Las Guerras Carlistas en las proximidades de Ayuela de Valdavia: III Guerra Carlista (1872-1876)

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3ª Guerra Carlista (1872-1876)

Al iniciarse este periodo nos encontramos que la reina Isabel hubo de salir de España tras la revolución denominada “La Gloriosa”. El hijo de Juan III (que había heredado los derechos sucesorios tras la muerte de su hermano Carlos Luis de Borbón -Conde de Montemolín-) es obligado a abdicar por el carlismo debido a sus principios liberales y hereda sus derechos dinásticos su hijo Carlos -Duque de Madrid- que los carlistas denominarán Carlos VII.  Los carlistas se habían postulado como partido único y participaron en las elecciones; pero Las Cortes eligieron como rey a Amadeo de Saboya, lo que condujo a un nuevo enfrentamiento bélico.

 Incidentes previos:

 1869

  En agosto la partida de Pedro Balanzátegui (exalcalde de León) pasa desde León a Palencia.

El 6 de agosto entra en Prioro, de donde ha de huír a Velilla del Río Carrión perseguido por la Guardia Civil. Su partida se dispersa y huyen por la Sierra del Brezo. Balanzátegui, después del ataque de Prioro, había entrado en Castilla la Vieja, pero en el pinar de la Velilla de Guardo (Palencia), tuvo un encuentro con fuerzas de la guardia civil salidas de Cervera del Pisuerga, dispensándose la partida, buscando refugio en la Sierra de Brezo. Balanzátegui se encontró separado de sus compañeros, y en la casa del párroco de Valcovero (Palencia) fue sorprendido al amanecer del día 7 por fuerzas de la guardia civil mandadas por el sargento Centeno. Ante la imposibilidad de entablar combate por el corto número de los que seguían a Balanzátegui, este se entregó prisionero, y el sargento de la guardia civil, aplicando las órdenes del Gobierno, que, sin embargo, no era lo que venía haciéndose en el resto de España, mandó fusilar inmediatamente al coronel Balanzátegui, quien murió heroicamente, entregando un duro a cada uno de los guardias civiles que debían fusilarle, y escribiendo a su esposa una carta sentida. El indulto llegó tarde.

El 7 de agosto, Balanzategui, es apresado y fusilado en Valcobero.

NOTA: Faustiniano Gutiérrez, natural de Ayuela y secretario durante muchos años de Santibáñez de la Peña escribió un interesante artículo en la revista de la Montaña Palentina “El Roble” dando cuenta de estos hechos e investigando la existencia de su tumba o su posible traslado (aspectos que aclara revelando que fueron exhumados el 7 de octubre de 1901 para ser trasladados a Cembranos (León), donde reposan junto a los de su esposa).

Descargar artículos al respecto del Nº 17 y más de la Revista “El Roble”, 1977.

 

1871

En abril de 1871 es encausado por rebelión carlista Gregorio Fernández, vecino de Nogales de Pisuerga.

 

1872

El 12 de abril de 1872 se prepara la primera fase, fallida, de insurrección carlista.

 

 La III guerra carlista (1872-1876) 

La guerra se concentrará, de nuevo, en el país Vasco y Países Catalanes. Pero en Palencia surgen numerosas partidas de pequeño tamaño (con alguna excepción en la de Carrión). En la montaña palentina se limitan al aprovisionamiento y distraer fuerzas enemigas. El gobierno no ve necesario enviar tropas y será la Guardia Civil (creada en 1844) la que se ocupe de reducir las numerosas pequeñas partidas que operaban por la zona.  Aunque las partidas fueron pequeñas, había mayores pretensiones pues contaban con un Primer Jefe Carlista de la Provincia (Francisco Sánchez) y un Responsable de Reclutamiento (Leoncio Muñoz). Además de las acciones guerrilleras en los pueblos los carlistas intentaban sabotajes en las vías férreas. Causaron destrozos en las estaciones de Herrera y Mave y prendieron fuego a varios trenes que circulaban por la línea Palencia-Santander. Contaban frecuentemente con estimables apoyos de la población. 

En abril de 1872 se observa actitud hostil en algunas gentes reclutadas en Guardo, Saldaña y Rivas. A finales de abril aparecieron partidas en Guardo, Ribas de Campos y Saldaña, en la provincia de Palencia. 

Al principio se anunció que Palencia sería el escenario principal de la insurrección en Castilla la Vieja; pero lejos de ser así, cuando comenzó mayo se juzgaron ya innecesarias las compañías de Reus enviadas y se destinaron a León. Quedaron solo tres columnas pequeñas formadas por la Guardia Civil y un escuadrón escaso de Albuera que se dedicaron a batir los exíguas partidas entre Baltanás, Carrión y Cervera.  

El 4 de mayo en Respenda de la Peña (Palencia) se libró un pequeño combate, en el que cayeron prisioneros los hermanos Bartolomé y Andrés Pérez Cardenal. El día 8, hubo un combate entre la partida mandada por Rovera y la guardia civil en Lomas de Carrión, en que quedó prisionero el jefe de la partida. En Báscones de Ojeda (Palencia) hubo otro combate, en el que murió el jefe de la partida carlista, y el 23 en Prádanos de Ojeda (Palencia) la partida mandada por Francisco Hierro (miembro de la partida de los Hierros de hasta 1856) y que se había formado en la provincia de Burgos tuvo otro combate.  

El 23 de mayo se toman las armas en Aguilar los cabecillas Pedro Penago (el Pastor), Francisco Hierro y otros. Su partida (nunca mayor de 40 hombres) es dispersada cerca de Prádanos. 

También en junio hubo alguna actividad en las provincias castellanas, ya que, a la partida de Hierro que se mantenía todavía en campaña, se añade la partida que mandaba el conocido por el Pastor, aunque ninguna de las dos tuviera importancia. El 4, la mandada por Hierro se la veía por Valderrábano (Palencia). 

Unidos Hierro y el Pastor, estuvieron el 19 en Buenavista de Valdavia (Palencia), separándose ambas fuerzas para eludir la persecución, y el 22 otra vez encontramos a Hierro en los alrededores de Guardo (Palencia). 

El 23 de junio el grupo de los Hierro (herederos de los de la I Guerra) se presentan entre Guardo y Valderrueda. Son perseguidos por fuerzas de Carrión y Cervera. 

El 22 de septiembre, en Tablares (Palencia), la partida mandada por el Pastor tuvo un encuentro con fuerzas de caballería amadeísta, siendo herido y prisionero el jefe carlista. 

El estado de la guerra del Norte, y la poca importancia de las partidas, hicieron que fueran desapareciendo estas, y habiendo disuelto Hierro la suya el mes de octubre, podía darse por pacificadas las provincias de Castilla la Vieja.

 

 1873 

Apaciguada estaba en general Castilla la Vieja a comienzos de 1873, pues en las únicas zonas donde se notaba actividad carlista era en las provincias de Burgos y de Logroño. 

Una partida organizada en la provincia de León entró en la de Palencia; la mandaba Apolinar González. Contra ella operaron fuerzas de la guardia civil procedentes de Saldaña y Guardo, sorprendiéndole el día 17 de enero en Villapún (Palencia), y aunque ofrecieron resistencia en una casa fortificada, fueron presos todos los de la partida, dos de ellos heridos, y el cadáver de uno de los carlistas fue enterrado en el pueblo. 

A finales de enero, el comandante general carlista de la provincia de Palencia, Francisco Hierro, ordenó que se suspendiera la circulación de trenes por la línea de Santander, conminando con la pena de muerte a los empleados que el 1 de febrero no hubiesen abandonado su residencia sobre la vía. Amenaza que, sin embargo, no llevó a cabo, pues una partida de 20 jinetes carlistas que a primeros de febrero pasó por Melgar de Fernamental no la ejecutó. 

El 18 de febrero en Carrión de los Condes, apareció una partida mandada por Manuel Rodríguez, que recorrió varias poblaciones, cobrando contribuciones hasta que, perseguido por fuerzas de la guardia civil y de caballería, tuvo que marchar a la provincia de León. Una partida que se distinguía en la zona de Santander, mandada por Penagos, también inquietaba a los republicanos al extender sus correrías hasta las provincias de Palencia y León. 

En marzo había sido quemada por los carlistas la estación de Alar del Rey.

El 7 de marzo la partida del presbítero Santos Ayala y Santiago Rodríguez entra en Vega de Bur y Ruesga con una partida. Serán detenidos en mayo en Alar del Rey. 

En el mes de abril, Santiago Ayala se levantó en armas en San Clemente del Valle (Burgos). El 22 de ese mismo mes entró en la provincia de Palencia al frente ya de 70 infantes y 40 caballos. Contra Ayala salió una columna de guardias civiles, 40 voluntarios de la República y 24 caballos del regimiento de Albuera, a la que se unió un destacamento de guardias civiles procedentes de Aguilar de Campóo, y operando combinada con otra columna de 58 guardias civiles que salieron de Alar del Rey. Ayala fue alcanzado en la Sierra de Cervera y sucumbió su partida al ser batida por fuerzas tan superiores, regresando los restos a la provincia de Burgos para reorganizar su fuerza. 

El 4 de mayo aprisionan en Respenda a los cabecillas Bartolomé y Andrés Pérez. 

En mayo desciende desde Santander la partida de Penagos y el 7 alcanzado el caserío de La Verzosa, cerca de Olmos de Ojeda, por el comandante Huerta, perdió tres prisioneros cabecillas del grupo. 

El 8 interceptan otra partida de 30 hombres en Lomas al mando de Rovira. 8 de ellos son detenidos. 

También había levantado una partida el guerrillero Romero, que operaba en la provincia de Palencia, lo mismo que Grajal había organizado la suya en la de Santander. Penagos libró combate el 7 de mayo en el caserío de Verzosa, cerca de Olmos de Ojeda (Palencia) y el 27 tiene otro combate en las cercanías de Ayuela de Valdavia (Palencia). Fue sorprendido por 15 guardias civiles que se hallaban auxiliando el cobro de contribuciones, los cuales les causaron un muerto, algunos heridos y ocho prisioneros y se apoderaron del escaso armamento con que contaba la partida. 

El 15 en Báscones alcanzan otro grupo donde muere su capitán. 

El 23 se actúa en Prádanos contra otro grupo de 30 hombres procedentes de Burgos seguidores de Hierro. Resultan muertos 2 de ellos y 3 son hechos prisioneros. 

El 27 aparece la partida de Luis Díez que recorre Añeros, Camasobres y Santa María de Redondo aprovisionándose. 

El 4 de julio, además de los Hierro, entra en escena un nuevo cabecilla, “El Pastor”, con un grupo de 40 hombre que merodea por la Valdavia. 

El 19 de julio son vistos en Buenavista. 

El 2 de agosto se reporta un incidente en Pino del Río al tratar un carlista de conseguir una montura. Abandona el pueblo en dirección a Fresno del Río. 

El 31 de agosto entran en Renedo dos carlistas (Pedro y Felipe González -natural del pueblo-) 

El 2 de septiembre, los Hierro y El Pastor, irrumpen de nuevo en la provincia. Son expulsados, pero siguen asaltando localidades palentinas. 

El 22 de septiembre es apresado en la Dehesa de Tablares El Pastor. 

Los Hierro prosiguen su actividad hasta octubre y entonces se disuelven.

El 2 de diciembre aparecen dos carlistas en Pomar apropiándose de tabaco, fondos y caballerías.

 

 1874 

El 5 de enero, en San Quirce de Río Pisuerga, es detenida la partida de Bonifacio Villazán. 

El 1 de febrero dos carlistas entran en Ligüérzana llevándose víveres y dinero. 

El 8 de febrero un grupo de 13 hombres entran en Guardo y se llevan 600 reales y 175 pesetas de fondos del municipio. 

El 14 entran en Brañosera y reclutan dos vecinos. 

El 21 de marzo, en Cervera, Manuel Cabranes, Luis Cachero y Baldeón; roban fondos para la causa carlista. 

El 22 de marzo, se supo que una partida carlista había entrado en Cervera de Pisuerga (Palencia), por lo que se mandaron fuerzas para que se situaran en Aguilar de Campóo (Palencia). Esta partida procedía de Asturias. 

 El 22 de abril la facción de Ayala (110 hombres, de ellos 40 a caballo) pasa desde Burgos perseguidos por tropas burgalesas a las que se unen fuerzas militares de Aguilar y Cervera. Son alcanzados y dispersos a los pocos días. 

En mayo, la partida de Penagos, que había entrado desde Santander es alcanzada y dispersa el 7 en Berzosa, cerca de Prádanos de Ojeda. 

Una partida de 22 hombres, mandados por Miguel García, procedentes de la provincia de León, entró en el partido judicial de Cervera del Pisuerga (Palencia), mientras que la fuerza mandada por Camarero, que se componía de 30 caballos, recorría las inmediaciones de Astudillo (Palencia). Estos fueron batidos el 3 de junio, uno en el camino de Valbuena de Pisuerga y otro en la dehesa de Matanzas por una sección de  lanceros de Santiago y algunos guardias civiles que les causaron bajas y pusieron en fuga. 

El 4 de junio entra otra partida por Triollo. 

Otras partidas que hay que señalar en ese tiempo son la mandada por Salustiano Heredia, que recorría el partido judicial de Carrión de los Condes (Palencia); la de Leopoldo Marcos, por el distrito de Cervera de Pisuerga (Palencia), y la de Miguel García por el de Saldaña (Palencia). Eran partidas pequeñas, de menos de 30 hombres; pero que hostigaban al enemigo. 

El 21 aparece otra en Nestar. 

El 2 de julio, Camarero, en rápida marcha, pasó de la provincia de Burgos a la de Palencia y entró en Saldaña (Palencia), donde sorprendió un destacamento de 20 lanceros del regimiento de Santiago, a los que desarmó y les cogió los caballos, regresando otra vez a la provincia de Burgos. 

En la primera quincena de agosto se muestra una gran preocupación de los liberales lo atrevido de las correrías de Camarero. Había sorprendido en Saldaña a un destacamento de caballería republicana. Pues se dio el caso que cuando de regreso a las Vascongadas con los prisioneros hechos en Saldaña y pasaba por Frias (Burgos) en esta plaza se supiera aquel mismo día, por una comunicación del capitán general de Valladolid, anunciando que Camarero estaba en la provincia de Palencia y había sorprendido a los republicanos. La movilidad de este Jefe de caballería le permitía escapar a los planes de sus enemigos. 

El 11 de septiembre, una partida de 40 hombres dirigida por Calvo y Salvador, irrumpe en Cervera. Son perseguidos por su guarnición (al mando del comandante Asián) y alcanzados el 14 en los montes de Villela (Entre Alar y Mave). La facción, con 10 muertos, un herido y tres prisioneros se desintegra. 

En noviembre y diciembre las acciones fueron muy escasas, pero, además, de ninguna importancia. 

 

1875

Es un año tranquilo y sin incidentes.

Junio 1875 se reinstaura la monarquía alfonsina. En el BOPP aparece un listado con los Comités y Juntas Carlistas que firman acta de sumisión, reconocimiento, obediencia y fidelidad al rey Alfonso XII y su gobierno. 

 

 

CONCLUSIONES RELEVANTES

 

Los carlistas tuvieron clara vinculación y apoyo entre los vecinos del Norte Palentino. Han pervivido testimonios orales de la época recogidos en publicaciones y tradiciones locales. En Velilla del río Carrión se habla de la “Cueva de los Carlistas” (en su interior se encontraros armas de alguna partida) y en la “cueva de Calderón” también. En la Valdavia se acuerdan de un canto carlista contra los liberales. Existe también otra coplilla dedicada al Pastor de La Valdavia de cuando se incorporó a la cuadrilla de Escalera (alude a su despedida al rebaño): 

“Adiós, ovejas papadas;
adiós, chorro de madera,
que me voy con los carlistas
pues me lo manda Escalera”
 

Andrés Manrique recoge en la tradición oral cuáles eran las dos facciones que recorrían la Valdavia ene estos años: Una por la zona de Fontecha de la Peña (zona de Valles de la Fuente) y otra por Boedo.  (cerca de la Venta de Boedo).

También hubo otra partida más orientada al bandidaje dirigida por un tal “Redentores” nutrida con gente de Congosto, Villaeles, Tablares y Castejón.

En los Cuadernos de la Peña, Luis Manuel Mediavilla ha recogido testimonios de la zona: carlistas encondidos en la zona de La Mata de Riosmenudos, una fuerte implantación en Pisón (cuna de Saturnino Salvador Peral, que llegó a coronel carlista) o vecinos que huían de los pueblos ante la llegada de los carlistas.

 

 

RECOPILACIONES DE PRENSA

NOTA: En 1873, durante el inicio de la Tercera Guerra Carlista y la I República, la prensa carlista fue muy activa, destacando cabeceras como El Cuartel Real (Estella/Tolosa), que funcionaba como diario oficial del ejército carlista, y La Reconquista en Madrid. Otros medios influyentes fueron El Estandarte católico-monárquico (publicado en el campamento carlista) y La Esperanza. Principales periódicos carlistas de 1873: El Cuartel Real (Estella, 1873-1876), Considerado uno de los órganos oficiales más importantes durante la contienda; La Reconquista (Madrid, 1873), Periódico madrileño que defendía la causa carlista; El Estandarte Católico-Monárquico (Campamento carlista, 1873-1874), Prensa de combate desde el frente; El Nuevo Pelayo (Barcelona, 1872-1873), Periódico legitimista; La Convicción (Barcelona, 1871-1873), Defensor de la tradición. La Esperanza (Madrid)m Diario tradicionalista de gran importancia en el siglo XIX.

El periódico La Esperanza fue un diario español publicado entre 1844 y 1874, que defendía la religión católica y la monarquía tradicional. Tuvo por subtítulo «Periódico monárquico», y fue la cabecera más importante de la prensa católico-monárquica española del siglo XIX, siendo considerado el órgano oficioso del carlismo. Muchos de estos recortes pertenecen a su redacción. En este periodo sí aparecen noticias muy concretas referidas a estancias de Carlistas en Ayuela.

 

 LA ESPERANZA. 27-8-1872.
(Correspondencia particular) 

MONTAÑAS DE PALENCIA, 22 de Agosto de 1872. 

Sr. Director de La Esperanza.

Muy señor mío: En esta provincia de Palencia, sólo la pequeña partida de Pastor es la que ha campeado hace ya tres meses, a pesar de ser continuamente perseguida por la Guardia civil: este veterano de la otra  época, salió de su casa en los primeros días del mes de Mayo, sin ningún recurso, y sin otras inspiraciones que las de su decisión y entusiasmo por la causa de D. Carlos: sólo ha llegado a reunir 13 ginetes, ha entrado en poblaciones de alguna consideración, como Cervera de Pisuerga y Saldaña, pueblos, por cierto, nada afectos al carlismo; allí tomó algunos fondos de las administraciones, sin causar molestias ni vejaciones a nadie, antes por el contrario todos quedan satisfechos de su noble comportamiento: en los pueblos de la comarca se les recibe en lo general con gusto y les suministran cuanto necesitan: esta confianza excesiva en el buen espíritu del país les ha hecho víctimas de una sorpresa de los amadeistas en el pueblo de Ayuela, jurisdicción de Saldaña; parece que en dicho pueblo y fuera de él no faltaban agentes y viles delatores que, con el ósculo de Judas, tenían la trama de entregar a dicho Pastor y los suyos en manos de sus enemigos: no lograron totalmente su intento, pero sí consiguieron con su maquiavélica empresa que los carlista, sorprendidos, perdiesen un voluntario que en una descarga a quema-ropa, fue muerto por los de Amadeo dentro de un corral, dos prisioneros y cinco caballos, que hubieron de abandonar en su precipitada salida. Aquí se necesita solo un jefe de prestigio, pues el espíritu es inmejorable.

Siempre seguro servidor, Q. B. S. M.- Un suscriptor. 

  

GACETA DE MADRID 15 de agosto de 1872

 Potes. D. Luciano del Hoyo y Gil, Juez de primera instancia en esta villa de Potes y su partido.

Por el presente primer edicto cito y emplazo al cabecilla carlista Pedro de Santiago, llamado el Pastor de la Puebla, para que en el término, de 80 días, contados desde la publicación en los periódicos oficiales, comparezca ante este Juzgado a responder a los cargos que contra él resultan en la causa de oficio que se le sigue por haberse presentado el 17 de Julio anterior en el pueblo de Vendejo capitaneando una partida carlista y sustraído varios efectos en la casa de D. Jacinto Galnares; bajo apercibimiento de que no verificándose su presentación la causa se sustanciará en rebeldía, parándole el perjuicio consiguiente.

Dado en Potes a 3 de Agosto de 1872

—Luciano del Hoyo.— (Por mandado de S. S., Mariano Bustamante.)

  

PALENCIA, 4 de septiembre de 1872.

Sr. Director de LA ESPERANZA.

Muy señor mío y de toda mi consideración: He recibido, aunque con algún retraso, su grata carta fecha 24 del actual, a la que cumplimentaré sin demora tan luego como se me presente ocasión o fortuna.

He leído con algún interés la carta que con fecha 22 de Agosto ha dirigido un suscritor de LA ESPERANZA a su digno Director, y me consta que todo su contenido no es otra cosa que la verdad patente, como suele decirla el que no está sujeto a más miserias que engendra el espíritu de partido, pues concluye diciendo: «Aquí se necesita sólo un jefe de prestigio, pues el espíritu es inmejorable.» En esto se quedó corto, pues en mi pobre concepto, que he formado por lo que he visto y he hablado con mis amigos, en la provincia de Palencia hay necesidad de jefes para la caballería é infantería, pero jefes enérgicos y esforzados, para reanimar el espíritu, bastante decaído con la sorpresa de Ayuela, hecha a D. Pedro Santiago (a) el Pastor de la Puebla, y la no menos desastrosa, causada en Prádanos de Ogeda, a D. Francisco Hierro, de la que ya tienen noticia todos los lectores de LA ESPERANZA. Todo esto hay que subsanar, y sólo se consigue con jefes activos, pues con andar de un pueblo a otro, como han hecho hasta la fecha los que han estado al frente de las partidas carlistas de esta provincia, todo es laborare frustra, y cansar y desanimar al país.

 POSTDATA.

LA ESPERANZA, en su número 8 518 correspondiente al 30 de Agosto, dice: Los carlistas campean por sus respetos en Palencia, pero no sólo debían campear por sus respetos, sino seguir infundiendo pavor a las tropas del italiano, causando así asombro en los indiferentes, y esto han podido hacerlo, habiendo copando algunas partidas de Guardias civiles que andan recorriendo la provincia, y rescatando los tres prisioneros que cogieron en Ayuela, a los que condugeron atados a Herrera de Pisuerga, y desde allí a Saldaña con sólo cinco o seis Guardias, pasando por Sotobañado un día de mercado, estando Hierro y Pastor a corta distancia, lo que causó no poca admiración y desanimó mucho al país, según es pública voz y fama se dice, y en esto me fundo para desear jefes activos.

La Esperanza (Madrid. 1844). 4-9-1872

  

LA ESPERANZA, jueves 28 de Noviembre de 1872

 (De El Imparcial).

Hoy recibimos la siguiente comunicación: "Ayer 24, entre diez y once y media, cuatro carlistas tomaron a los recaudadores 54.714 rs. en Renedo, partido de Saldaña de Palencia.”

 (De La Libertad)

Lo que está sucediendo con los carlistas, es el escándalo de los escándalos. 

—«Se confirma la sorpresa del recaudador de contribuciones en Renedo de Valdavia por cuatro hombres armados. Se incautaron de “54.7l4 rs., 50 céntimos” sin que en el resto de aquel partido judicial (Saldaña), ocurriera novedad. Parece que tres ó cuatro pilletes, pocos por fortuna, que delataron al Pastor en Ayuela, les han dado una paliza soberana, predicándolos al mismo tiempo la conveniencia de no meterse otra vez en camisa de once varas. Si el lance hubiera sido viceversa, seguramente hubieran pagado con la vida.

  

LA ESPERANZA, 30 de Noviembre de 1872

(De El Imparcial).

 En Buenavista (Paléncia) se ha levantado una partida carlista de 20 a 30 hombres.

  

LA ESPERANZA. Enero 1873

Es pues necesario que sepa el público (a propósito de un enfrentamiento en Villasur) que se defendieron como héroes hasta quemar el último cartucho, y que no fue una sorpresa como las que le llevaron a cabo en Prádanos, Ayuela y Tablares, causada la primera a Hierro y las otras a Pastor.

  

LA ESPERANZA.  29/5/1873 (De El Diario Español)

«Se dice que los carlistas han sorprendido en el Norte a tres Compañías del ejército que iban mandadas por el comandante Gómez.»
«
En Palencia y Santander se han levantado nuevas partidas carlistas, que aunque insignificantes, hay temores de que se aumenten.»

Castilla la Vieja.
—«La facción Penagos fue batida por el teniente coronel Mijares, haciéndola un muerto y ocho prisioneros con caballos y armas. La facción del Vierzo caminaba hacia Galicia, pero seguida muy de cerca por la Guardia civil.

 (NOTA: LA ÉPOCA (29/05/1837), EL BIEN PÚBLICO (2-6-1873), LA GACETA, LA NACIÓN y otros se hacen también eco de la noticia. 

  

LA ESPERANZA (Madrid. 1844). 29/5/1873

 (Del Diario Español)

«Se dice que los carlistas han sorprendido en el Norte a tres compañías del ejército que iban mandadas por el comandante Gómez.»

«La única fuerza que quedaba en Valencia ha recibido órden de marchar al Norte.»

«En Palencia y Santander se han levantado nuevas partidas carlistas, que, aunque insignificantes, hay temores de que se aumenten.»

 

 LA EPOCA. Jueves, 29 de mayo de 1873

Por un despacho que ha recibido el gobierno, procedente de Palencia, ha llegado a su noticia, que el teniente de la Guardia civil Mijares con 16 (sic) (46, en otras fuentes) hombres, ha batido y puesto en dispersión en Ayuela a una partida carlista compuesta de 30 individuos, habiéndoles causado un muerto y varios heridos, ocho prisioneros, tres de ellos jefes, nueve caballos con sus monturas, varias armas, municiones, provisiones de boca, herrajes y otros efectos.
Se conoce que la partida iba bien abastecida y pertrechada, a juzgar por la relación de la presa.

 

 EL BIEN PÚBLICO (Año I, nº 78). (Mahón). Miércoles, 4 de junio de 1873

De otro pequeño encuentro habla la Gaceta en su sección de Noticias. Dice así:

“El teniente de la Guardia Civil señor Mijares con 16 hombres ha batido en Ayuela (Palencia) a una partida carlista de 30 individuos, habiéndola causado un muerto y varios heridos y ocho prisioneros, tres de ellos jefes (sic): además nueve caballos con monturas, varias armas, municiones, provisiones de boca y otros efectos.”

 

 Otro recorte (Fuente desconocida)

En Ayuela, provincia de Palencia, la guardia civil ha batido una partida carlista de 30 individuos, haciéndoles un muerto y ocho prisioneros. De estos prisioneros tres son jefes; de suerte que, o los jefes carlistas se dejan coger con mucha facilidad, en cuyo caso valen más que ellos sus soldados, ó están con estos en la proporción de tres a cinco, en cuyo caso, con ser tan pocos, tiene más jefes que el ejército ruso, y aún que el nuestro, lo cual es tener.

Dada la indicada proporción, sería curioso averiguar a cuanto ascendería el presupuesto de la Guerra en el imposible caso de que llegaran a triunfar los carlistas, y, como es natural, reconociesen los grados a tanto sacristán como por esos mundos se titula capitán y coronel.

 

 LA NACIÓN (tomada de "otros periódicos")

La columna Piñata Mijares de la guardia civil ha batido en Ayuela (Palencia) una partida de 30 carlistas, haciéndoles un muerto y cogiéndoles ocho prisioneros, entre ellos tres jefes, nueve caballos, armas y otros efectos.

 

 [FUENTE DESCONOCIDA]

Como por entonces Hierro y los nuevos jefes carlistas Gravajal y Robledo organizaron facciones en la zona Norte de Palencia... al ser avistados en las cercanías de Ayuela por 15 guardias, que se hallaban auxiliando el cobro de contribuciones, los cuales les causaron un muerto, algunos heridos y ocho prisioneros y ...

  

 

 

  

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

 

  • “Las guerras carlistas en la Montaña Palentina: un escenario desconocido de la contienda” Javier de la Cruz Macho. COLECCIÓN DE HISTORIA MONTAÑA PALENTINA, Nº 8.
  • “Arre, caballo” (Web que recopila la historia militar vista desde el punto de vista de caballería).
  • Las guerrillas carlistas en la guerra de los Siete Años (1833-1840): una historia militar
  • (Fco. Javier Posada Moreiras) Universidad CEU San Pablo.
  • Narración militar de la Guerra Carlista de 1869 a 1873 (Cuerpo de Estado Mayor del Ejército)
  • Revista de la Montaña Palentina “El Roble” (1977)
  • PRENSA HISTÓRICA

 


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