viernes, 31 de agosto de 2018

A los ángeles caídos



Querubines rebeldes que algún día
soñando en alcanzar su propio cielo
burlar quisieron a su Dios ausente
 y ahora, caídos, esperan su sentencia.

Yo quisiera ofreceros consuelo,
indulto a todos, perdonar querría
vuestra culpa necesaria e inocente,
por delitos que no fueron de consciencia.

Porque yo en mi culpa y rebeldía
nada hice, aún sintiendo anhelo,
y escondido de legal entre la gente
escondí mi culpa en la inocencia.