concreto y muy aislado que incluso la prensa de la época.  Pero la prensa nacional se hizo eco de esta noticia. Podemos ver en hemerotecas muchas entrevistas con fotografías incluso, en la que no se hicieron pocos artículos al respecto. 

Acaso hasta la propia Pilar, la maestra pudo escuchar aquellos sonidos misterioros... Por supuesto, escuchaba todo el mundo que se podría acercar por aquella comarca en aquellos años. Lo que ocurre es que un día, que parece que se quiso desfacer el entuerto y un día pues un cazador de la zona atrapó a un pájaro, a un pajarraco, como se describe las viejas crónicas, que jamás se había tenido noticia por aquellos pagos, por lo menos nadie lo reconocía. Entonces doña Pilar Gómez, deseosa de esclarecer lo antes posible y de manera lógica, por supuesto, este extraño caso, pues llegó con sus libros de biología, con sus libros de zoología hasta el lugar y viendo el aspecto del pájaro que se había sido atrapado, bueno pues todo el mundo estalló en carcajadas, porque el pájaro era conocido con los sobrenombres de "engañapastores" o "Caprimulgus". Y lo curioso de esto y lo que describían esos tratados es que era capaz de emitir sonidos que podían confundirse con funestos alaridos y con gritos desgarradores.

El asunto parecía en este punto que se había resuelto y doña Pilar reprochaba a sus vecinos su candidez y su inocencia. Pero sin embargo cuando este pájaro ya había sido cazado, a los pocos días, en las noches ese sonido volvió a repetirse, si me apuras, con mayor virulencia.

Algunos me pruguntan si, habiendo estado ahí, he visto u oído el pájaro. No he tenido esa suerte. La zona que dices tú es un lugar pantanoso a las afueras del pueblo, es un buen lugar, son arroyos que prácticamente la inmensa mayoría de los meses del año corren secos, pero claro, es un lugar que es bastante proclive a que sea el paso de este tipo de aves, aves que vienen de otros continentes y que puede ser que no sean conocidos en aquel terruño, en aquel lugar concreto. Pero es que los vecinos, aparte de este sonido sobrecogedor, también hablaban de que por las noches se oían extraños sonidos en sus propias casas y en sus establos se escuchaban y se producían movimientos de enseres y por las mañanas encontraba todos las ataduras quitadas de las reces, del cuello de las reces, los animales sueltos; sin ninguna mano conocida que procediera a estos menesteres.

Empezaron de nuevo a relacionar ese extraño sonido, ese extraño alarido, esa voz terrorífica que se oía por la noche; con estos extraños fenómenos que podríamos considerar de naturaleza polstergeist o quién sabe lo que antiguamente se hablaba; que incluso también en el pueblo se habló de duendes burlones que se disponían a hacer estas travesuras en el hogar de los vecinos de Carbonera.

En las localidades así, con pequeño número de población, suele coincidir que la iglesia es el eje principal de la vecindad, el punto de encuentro. Muchos se preguntarán si la iglesia se implicó en este asunto. Algunos decían que era el espectro del propio párroco asesinado. La iglesia levantó la voz ante esto. Peor  no se tiene noticia de ello. Yo creo que había cierto grado de escepticismo, por supuesto. Incluso en pueblos cercanos como puede ser Ayuela y otros próximos a Carbonera, la gente que no habían apreciado, no habían escuchado este extraño sonido, hicieron mofa y befa de los vecinos de Carbonera; incluso fue causa de peleas y de rivalidad en fiestas cuando salía a colación esta historia: unos burlándose de los otros y y los otros de los unos, de alguna manera asegurando que lo que ocurría allí era cierto. A partir de ahí lo que te puedo decir es que el final de esta historia es incierto y pocos podemos decir a pesar del tiempo transcurrido. La gente mayor de la comarca, eso sí que te puedo asegurar yo, porque lo he vivido en primera persona, aún sienten recelo incluso de hablar del caso, como pudimos comprobar in situ.

En resumen se puede decir que, a pesar de los años transcurridos y a pesar de que ya apenas quedan personas que lo conocieron, porque han pasado prácticamente cien años, pues hijos directos de esos testigos. Lo que podemos resumir de este caso es que en ciertas personas aún existe el miedo en Carbonera; sobre todo pensando en aquel misterio que nunca se  ha podido resolver o explicar de manera lógica.






He aquí un extracto de lo escrito el 29/11/2017 al respecto por un vecino del pueblo que firma como Bajasun, en su blog en Bitacora.net

Carbonera está situado en lo alto de La Loma de La Vega-Valdavia. Es una de las más humildes pedanías del Ayuntamiento de Saldaña, en la provincia de Palencia. Un pequeño pueblecito que no ha podido, a pesar del transcurso de los años… eliminar del imaginario colectivo un hecho que, como poco, no deja de resultar curioso: la existencia de un ser oscuro y misterioso que atormentó a los vecinos en el pasado. Existen varios sitios, otras bitácoras, que hablan de ello. Yo os puedod asegurar que hablo con conocimiento de causa. En mi segundo libro expongo el tema. Y de manera bastante concienzuda, además.

Unos intentan explicar de forma racional lo que pasó y cómo. Otros, se limitan a tratar de mostrar los hechos como algo oscuro y tenebroso. Ambas ideas son acertadas.
Carbonera ha sido, y es, un lugar apartado y humilde como pocos. Si a ello le sumamos que en la actualidad hay menos de treinta vecinos censados… (sí, sí… menos de treinta…) nos haremos una mejor idea de lo minúsculo y recóndito que es. Sin embargo… guarda secretos…

Perdido en el interior de la provincia de Palencia, ha visto cómo sus habitantes se tuvieron que marchar poco a poco del pueblo para buscarse el pan. Por ello, en la actualidad hay muy pocos vecinos. Y los que hay son, en su mayoría, hombres y mujeres de ya cierta edad. Tan apartado como está, y teniendo en cuenta los habitantes que viven en la actualidad (apenas una docena a pesar de que haya el doble censados), si a día de hoy una persona se da una vuelta por el pueblo… comprobará cómo es casi imposible poder entablar conversación con algún vecino.

La sensación desde el majón, si se queda uno quieto mirando a su alrededor, no dista mucho de lo que pudo sentir un forastero en una película del oeste: Imaginad llegar a un pueblo vacío… mientras observáis cómo os pasa por delante una bola de heno empujada por el viento. Así es Carbonera hoy. Algo muy triste, si tenemos en cuenta que se dice por el lugar que hace cincuenta o sesenta años… Carbonera era el pueblo con la cuadrilla más grande de mozas de los alrededores. Hecho este, que nos da una idea de lo que ha menguado en cuanto a número de vecinos en apenas medio siglo… y la vida que hubo entonces en dicho lugar.

Pero mientras los habitantes han ido a menos, su historia se mantiene inalterable. Pétrea y dura, como Carbonera en invierno. Y dentro de esa historia, obviando todo lo que un humilde servidor ha podido aportar rebuscando en archivos y bibliotecas… Una búsqueda que ya dejé plasmada en las entradas de esta bitakora con el nombre del pueblo (Carbonera I, II, III, IV, V, VI, VII, VIII, IX y X) y esto no ha terminado a pesar de todo lo que en estas entradas dejé escrito…)…

… y donde queda claro que Carbonera no fue en el pasado un pueblo cualquiera… hay algo que ha perdurado. Algo que hace que más de uno todavía se santigüe al oírlo: la leyenda de la Cabra Fantasma. Del mismo modo que a un joven se le erizan los pelillos de la nuca… al oír la historia de la chica de la curva… Carbonera ha sido, y es, un lugar apartado y humilde como pocos. Si a ello le sumamos que en la actualidad hay menos de treinta vecinos censados… sí, sí… menos de treinta… nos haremos una mejor idea de lo minúsculo y recóndito que es. Sin embargo… guarda secretos…

Perdido en el interior de la provincia de Palencia, ha visto cómo sus habitantes se tuvieron que marchar poco a poco del pueblo para buscarse el pan. Por ello, en la actualidad hay muy pocos vecinos. Y los que hay son, en su mayoría, hombres y mujeres de ya cierta edad.

Tan apartado como está, y teniendo en cuenta los habitantes que viven en la actualidad (apenas una docena a pesar de que haya el doble censados), si a día de hoy una persona se da una vuelta por el pueblo… comprobará cómo es casi imposible poder entablar conversación con algún vecino.

La sensación desde el majón, si se queda uno quieto mirando a su alrededor, no dista mucho de lo que pudo sentir un forastero en una película del oeste:
 Imaginad llegar a un pueblo vacío… mientras observáis cómo os pasa por delante una bola de heno empujada por el viento. Así es Carbonera hoy. Algo muy triste, si tenemos en cuenta que se dice por el lugar que hace cincuenta o sesenta años… Carbonera era el pueblo con la cuadrilla más grande de mozas de los alrededores. Hecho este, que nos da una idea de lo que ha menguado en cuanto a número de vecinos en apenas medio siglo… y la vida que hubo entonces en dicho lugar.

Del mismo modo que a un joven se le erizan los pelillos de la nuca… al oír la historia de la chica de la curva a los mayores de Carbonera les pasa lo mismo cuando se les menciona la susodicha leyenda. Algo que yo mismo he podido confirmar. Y cuando se les saca el tema, comentan algo… aportan poco cuando intentan explicarlo… y suelen zanjar la conversación haciendo ademanes con la mano… mientras te preguntan que qué tal será el tiempo del día siguiente. odavía hoy, y a pesar de los años pasados, esta leyenda permanece viva. Todavía hoy, y a pesar de los años, esta leyenda sigue causando miedo. Y todavía hoy, y a pesar de los años, esta leyenda sigue dando que hablar a cualquiera que se arrime al pueblo a pasear. Foráneos que no dejan pasar la oportunidad de preguntar a algún vecino por estos hechos. Si es que ven a alguno, claro. Foráneos que intentan saciar su curiosidad en cuanto a lo que se refiere sobre la Cabra Fantasma. Creedme, sé de lo que hablo. Pero… ¿qué es la Cabra Fantasma?

Para empezar, ese nombre, la Cabra Fantasma de Carbonera, se lo han puesto los foráneos. En Carbonera solo se la conoce como “La Cabra”. Y no se toma como una leyenda. Para los más ancianos es algo muy real, y que les retrotrae a los miedos más atroces de su niñez, obviando el hambre. Para entender un poco mejor lo que es La Cabra, vamos a viajar en el tiempo. Nos situaremos para ello… en la Carbonera de los años treinta de la pasada centuria… Muchas noches, los vecinos oían ruidos terribles desde la cama. Ruidos que los despertaban y atormentaban: vacas mugiendo inquietas y atemorizadas en las cuadras, revuelo en las cocinas cuando se supone que no había nadie ahí, chiguitos llorando en sus camas asustados por esos ruidos y el espectral balido de una cabra retumbando en las paredes de adobe, desde la fuente hasta la escuela, desde el majón hasta la iglesia. Todo esto hizo que se quisiese ver al ser maléfico, unos para cazarlo o matarlo, y otros porque era algo inusual y, por lo tanto, digno de ver. A esto último se acercaron muchos foráneos al pueblo, en comitivas de docenas de personas en carros, mulas, caminando… Y la leyenda fue poco a poco convirtiéndose en una bola de nieve de grandes proporciones. Como es lógico, al final no solo se acercaron al pueblo los curiosos. Llegó un momento, en el que hasta la prensa escrita quiso contar aquellos sucesos tan… oscuros y enigmáticos… 

El periodista que llegó a Carbonera con la intención de saber algo más de La Cabra, se llamaba Eusterio Alario. Este periodista, dejó constancia escrita de lo que allí vio y le contaron.

Sobre todo, lo que oyó por boca de la maestra de por aquel entonces del pueblo: doña Pilar. Eusterio, redactó una noticia sobre ello, fotos incluidas. Noticia que puedo enseñaros aquí debajo, gracias al trabajo de un hijo del pueblo de Carbonera. Alguien que rebuscó en pinacotecas de Madrid hasta que pudo dar con la noticia. Espero que entendáis que lo que vais a ver son documentos escaneados de fotocopias de fotocopias. Por ello, si no se aprecian del todo bien, os pido disculpas. Pero me parecen unos documentos tan reveladores…





 

 (Eusterio B. Alario 1965, nos pareció impagable su artículo “El misterio de la cabra invisible que aterroriza a un pueblo de Palencia [Carbonera]”) Publicada en Estampa 1 de enero de 1934 'Revista gráfica y literaria de la actualidad española y mundial' (1928-38).


PAGINAS ORIGINALES DE ESTAMPA, 1 DE ENERO 193



Vídeo documental sobre La Cabra Fantasma de Carbonera.
El vídeo es propiedad exclusiva de don Luis Montes Marcos. Si puedes verlo, es gracias a su permiso expreso y como homenaje a él mismo y su trabajo. Firma esta observación: Basajaun (bitakora.net). Haciendo clic en la fotografía serás enviado al alojamiento directo en YouTube. 
Por medio de este video conocerás algún aspecto monumental de la localidad, indicios de su pasado señorial y una interesante dramatización de aquellos hechos. Una conversación final aclarará muchas cosas sobre estos sucesos explicados por ancianos de la localidad.





El más que probable protagonista de aquellos sucesos: 
El chotacabra

Mucha leyendas se han tejido en torno a este pequeño pájaro con unas particularidades únicas que le hacen injusto sujeto de hechos misteriosos y fantásticos. Incluso en aquellas series de "Expediente X" hubo algún capítulo relacionado con este ser al que muchos caracterizan como "diablo", "alma en pena", "alien"... Pero la explicación más sencilla (como nos asegura la famosa expresión "La navaja de Ocklan") será, seguramente, la correcta.   

Veamos las singulares características de este pequeño e interesantísimo pájaro migratorio que, de vez en cuando, aparece por nuestra península (principalmente por zona central y la mitad sur). 


De todas las aves que podemos encontrarnos en un paseo por un bosque, ninguna resulta tan sorprendente y enigmática como el chotacabras. Esta ave, algo menor que una tórtola turca (Streptopelia decaocto), y de aspecto exótico para un ave europea, es una maestra insuperable del camuflaje. Su plumaje de tonalidades terrosas le permite fundirse entre la vegetación baja del suelo, protegiendo a su pequeña familia de ser descubierta. Tanto confía en su camuflaje que no son pocas las anécdotas de paseantes que casi llegan a pisarlo antes de que se decida a levantar el vuelo.

Es España contamos con dos especies de chotacabras: el cuellirojo (Caprimulgus ruficollis) y el europeo (Caprimulgus europaeus). Ambas son crepusculares, estrictamente insectívoras y nos visitan en primavera y verano desde sus áreas de invernada en África. El europeo se distribuye por buena parte del sur y centro del Viejo Continente. Sin embargo, el cuellirojo se limita a las regiones de influencia mediterránea de la península Ibérica, además del norte de África.

Chotacabras cuellirojo (Caprimulus ruficollis). Las plumas rojizas alrededor del cuello lo diferencian del chotacabras gris. También hay que fijarse en las destacadas barras blancas de sus alas.

Chotacabras europeo (Caprimulgus europaeus) Claramente, más oscuro que el cuellirojo. Destaca una mancha oscura en la parte superior del ala cuando está doblada.


La mejor forma de descubrir a estas aves será pasear al atardecer por los caminos que atraviesan los bosques que cuentan con zonas abiertas donde pueden cazar grandes insectos al vuelo. Con paciencia y algo de suerte, podremos descubrirlos volando como fantasmas sobre los claros y caminos en busca de las presas de las que se alimentan. 

Más sencillo será escuchar sus extravagantes cantos. El canto, por así llamarlo, del chotacabras gris, recuerda a la llamada monótona del grillotopo, pero incluyendo marcadas bajadas y subidas de volumen, estrofas que recuerdan a unas palmadas y hasta una serie de reclamos muy similares a los del mirlo común. Por contraste, el grillotopo emite un sonido constante, bastante similar al del grillo, con alguna parada, pero manteniendo el volumen y tipo de estrofa.

Es muy curioso el origen de su denominación: "Chotacabras". Su nombre proviene de una antigua creencia errónea de que mamaban la leche de las cabras (chotar significa mamar). También se les llama atajacaminos, engañapastores, cuyeos o zumayas. En realidad lo que hacían era volar cerca de las ubres buscando los insectos que atraía el ganado. 

Cazan con vuelo bajo y permanecen igualmente en zonas poco elevadas, incluso en el suelo donde también pueden anidar. Esta característica provocaría que fueran presas fáciles si no fuera porque suelen limitarse a cazar y volar de noche. Su enorme pupila le permite cazar en la oscuridad aunque prefiere las noches de luna llena. En la actualidad suele enocntrarse en las proximidades de carreteras donde el asfalto les aporta calor (aunque los atropellos son un peligro para estas aves). 


Una singularidad es su enorme pico. La apertura del mismo (adaptada para la recolección de insectos al vuelo) es impresionante. 









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