viernes, 23 de junio de 2017

Los dos impostores


Ante los dos grandes impostores
has comparecido, alumna mía: 
Primero ante el fracaso, un día,
lloraste tu rabia y tus rencores.

Después, ante el éxito, las flores
ganadas del triunfo recogías.
Bailabas, palmeabas, sonreías...
radiante en el círculo de honores.  

Ya quise recordarte aquel  poema
de Kipling y decirte que, al fin, 
a ganar y a perder un mismo lema: 

"No fracasa quién pierde y es feliz
no vence quién mantiene su problema." 
Hoy releo aquel poema: "If"  

1 comentario:

  1. Sí, hoy una exalumna mía recoge un premio más que merecido, pues en el objeto del concurso, la lectura en voz alta, es muy buena. Lo consigue de rebote, pues era la suplente en su categoría y participó en la final por ausencia de la finalista. ¡Cuánto le costó aceptar aquel segundo puesto en su día...! Hoy, relamía las mieles del triunfo: segura de su valor, llena de orgullo, se mostraba feliz.

    Yo pensaba: no te dejes engañar, el triunfo no es tan importante. La caída de un pedestal hace más daño cuanto mejor es el puesto. Nos conocemos, sabemos lo que valemos. Sabemos que triunfar no significa ser el mejor necesariamente. Espero que, en la victoria, se mantenga en su puesto con la cabeza tranquila. Se lo deseo de corazón.

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