lunes, 9 de septiembre de 2019

Acróstico de regalo

Como aquella poetisa del rastro que, armada con su máquina de escribir sobre una diminuta mesa y sentada en una silla plegable, vendía sus versos a los transeúntes, Beatriz (maestra y conocida en ese mismo instante en una cafetería próxima a un CEPA en el que trabaja) me hace, a petición mía, un acróstico.

Poetisa del rastro madrileño

Por la rapidez y facilidad con que acomete la tarea deduzco que ha hecho muchos.

Guardo la servilleta manuscrita en la que (coincidencia poética) está impresa en el encabezamiento la frase "Gracias por su visita" (resulta que realizaba una visita en bici desde mi domicilio hasta el CEPA, en Meco, para visitar a mis antigu@s compañer@s).

Por eso lo encabezaré con la frase del establecimiento, que viene al pelo. Y, por mi parte, añadiré "Gracias por tu atención" que viene al caso.




GRACIAS POR SU VISITA

Junta sus letras en armonía
Esperando aportar alegría.
Siempre está en su mente
Unir las letras y de este
Sol no se baja ni con su compás.

Mientras la dolencia le venga a visitar
Aparecerá su esperanza
Reglas de una y otra clase
Con sus luces del mañana
Impulsará su renacimiento de base 
A cada ritmo se le olvida
Lo que no dice se prometía.

GRACIAS POR TU ATENCIÓN.

4 comentarios:

  1. Curioso. Y además me animó a terminar uno que tenía a medias (también sobre mi nombre). En la siguiente entrada lo comparto.

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  2. Gracias por tu atención (y acróstico dedicado)

    Las personas soñadoras
    Imaginan un mundo mejor.
    Las personas pragmáticas
    Ingenian soluciones.
    A veces las soñadoras
    Necesitan a las ingeniosas.
    A veces, viceversa.

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